De la brujería (2º parte)

De la brujería (2º parte)

 

Continuando con el preocupante tema de la brujería (leer la primera parte), diremos que el Diccionario enciclopédico Salvat universal  la define  como el “conjunto de prácticas de quienes creen tener pacto con el demonio”, es decir, el Diablo. Sería difícil encontrar hoy una bruja que concordara con tal definición, pues muchas ni siquiera aceptan la existencia de Satanás el Diablo. Una joven que, en palabras del periódico The Irish Times, es una “bruja de alto rango y dirige uno de los grupos de brujería más importantes de Irlanda”, razona del siguiente modo: “Creer en el Diablo implica aceptar el cristianismo. […] [El Diablo] no puede habitar un universo en el que no existe Dios”. La Biblia confirma la existencia del Diablo y le responsabiliza de gran parte del sufrimiento y la agitación que hay en la Tierra.[1] Se les atribuye el poder de causar mucho sufrimiento e incluso la muerte mediante la magia. Tradicionalmente se les ha culpado de una serie casi ilimitada de desgracias, como las enfermedades y la muerte o, en otro orden de cosas, la pérdida de las cosechas.

Las brujas de la actualidad rechazan contundentemente esas acusaciones. Aunque reconocen la existencia de alguna que otra bruja solitaria dedicada al mal, la mayoría sostiene que usan su magia para traer beneficios, no para causar daño, porque aseguran que los efectos de la magia regresan triplicados a quien la practica, y dicen que eso es lo que mejor puede disuadir a alguien para no pronunciar maldiciones. Ejemplos de esa supuesta magia benéfica son los hechizos para protegerse a uno mismo, la purificación de la casa para librarla de la energía negativa dejada por los anteriores inquilinos, hacer que una persona se enamore de uno, estimular la curación y la salud, impedir la pérdida de un empleo y conseguir dinero. Siendo tan amplios los poderes que se atribuyen a la brujería, no sorprende que haya adquirido tanta popularidad. Pero la Biblia no hace ninguna distinción entre magia benéfica y maléfica. En la Ley dada a Moisés, Dios dejó muy clara su posición. Dijo: No deben practicar la magia[2]. También leemos: “No debería hallarse en ti […] practicante de magia ni nadie que busque agüeros ni hechicero, ni uno que ate a otros con maleficio ni nadie que consulte a un médium espiritista[3]

A muchas personas les atrae la brujería porque parece ser una religión natural, benéfica e inofensiva. En algunas comunidades ha sido aceptada y se le ha perdido el miedo. Es más, muchas veces se le resta importancia. En un ambiente en que la tolerancia religiosa ha propiciado que muchas personas adopten las ideas más extrañas, la brujería, preocupantemente, ha conseguido una considerable respetabilidad.

De hecho, el mundo de las religiones se ha convertido en un mercado en el que las personas tienen la libertad de escoger la que mejor encaje con sus necesidades, como elegirían un par de zapatos. Y mucho más con la moda del ecumenismo. Pero Jesús solo habló de dos opciones posibles. Dijo: “Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan[4]. Naturalmente, somos libres de escoger el camino por el que deseamos andar. Pero como lo que está en juego es nuestro bienestar eterno, esa elección es de importancia fundamental. Para conseguir iluminación espiritual, debemos andar por el camino de la verdad, el camino que solo se encuentra en la Palabra de Dios, la Biblia.

Decir que los males que sufre la humanidad son fruto de su apertura al demonio por el pecado, levanta ampollas entre los radicales llevados de su anticlericalidad, pero lo cierto es que una forma extrema de esa relación es la brujería. Se llega a pactar con él y a buscar su intervención.  La enseñanza de la Biblia, los Padres de la Iglesia y la tradición, concuerdan en que la brujería es real y digna de condenación.  Jesucristo vino para vencer y atar al demonio. Con frecuencia se enfrentó directamente con él para reprimir su actividad sobre sus víctimas. El tiempo entre la primera y segunda venida del Señor es de gran batalla espiritual y nos involucra a todos.

Por muchos siglos y en muchas naciones, la ignorancia, la crueldad y falta de justos procesos judiciales llevaron a terribles persecuciones, falsas acusaciones y la matanza de muchos acusados de brujería. Hechos injustificados y deplorables. En la actualidad hemos caído en el extremo opuesto: se niega la realidad de la actividad satánica y, por ende, de la brujería.

Raymond Buckland en su libro “Wicca Prácticas y Principios de la Brujería” también hace referencia a la antigüedad de la Wicca como religión Pagana cuando explica el carácter del “Círculo Wicca” fundado en 1974 “como un servicio de contacto e intercambio internacional entre Wiccanos, Neopaganos, Panteístas, Chamanes, Druídas, Eco-feministas, Nativos Americanos, Magos ceremoniales, místicos y otros con intereses relacionados”.Se trata de una secta moderna, nacida en la década de los 50 de la mano de Gerald Gardner[5] y a pesar de que el mismo Gardner la llegó a llamar erróneamente “La Antigua Religión”, no lo es en realidad; se trata de una religión pagana ó neopagana a la que muchos suelen mal llamar brujería blanca o hechicería. La practican, en solitario o en grupos pequeños llamados “Coven”, celebran la Armonía mediante rituales que provienen de culturas europeas antiguas pre-cristianas; es decir, la wicca tiene prácticas paganas europeas antiguas. Se cree en los aspectos duales de la naturaleza, el lado femenino y el lado masculino y se le rinde culto a estos aspectos dándoles un nombre determinado, “El Señor y La Señora ó El Dios y La Diosa. La conexión que tiene un wiccan (nombre que se le da al practicante Wicca) con la divinidad, es personal, no hay intermediario, no requiere de un sacerdote al que le deba confesar su accionar o su forma de pensar, el wiccan sabe que debe hacerse responsable por sus acciones, las buenas y también de las malas; en cualquiera de los casos recibirá el triple de beneficios por las buenas y si por el contrario, ha realizado maldades a diestra y siniestra a cuanto ser viviente se le cruce en el camino, recibirá en su vida multiplicado por tres, maldades iguales o peores de las que haya hecho.

 

 

Relaciones de la brujería

 

A muchos wiccanos y neopaganos en general puede parecer una extraña aseveración el relacionar la Masonería y la Wicca. No obstante, ciertos indicios nos hacen suponer que el movimiento neopagano en general, y la Wicca en particular, derivan substancialmente de conceptos masónicos y personas de la Logia. Ejemplos de esto sería que la primer organización neopagana conocida: la Antigua Orden Druida, fundada en Inglaterra en 1781 fundada por los masones Gardner y Crowley[6] así como los fundadores de la Golden Dawn y el Movimiento Nueva Era. Gardner haría pública la práctica de la Wicca en 1951. Entre las semejanzas resaltemos que tanto la Wicca como la Masonería se refieren a sus prácticas como Craft. Ambas usan símbolos fálicos como athames, y una serie de elementos simbólicos y arquetípicos. Y aunque los Covens reformados por Raymond Buckland son más democráticos y abiertos, los covens ortodoxos siguen teniendo un sistema jerárquico de grados iniciáticos estricto y análogo al de la Logia.

 

El auge de estos movimientos se vio muy favorecido por las medidas de la década de los 80, al  reconocer legalmente el tribunal de Estados Unidos al Paganismo como religión, ya que aceptó que mientras venere una Entidad Superior, tenga una ética moral, pueda ser considerada como religión. Algunas de las decisiones a favor del Paganismo fueron las siguientes:

 

* Corte Suprema en Georgia: Roberts v Ravenwood Church of Wicca, 1982.

*Corte de Distrito de Virginia declara en el 1985, de la Religión Wicca es claramente una religión amparándose en la Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos.[7]

Con ello la brujería se ha convertido en uno de los movimientos espirituales de más rápido crecimiento en Estados Unidos. En todo el mundo desarrollado, cada vez son más las personas que, estimuladas por los movimientos feministas y desilusionadas con las religiones mayoritarias, buscan realizarse espiritualmente en diversas formas de brujería. De hecho, hay tantos tipos de brujería, que la gente no se pone de acuerdo ni en el significado de la palabra bruja. No obstante, algunas personas que confiesan ser brujas suelen identificarse con la wicca, término inglés que un diccionario define como “antigua religión pagana de la naturaleza que se originó en Europa occidental en tiempos precristianos y que ha experimentado un renacimiento en el siglo XX”. Por consiguiente, muchos se denominan también paganos o neopaganos.

El Arcangel San Miguel es el protector de la Iglesia.

El Arcangel San Miguel es el protector de la Iglesia.

Uno de los instrumentos de que se sirven es la guija; un tablero dotado de letras y números, con los que supuestamente se pueda entablar contacto con los espíritus de los difuntos. Tiene un origen impreciso situado en la moda espiritista que inundaba Occidente hacia finales de siglo XIX La postura católica oficial es que mas allá de los efectos peligrosos de esta y otras prácticas (espiritismo, adivinaciones, hechicería), las mismas son contrarias al respeto que se debe tener a Dios porque encierran una voluntad de poder, de dominio  del tiempo, la historia, y finalmente, los hombres, a la vez que un deseo de granjearse la protección de poderes ocultos. Con el desarrollo de las nuevas tecnologías, ya existen más de 20 aplicaciones para teléfonos inteligentes que buscan conectarnos con las almas del mas allá. En realidad, son simples sustitutos digitales de la guija, sin mayores alardes, pero igual de peligrosos.

Hay aproximadamente cinco millones de masones en el planeta repartidos en más de 100 países. La Masonería es la sociedad esotérica más grande e importante del mundo y la más ramificada. Nos sorprendería conocer los distintos tentáculos. Uno de ellos, la Orden Druida tuvo conflictos internos debido a que algunos querían hacerla esotérica de apariencia mística y otros querían hacerla filantrópica más ligada a la ortodoxia de la secta. Los segundos ganaron y se cambió el nombre por el de Antigua Orden Unida Druida. Desaparecería eventualmente, pero muchos consideran la Orden de Bardos, Obates y Druidas (fundada por Nuinn Ross-Nicholls en 1964) su sucesora[8].

 

En conclusión, no es fácil definir la brujería actual, pues hay una extraordinaria variedad entre quienes la practican. No reconocen una autoridad central ni una doctrina ni un libro que unifique sus creencias. También difieren en tradiciones y organizaciones, así como en rituales y en la opinión sobre a qué dioses honrar. Una escritora observa: “El mundo de lo oculto ofrece a las personas un ‘libre mercado’ de ideas”. Otro escritor dice: “La mayoría de los neopaganos no se ponen de acuerdo en casi nada”.

 

La teoría de la brujería moderna afirma que en la actualidad hay muchas personas practicando la magia negra, sin embargo, como estas brujas modernas no lucen como las antiguas, porque parte de su modernización y adaptación consiste en pasar lo más inadvertidamente posible, muchos niegan su existencia. La brujería moderna sigue actuando de la misma forma, según la teoría establecida en 1968; una practicante de magia negra o bruja moderna puede maldecir a una determinada persona por medio de una imagen de dicho individuo u otro medio para lograr maldecir a un ser determinado. La investigadora Margot Adler resumió su respuesta con estas palabras: “No somos malvadas. No adoramos al Diablo. No hacemos daño ni seducimos a la gente. No somos peligrosas. Somos personas normales como usted. Tenemos familia, trabajos, esperanzas y sueños. No somos una secta peligrosa. No somos misteriosas. […] No hay por qué tenernos miedo. […] Nos parecemos a usted más de lo que cree”. Las brujas celebran ocho festivales estacionales llamados Sabbats. Los rituales del Arte, les llaman y como todos los ritos paganos, se realizan a menudo al aire libre e incluyen ritos simples para celebrar las estaciones y el don de la vida, lo que dicho así, no parecen infundir temor.

Quizás por ello, ese mensaje de normalidad se acepta cada vez más. ¿Significa eso que no hay razón para preocuparse por la práctica de la brujería? Satanás quiere que practiquemos la magia. Muchas personas hacen sacrificios a los antepasados o a los espíritus para que no les hagan daño. Lo hacen porque temen la influencia del mundo de los espíritus. Estas personas llevan anillos o pulseras “mágicos”. Con “medicinas” que ellas creen que tienen poderes, beben o se frotan el cuerpo con ellas. Algunas personas esconden objetos en su casa o los entierran porque piensan que estos tienen el poder de protegerlas. Otras utilizan “medicinas” mágicas pues creen que les ayudarán en los negocios, los exámenes de la escuela o el noviazgo.

Teniendo eso en cuenta, ¿es posible que en pleno siglo XXI se sigan practicando estos ritos? Pues sí y han aumentado tanto que hasta el Derecho Canónico ha reconocido estos rituales en los que mucha gente sigue creyendo. Los exorcistas admiten que es muy difícil cuantificar cuántas sesiones de este tipo se producen al año en España. El padre Portela[9], por ejemplo, explica que hay meses que no realiza ninguno y semanas en los que practica dos o tres. El lo explica porque “La gente está descristianizada y si no se cree en el Dios verdadero, se confía en el demonio”;  “tiempos extraños donde es difícil encontrar personas con crucifijo, proliferan amuletos extraños como brujas al cuello, puños y cuernos”…/ “y cuando entras en una casa, no encuentras un crucifijo, ni un cuadro de la Virgen, ni de Santa Cea, ni nada”. Lo que más daño hace al demonio es la Virgen, y el poseído tiene que rezar la Salve. En el proceso el afectado puede recibir golpes, porque el demonio debe notar una autoridad espiritual”. No es una escena de película sino relato de hechos reales.

 

Desde el Concilio Vaticano II, el dogma de la existencia del diablo pasó a ser una “parte vergonzosa de la doctrina” y la Iglesia actual es poco amiga de favorecer la creencia de que el mal esté encarnado en un ser concreto y, mucho menos, en un lugar físico como el infierno. De hecho, sólo un 30% de los católicos practicantes cree que Satanás existe. “El diablo no está de moda”, reconoce el padre Donsión, “pero no está muerto, aparenta estar dormido y hoy está más activo que nunca; jamás hubo tantas posesiones satánicas”.

El diablo prefiere poseer a los buenos; los malos ya son suyos”.

 

En Barcelona, el dominico José Gallego[10] lleva años ejerciendo como exorcista y ha visto pasar por su consulta decenas de personas que creían estar poseídas por una fuerza demoníaca. Su experiencia le permite afirmar que cualquier persona es susceptible de ser poseída por el demonio y que, especialmente peligroso es el juego, tan de moda en todas clases sociales, de la guija.

“La guija en este sentido está haciendo mucho daño. También hay quien invoca al demonio para pedirle cosas. Satanás concede deseos, pero a la vez pasa factura, y llega un momento en que te sientes atrapado, no tienes paz ni serenidad, ¿Qué lleva a una persona a invocar al Diablo? La limitación humana. No aceptamos nuestras limitaciones y acudimos a fuerzas superiores, como Dios o Satán, para que nos resuelvan ciertos problemas.”, asegura y avisa, como ha hecho en otras ocasiones, que el reiki y el yoga “pueden ser” puertas de entrada del demonio: “Puede meterse un poco por ahí”. El mal, dice el Padre Gallego, hay que alejarlo de casa: “Si lo pones a la puerta, si te descuidas, a la mínima, se te mete para dentro”, porque “las sectas satánicas existen. Muchas de ellas celebran misas negras que profanan al Santísimo. No hace mucho que aquí en Barcelona robaron un copón de una iglesia para hacer sacrilegios”.

En este sentido, recordar que coincide con lo expresado por el Padre Fortea en su libro Exorcística. En él afirma que las sectas satánicas usan para sus fines sacrílegos, ante todo la Eucaristía o si no, el cuerpo humano, pues el hombre es la imagen de Dios. La prueba de la proliferación de estas sectas satánicas es que en la hasta no hace mucho profundamente católica, Pamplona, se mantuvo una ignominiosa y blasfema exposición del que se dice artista, Abel Azcona, de la cual ya dimos cuenta en un artículo anterior titulado Los Anticristos. En ella se profanaba la Eucaristía lo que ha dado lugar a distintas manifestaciones de protesta, actos litúrgicos de desagravio y presentación de querellas judiciales.

Escribe también el padre Fortea sobre varias prácticas con distinto grado de peligrosidad, desde el Feng Shui (al que más o menos califica de tontería), y otros más peligrosos: el Reiki (parte de la Nueva Era), los Druidas, el Espiritismo, el Vudú, la Magia Blanca, etc.  Y los medios que utilizan, desde los más inocuos como las piedras mágicas, las velas, la homeopatía y las Flores de Bach, la matemática mágica y las pulseras de energía. Desconfía de la intención oculta de los mantras introducidos a través de las técnicas de la Nueva Era, y advierte de los peligros de  los maleficios, hechizos y conjuros; de los juegos de rol y de las prácticas de espiritismo. Y desde luego, de los trabajos de santería, macumba y candonblé a los que considera variantes del satanismo, cuyos santeros están posesos. Por último, de cara a la juventud, advierte del peligro que entraña el Rock satánico porque “sus letras escuchadas día tras día, penetran en el subconsciente”, y con ellas espíritus malignos. Muchos suicidios, depresiones y problemas mentales de los jóvenes tienen a este tipo de influencias espirituales malignas como causa coadyuvante y como los jóvenes están cada vez más alejados de Dios, en su mayoría, las influencias malignas se van acumulando, acrecentando y finalmente emergiendo en forma de agresividad, mal carácter, falta de ilusión y conformando verdaderos desarreglos psicológicos. El efecto moral del rock satánico es devastador, afirma, porque los jóvenes son incitados, al invocar o alabar a demonios, a hacer el mal y por esas letras ver como normal cosas aberrantes.

Todos los exorcistas convienen en la necesidad de la oración y de ampararse en Dios y en la Virgen María mediadores en la protección contra el maligno. Corrobora esta necesidad de oración, Santiago Cantera Montenegro (Madrid, 1972) monje benedictino y actualmente prior de la Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos y doctor en Geografía e Historia por la Universidad Complutense de Madrid (con premio extraordinario), quien en su último libro “Ángeles y Demonios”, nos da una clave para luchar contra estos tsunamis que corroen nuestra sociedad. Nos habla de la acción benéfica que con cada uno de nosotros realiza nuestro Ángel de la Guarda, al tiempo que con la precisión del historiador que es, destaca el “trasfondo diabólico” de varias ideologías contemporáneas “nacidas al calor de la Modernidad” y con un “odio a Cristo” que delata su origen.


 

[1] Revelación [Apocalipsis] 12:12

[2] Levítico 19:26

[3] Deuteronomio 18:10, 11

[4] Mateo 7:13, 14

[5] Una de esas “nuevas” versiones fue la que “aportó” Gerald Gardner quien para ese tiempo era el director de una escuela de brujería en la que se practicaba el nudismo (tal vez asociado al hecho de que Gardner también poseía un club nudista). Gardner tomó los preceptos de la Antigua Religión y los reformuló a su antojo, incluyendo el nudismo en los rituales (cosa que cada uno respeta pero no todos comparten).

[6] Edward Alexander Crowley nació en Inglaterra en 1875 y fue uno de los más grandes ocultistas de siglo pasado (por no decir el mayor). Se rebeló violentamente contra cualquier clase de religión, y luego ya de adulto, bautizó a una rana con el nombre de “Jesucristo” y procedió a crucificar a la desafortunada criatura cabeza abajo.

Luego de finalizar sus estudios universitarios, Crowley se unió a una sociedad ocultista/masónica, La antigua Orden Hermética de la Aurora Dorada. Masón de grado 33. Fue durante ese tiempo que comenzó a vestirse y a actuar como un hacendado escocés y cambió su nombre a «Aleister» para que sonara escocés. No fue coincidencia el hecho de que el nombre Aleister Crowley sumara 666 en la numerología hebrea, griega e inglesa.

Pronto superó la secta Aurora Dorada y le expulsaron por tratar de tomar el control. Fue un poeta pasable, tremendo escalador de montañas y cazador, un maestro en el ajedrez que podía jugar ocho juegos a la vez con una venda puesta, así como practicante de yoga y meditación oriental. Trató de escalar la segunda montaña más alta del mundo, (el famoso K-2), y se dice que fue responsable de la muerte de gran parte de la expedición.

Llegó a ser uno de los ocultistas más influyentes del siglo pasado, y ciertamente el satanista más importante. Un prominente ocultista, Kenneth Grant, ha escrito de Crowley que era “la flor… de todo el ocultismo occidental y su literatura”. Creía haber hecho lo que muy pocos ocultistas habían logrado hacer: cruzar el «Gran abismo», un «hoyo negro» espiritual que existe entre el séptimo y el octavo grado de los rangos mágicos. Al lado de Víctor Neuburg, invocó en el desierto de Argelia al demonio Choronzón, el demonio del abismo, de forma aparentemente exitosa. En ese momento, se dice que llegó a ser un Magister Templi (Maestro del templo) y adoptó el máximo título de su carrera mágica, TO MEGA TERION: que en griego quiere decir «La gran bestia».

Escribió el «Libro de la ley» (Liber Al Vel Legis); una plena «revelación» satánica. Un libro de verdaderas doctrinas de demonios, espantoso en todo su inmundo contenido, promoviendo abiertamente la esclavitud de los débiles y el sacrificio de niños a Satán. Escribió muchos distintos libros igual de espantosos que el “Libro de la Ley”, sin embargo, este es la piedra angular del satanismo moderno. Gerald Gardner (Wicca), Anton LaVey (Iglesia de Satán), Gabriel López de Rojas (líder masón mundial) y Samael Aun Weor (Instituto Gnóstico) y L. Ronald Hubbard (Cienciología), fueron todos seguidores de Crowley. Se sabía que simpatizaba con el auge de Hitler, ambos odiaban a los judíos y estaban fascinados por la magia negra. Crowley escribió a Hitler diciéndole que la Thelema sería la religión perfecta para el Tercer Reich. Crowley escribiría también que Gran Bretaña (su patria) debía ser invadida por los alemanes y convertida en colonia de Francia y Alemania.

Crowley fundaría en 1905 La Astrum Argentum (Estrella Plateada), y sus derivados, la Iglesia Gnóstica, el Templo de Ra-Hoor-Khuit (Horus) y el Templo de Isis Urania.

Crowley tuvo muchas mujeres y varios hombres (era abiertamente bisexual) y arruinó las vidas de casi todos ellos. Rose, su primera esposa, terminó en una institución para alcohólicos. Además de ser antisemita y racista, era bastante sexista. Enseñaba que las mejores mujeres eran prostitutas, y la experiencia religiosa más sublime a la cual mujer alguna pudiera aspirar era tener relaciones con «La bestia» (él). Rehusaba convertirse en un brujo wiccano porque decía que no quería que lo mandaran un grupo de mujeres.

Trató de fundar una abadía dedicada a su religión satánica en la isla de Sicilia, pero fue expulsado del país por el régimen de Mussolini debido a su crasa inmoralidad, una muerte muy sospechosa, y rumores de sacrificios humanos. Quiso hacer nacer al Anticristo formando un “niño lunar”, que por medio de rituales sexuales mágicos, supuestamente permitiría a la diosa Babalon (la Mujer Escarlata ó Gran Ramera del Apocalipsis), encarnar en un cuerpo humano. Hubbard y Parson intentarían lo mismo en un rito homoerótico. El masón homosexual, Álex Sanders, llamado Rey de los Brujos y la figura más importante de la Wicca después de Gardner, también intentó el mismo experimento.

Una de las más terribles sectas de satanismo, la Orden del Templo de Oriente (Ordo Templi Orientis u OTO). Fundada en Alemania en 1903, por el masón alemán Theodore Reuss y Carl Kellner. Se fundó como una Academia Masónica, que buscaba enseñar todo lo relacionado a la Masonería, el rosacrucismo, la Cábala, el hermetismo y demás parafernalia esotérica. A ella se inició Aleister Crowley, quien se volvió discípulo y amigo personal de Reuss. Reuss designó a Crowley líder de la OTO para Inglaterra y el mundo anglosajón, y tras su fallecimiento, Crowley se volvió líder máximo de la OTO. Tras esto, la Thelema, se volvió la oficial de la OTO. Hoy se divide en dos, la Sociedad OTO y la Fundación OTO. Ambas con sede en Inglaterra. Tiene 3000 seguidores. . El fundador de la Wicca, Gerald Gardner, fue iniciado en la OTO por su maestro y amigo personal, Aleister Crowley mismo, y pronto, Gardner pudo liderar su propia logia OTO. También fue discípulo de Crowley el escritor estadounidense Ronald Hubbard, fundador de la Iglesia de Cienciología, y se inició en la Iglesia Gnóstica de Crowley (cuando esté ya había fallecido), el colombiano Samael Aun Weor, fundador de la mayoría de los Institutos Gnósticos modernos. Los satánicos y blasfemos Beatles le dedicaron varias canciones, así como Marilyn Manson.

Pasó sus años finales adicto a la heroína viviendo junto a un cementerio en Inglaterra. Cuando finalmente murió en 1947, su funeral escandalizó a la prensa británica. Se leyó su mejor poema, «The Hymn to Pan» (El himno a Pan (el dios mitológico)), sobre su féretro y la prensa lo catalogó como una autentica misa negra.

[7] CORTESIA: LUIS F. LEON PIZARRO Jurisdicción de la Gran Logia Constitucional del Perú.

[8] https://movimientoporlaverdad.wordpress.com/tag/wicca-masoneria/

[9] José Luis Portela Trigo,  párroco de San Martín y San Campio de Figueiró (Tomiño)

[10] Juan José Gallego (Castrillo de los Polvazares León, 1940), padre  dominico lleva años consagrado a la lucha contra el demonio en la diócesis de Barcelona.

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