Los cinco peores y mejores momentos pro vida de 2015 en la ONU.

Por Stefano Gennarini | fpa@arcol.org

Los cinco peores y mejores momentos pro vida de 2015 en la ONU.

2015 demostró ser importante para las Naciones Unidas. Se concluyeron dos acuerdos muy esperados: uno sobre desarrollo y otro, sobre clima. Para los defensores de la vida y de la familia ambos constituyeron victorias en conjunto, si bien no fueron absolutas. He aquí nuestra lista de los mejores momentos de 2015.

 

Los nuevos objetivos de desarrollo de la ONU excluyeron el derecho al aborto y los derechos LGBT

El acuerdo más importante de la ONU sobre política de desarrollo en veinte años nuevamente excluyó el derecho al aborto. Por más de cinco años, las agrupaciones proabortistas codiciaron este derecho en los Objetivos de Desarrollo Sostenible, pero una vez más se las detuvo mucho antes de lo que querían. De hecho, ahora hay incluso más reservas al lenguaje abortista en la política de la ONU de las que había antes. Todo el Grupo de África (sus 54 miembros) dijo oficialmente que ningún término de la ONU sobre «salud sexual y reproductiva» o «derechos reproductivos» supone o podría ser usado para promover el derecho al aborto.

 

Es más, los denominados derechos homosexuales nuevamente fueron rechazados de plano. Y también se dejó fuera la educación sexual integral.

 

El histórico acuerdo climático de la ONU hace total caso omiso a cuestiones demográficas

¿Usted recuerda aquella época en la que los temores por el medio ambiente inmediatamente desencadenaron preocupación por la superpoblación? ¿Recuerda los enérgicos pedidos de aborto y anticoncepción, voluntaria o no, que siguieron? Ese tiempo quedó muy atrás. O así pareciera ser a partir del acuerdo ambiental más significativo jamás alcanzado por ONU este diciembre en París. La palabra «población» no figura en él ni una vez. Incluso los demógrafos de la Organización opinaron en contra de convertir a la población en tema de discusión en las negociaciones de París, al parecer coincidiendo con lo que la Iglesia Católica ha estado diciendo en la ONU desde hace más de cincuenta años. Los ambientalistas radicales estaban furiosos.

 

El Consejo de Derechos Humanos aprueba segunda resolución de la ONU sobre la familia

La mayoría de las veces, los defensores de la vida y de la familia sienten como si estuvieran en desventaja en la ONU. La mayor parte de sus victorias son defensivas. Este año fue testigo de un importante avance de manera ofensiva. Una resolución del Consejo de Derechos Humanos de Ginebra sobre la familia una vez más la reconoció como el «el elemento natural y fundamental de la sociedad», como lo hace la Declaración de los Derechos Humanos, y también la ratificó como el «medio natural para el crecimiento y el bienestar de los niños», recapitulando el lenguaje de la Convención sobre los Derechos del Niño. La resolución asimismo reconoce a «la familia» como sujeto de los derechos humanos. Las agrupaciones LGBT todavía están furiosas. Por motivos bastante obvios, no pueden soportar la palabra «natural» en referencia ella.

 

La Asamblea General se defiende de la izquierda sexual

La Asamblea General de este ciclo fue una de las más conservadoras de los últimos tiempos desde el punto de vista social. La izquierda sexual discute desde hace años con los delegados que la componen, porque indefectiblemente los países encuentran desagradables e inadecuadas sus sugerencias. Pero con la ayuda de amigos influyentes en Europa y en los Estados Unidos, los revolucionarios sexuales siempre se las arreglan para conseguir algunos logros normativos, aunque sean menores. Este año se les negó avance alguno. De hecho, se repelió «el lenguaje sobre salud sexual y reproductiva» y se denegaron nuevas referencias a los derechos reproductivos en resoluciones clave. La orientación sexual y la identidad de género se mantuvo al margen de todas las resoluciones: profunda derrota para los grupos de presión homosexuales. La educación sexual integral fue un ítem tan polémico que incluso los europeos están pensando en rechazarlo.

 

Lila Rose sacude a la ONU

Lila Rose estremeció a un auditorio repleto de estudiantes provida en la sesión anual de la Comisión de la ONU sobre la condición de la mujer, la reunión más grande de feministas proaborto del mundo. Cuatrocientos jóvenes alumnos aplaudieron efusivamente a Rose después de que ella pidió perdón en nombre de los Estados Unidos por exportar la cultura de la muerte al resto del mundo. C-Fam y la Santa Sede patrocinaron el evento, y el apoyo provida en la sede de la ONU fue abrumador.

 

Pese a que hubo muchos hechos positivos, hay malas noticias que surgen de la ONU. Estos son los peores momentos de 2015.

 

Funcionarios de la ONU crean nuevas vías para el aborto y los derechos LGBT

Los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible constituyeron una derrota en términos generales para las agrupaciones proabortistas que gastaron miles de millones de dólares al tratar de conseguir el derecho internacional al aborto durante las últimas dos décadas. No obstante, los burócratas de la ONU encontrarán modos de promover tal derecho incluso sin mandato para hacerlo, y la lucha se despliega en lo que lleva el nombre de «indicadores estadísticos» de los nuevos objetivos.

 

Estos equivalen a un marcador de éxitos en la implementación de los nuevos objetivos. Aunque nada de esto figura en ellos, los indicadores estadísticos propuestos inicialmente incluyen los derechos LGBT y la educación sexual integral. Más cosas malas seguramente han de venir, incluso el aborto.

 

Lo que esto demuestra es que las delegaciones a favor de la vida y la familia pueden ganar el debate, pero tienden a perder cuando la implementación pasa a manos de los burócratas, que, en general, son izquierdistas.

 

Comité de la ONU intenta excluir a los niños por nacer del derecho a la vida

Un órgano que supervisa la implementación de un tratado de la ONU decidió que debía definir quién estaba incluido en el «derecho a la vida» que figura en diversos tratados de derechos humanos de las Naciones Unidas. Tras meses de «deliberaciones», el grupo de expertos que no tiene que rendir cuentas a nadie decidió codificar que el niño por nacer no está incluido en la definición del derecho a la vida, pese a la fuerte oposición de las agrupaciones que la defienden. Sus opiniones jurídicas no son vinculantes y no pueden usarse para imponer ninguna obligación a los países.

 

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible no mencionan a la familia natural

Quizás la única área en la que la causa provida y profamilia perdió terreno en los nuevos objetivos de desarrollo de la ONU es el lenguaje sobre familia. Ninguno de sus acuerdos que implique políticas sociales dejó de incluir una mención sustantiva a la familia, empezando por la Declaración Universal de Derechos Humanos, que refiere a ella como «el elemento natural y fundamental de la sociedad».

 

Los nuevos objetivos de la ONU son una novedad. Pese a los mejores esfuerzos de las agrupaciones profamilia de todo el mundo, los diplomáticos de la UE  fueron capaces de hacer que se excluyera esa interpretación. El único rayo de esperanza es que el acuerdo no distingue entre «la unidad doméstica» y «la familia», lo cual implica que no todas esas unidades (esto es, las homosexuales) precisan ser reconocidas internacionalmente como «familia». Es más, el acuerdo da un respaldo general  a la Declaración Universal de Derechos Humanos, por ende sigue confirmando, al menos implícitamente, la familia natural. Pocos países en la ONU están dispuestos a otorgar a los acuerdos de convivencia homosexuales un reconocimiento internacional como familias. Y no es probable que eso cambie de un momento a otro.

 

Doce organismos de la ONU declaran a la guerra a la familia con declaración sobre LGBT

La burocracia de la ONU ha estado promoviendo los derechos homosexuales por más de una década, principalmente de manera invisible, en políticas y declaraciones de postura oficial que nadie en realidad lee.

 

Pero ahora están siendo sincronizados para hablar abiertamente de los derechos homosexuales. En septiembre, doce organismos (entre los que, de forma extraña, se encontraron el Programa Mundial de Alimentos y el Fondo de la ONU para la Infancia) emitieron una declaración conjunta de intención en la que prometieron promover los derechos homosexuales aun cuando no hay acuerdo en la Asamblea General y siendo que no existe una ley internacional aplicable en la materia. No solo eso, prometen hacerlo  sin importar las consecuencias para la seguridad mundial y la tensión que inserta en la comunidad internacional.

 

El Secretario General hace campaña a favor del aborto en áreas devastadas por la guerra

No hay fundamento en el derecho internacional ni en ninguna resolución de la ONU para que el Secretario General promueva el aborto en áreas arrasadas por la guerra. Pero él está haciendo precisamente eso. Por desgracia, la violación como herramienta de guerra se usa en gran medida. El Secretario General y su personal están sirviéndose de este lamentable hecho como cuña para promover el aborto incluso en países donde es ilegal. El propio Secretario General ha dado a conocer sus intenciones y a él se unen ONU Mujeres y la burocracia de la ONU de forma más general.

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