Hemeroteca - 02/04/2014

Gutiérrez Mellado, Adolfo Suárez y Blas Piñar.

Blas Piñar no fue un político cómodo para la diplomacia del régimen de Franco. Notario de profesión, era un hombre brillante, que podía ganarse muy bien la vida sin la política, a la que acudía por vocación y deber moral. Había sido un «niño del Alcazar» y su apoyo al régimen era sincero y comprometido, y por eso mismo, crítico si hacía...

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