¡¡Si  nosotros callamos gritarán las  piedras!! 

¡¡Si  nosotros callamos gritarán las  piedras!! 

Subrayaba el historiador de la Cierva  en su libro La Masonería Invisibleel carácter anticristiano, pagano y neognóstico de la Masonería Regular” (pp. 381, etc.), y mucho más el de la Irregular, y señalaba una de sus preocupaciones, “que la Masonería, tanto la Visible como la Invisible, puedan conseguir sus fines que he tratado de mostrar y convertirse en las grandes orientadoras de la humanidad por encima de los Estados, las religiones y las creencias de los hombres. Porque el objetivo supremo de todas las instituciones masónicas es la secularización absoluta, la superación o marginación de todas las religiones, especialmente la religión cristiana, por anacrónicas e irrelevantes” (pp. 621-622).

Cada vez se observa con más claridad que el historiador llevaba razón. Se sirven de cualquier motivo. El último ha sido causado por el movimiento LGTB, cuyos miembros  tienen derecho a manifestarse libremente sin ningún pudor, mientras que los heterosexuales no podemos  hacerlo porque incurrimos, según ellos, en grave pecado de homofobia si no respaldamos o no nos manifestamos a favor de la homosexualidad. Como convencer a los adultos es más difícil, su estrategia consiste en atacar a los niños por medio de la enseñanza, para lo cual, la Comunidad de Madrid aprobó la iniciativa legislativa de la Asamblea por la que implantará en las escuelas madrileñas públicas y privadas, aún católicas, el adoctrinamiento obligatorio en ideología LGTB para todos los alumnos. Aseguran que su objetivo es que la identidad de género y los distintos modelos de familia sean respetados en ámbitos educativos”; “se garantizará que a todos los alumnos madrileños se explique la realidad de las diferentes orientaciones sexuales e identidades de género”. ¿Cómo y por quién será explicado el tema? Seguramente se cederá ante la presión de los LGTB que serán los educadores, con lo que podría decirse que pondrán a la zorra a cuidar las gallinas.

Disponen de gran cantidad de dinero. Habría que investigar los procedimientos del llamado colectivo LGTB, en qué emplean las cantidades que reciben de las subvenciones oficiales públicas (con el dinero de TODOS, de los obispos firmantes incluidos), y de cómo lo consiguen de forma cuasi mafiosa exigiéndoselo a todos aquellos comercios y negocios que tratan de sumarse al proyecto “Gay Friendly” con la intención de atraerse a clientes homosexuales. Y habría que investigar también la forma chantajista y amenazante de este colectivo LGTB para presionar a los medios de comunicación y a los personajes públicos (políticos, artistas, deportistas) para dar una imagen amable del homosexualismo y de otras formas alteradas de sexualismo (que no de sexualidad). Si un personaje público, si un medio de comunicación, no accede a las premisas del colectivo o sugiere algo en contra de ellos, inmediatamente es puesto en la picota (vease lo ocurrido a los obispos) y se le amenaza con denuncia  amparados en ese instrumento atroz de la Ley de Odio, que sólo vale para ellos pero que no se aplica cuando la odiada es la Iglesia Católica y lo que representa.

La Asamblea de Madrid, presidida por el PP de Cristina Cifuentes y con el voto favorable de todo el arco parlamentario, ha aprobado una disposición en esa ley de ideología LGBT y de género que multa con hasta 45.000 euros a quien ofrezca ayuda a alguien que quiera abandonar sus sentimientos homosexuales (“cualquier intervención médica, psiquiátrica, psicológica o religiosa que persiga modificar la identidad de género u orientación sexual de una persona”).

El arzobispo de Madrid, monseñor Carlos Osoro no se ha pronunciado, pero el obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla, y los obispos de Getafe, Joaquín López de Andújar, y su auxiliar José Rico Pavés, cuyas diócesis se ven directamente afectadas por dicha ley han denunciado que la misma está “inspirada en una antropología no adecuada que niega la diferencia sexual varón-mujer y la unidad de la persona cuerpo-espíritu“, contradiciendo la moral natural, y pretendiendo anular la enseñanza de la Biblia, del Catecismo de la Iglesia Católica y del Magisterio de la Iglesia. Señalan también que la Ley constituye “un ataque a la libertad religiosa y de conciencia“, “un ataque y censura al derecho de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones” y “un atentado a la libertad de expresión, a la libertad de cátedra, a la libertad de los científicos y profesionales en la búsqueda de la verdad, y a la libertad de las personas para orientar su vida o para pedir ayuda, incluso religiosa, en aquello que crean necesitar”, y que por ello mismo, se trata de una “ley arbitraria que no contempla ni siquiera la objeción de conciencia“.

Más adelante, los obispos consideran que los partidos políticos del arco parlamentario, los grandes sindicatos, la mayoría de los medios de comunicación y muchas de las grandes empresas “quieren imponer ‘ideológicamente’ un ‘pensamiento único’ que anule la libertad y el coraje de buscar la verdad de la persona humana, en su unidad cuerpo-espíritu y en su diferencia sexual varón-mujer”.[1]

Ante estas manifestaciones, el Observatorio Español contra la LGBTfobia ha llevado a los tres obispos mencionados de Getafe y Alcalá de Henares, ante la Fiscalía Especializada en Delitos de Odio, al considerar que «incitan al odio y a la discriminación contra el colectivo LGBT», a través de la carta que han difundido contra la nueva ley. Han añadido que están estudiando interponer una querella penal contra los obispos, a los que acusa de «incitación a la insumisión ante la ley», lo que, recuerda, «es delito» y, por lo tanto, «también debería verificarse por parte de la Justicia» y que solicitarán a los plenos de los Ayuntamientos de Getafe y de Alcalá de Henares y a otros de la Comunidad de Madrid que reprueben la misiva de los obispos, que ha calificado de «infame». Podríamos preguntarmos ¿Desde cuándo es injerencia que un obispo se dirija a los fieles católicos para transmitirles las enseñanzas de la Iglesia? Ellos ¿pueden defender sus ideas y nosotros no podemos defender las nuestras? ¡Viva la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad que tanto pregonan! Los nuevos heterodoxos españoles nos sentimos discriminados y menoscabados en nuestro derecho ciudadano a que se nos respete como ordena el artº 14 de la Constitución. Queremos sentirnos amparados por ese artículo para poder manifestar, como ellos, nuestros gustos y nuestras creencias sin sentirnos atacados porque nunca salen a manifestarse sin atacarnos en lo que más nos duele. Véase lo que han hecho con las imágenes de la Virgen de los Desamparados y de Montserrat.

Asimismo, dicho organismo ha hecho un llamamiento al ministro de Justicia, Rafael Catalá, y al Consejo General del Poder Judicial a que se pronuncien «sobre la incitación a la insumisión de leyes proclamada por los obispos». En el mismo sentido, ha instado «a la totalidad de la sociedad civil y a todos los partidos políticos a que condenen y denuncien sin paliativos este discurso de odio, que tanto daño sigue haciendo a la sociedad, incitando a la discriminación, la injusticia y hasta incluso la violencia». Desde el Observatorio Español contra la LGBTfobia se han declarado «consternados, insultados y humillados con esta nueva grave injerencia de una parte de la jerarquía católica en la Comunidad de Madrid». El colectivo reprocha a los obispos que califiquen la ley de «ataque a la libertad religiosa y de conciencia» y, en palabras del director del Observatorio, Paco Ramírez, «la libertad religiosa y la libertad de expresión son ampliamente respetadas en el país, cuando no son infinitas y tienen límites que afectan a las otras personas». Por otro lado, critica que los obispos alerten de que se quiere imponer la ‘ideología de género’ y un ‘pensamiento único’, «cuando la Iglesia Católica lleva dos milenios imponiendo la suya».(¡Qué atrevida es la ignorancia!)

Ante el escándalo promovido por la LGTB, la presidenta de la Comunidad Cristina Cifuentes, política, al fin y al cabo, se pone, en defensa de su gremio, al lado de sus “compis”, porque en esta sinrazón que demuestran, no hay ética ni valores morales que defender, solo importan los votos. De modo que la señora Cifuentes que se presentó bajo las siglas del PP, se permite, bajo la presión del desarrollado ego de los políticos, criticar a los obispos:” Esas afirmaciones no me gustan; digo claramente que ese tipo de opiniones no las comparto y discrepo absolutamente de ellas». «No comparto en absoluto la opinión de estas dos personas», ha dicho la presidenta, convencida de que «la mayoría de los católicos no comparten la opinión de los dos obispos». (Los católicos deberíamos hacerle ver lo equivocada que está). Se trata de «dos obispos muy concretos» y ha agregado que «no se puede generalizar la opinión de dos personas con todo el estamento eclesial». Lo que la presidenta de la Comunidad de Madrid parece ignorar es que el contenido de la carta de los obispos se basa en el Magisterio de la Iglesia y en el Catecismo que enseña que los actos homosexuales son contrarios a ley natural y no pueden recibir aprobación en ningún caso.

Si la señora presidenta se hubiera tomado la molestia de leer el escrito de los obispos, se hubiera enterado de que son, no dos, sino tres, los firmantes quienes, en virtud de su magisterio, (no son laicos sin preparación), expresan  su opinión al respecto, que se adecúa, como no podía ser de otra forma, con el magisterio de la Iglesia, pero ni anatematizan ni ponen multas; ahora, eso sí, defienden la verdad y la libertad que estos que se llaman demócratas, atropellan impunemente. No obstante, y para compensar su escaso conocimiento, haremos mención de otros miembros de la Iglesia que han hecho declaraciones en el mismo sentido:

El arzobispo de Valencia, cardenal Antonio Cañizares,[2] quien fue acosado por hacer un llamamiento a defender la familia frente a las imposiciones del “imperio gay” y por condenar la ideología de género, aseguró que iría “a contracorriente” advirtiendo a la sociedad de que la ideología de género es “la peor de todas las ideologías de la historia”. Llegaron a denunciarle ante la Fiscalía.

El arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, en una carta abierta dirigida al arzobispo de Valencia, solidarizándose con él, condenó la imposición de la ideología de género y la introducción de modo paulatino de determinados postulados ideológicos. Sanz Montes calificó en esta carta la ideología de género de “engañifa que termina con la destrucción del hombre en su concepción creacional de varón y mujer” y de ataque a la familia en una dictadura de la educación según sus principios.

También el obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, hizo un análisis sobre el origen y los peligros de la ideología de género, que ocupa actualmente el rol del “alma” de Occidente y que tiene en su agenda la deconstrucción del matrimonio y la familia. Munilla recomendó a Cifuentes que leyera las palabras del Papa Francisco. El Papa no ha temido enfrentarse a la persecución del cada vez más poderoso lobby gay y ha denunciado como un hecho “terrible” que a los niños en las escuelas se les enseñe que pueden elegir su sexo.

Le hubiera sido también muy  interesante a la señora Cifuentes conocer la opinión de otros dos destacados miembros de la Iglesia: el obispo de Lincoln (EEUU) y el mismo Papa Bergoglio, tan admirado, hasta ahora, por las izquierdas progresistas. Por aquello de enseñar al que no sabe, se las recordamos:

En el apartado 5, de la exposición de motivos, los mencionados obispos de Madrid, decían: «No es tiempo de lamentaciones, sino de sanación», como ha recordado nuestro hermano el obispo de Lincoln (EEUU), citando a Boecio, ante medidas legislativas similares de la administración Obama (cf. Carta 17.5.2016). Para salir al encuentro de las heridas del corazón, como nos pide el papa Francisco, es necesario y urgente promover una acción conjunta de las familias y de las asociaciones católicas en orden a defender, con todos los medios legítimos y en todas las instancias que corresponda, la libertad religiosa y de conciencia, la libertad de los padres a educar a sus hijos según sus propias creencias y convicciones, la libertad de enseñanza y los demás derechos fundamentales que, creemos, se conculcan gravemente en esta Ley. Si nosotros callamos gritarán las piedras (Cf. Lc 19, 40). La sanación de las heridas provocadas por estas medidas legislativas no se logra con la confrontación, que deriva en descalificaciones y amenazas de demandas judiciales. Porque queremos integrar, dialogar y construir, pedimos la colaboración de todas las personas de buena voluntad con verdaderos criterios de comunión, y especialmente a nuestros fieles les pedimos su oración y su participación activa que nazca de auténticos criterios eclesiales.

Y en el apartado 4 recordaban que: “Al recibir el premio Carlomagno, el papa Francisco ha invitado a construir un nuevo humanismo para Europa basado en la capacidad de integrar, de dialogar y de construir, recordando que en esta tarea la Iglesia puede y debe ayudar, cumpliendo su misión:  víctimas reales de nuestra cultura del relativismo no lo son menos quienes sufren la confusión sobre su propia identidad; una confusión que, con leyes como esta, se verá aún más agravada. El mismo Papa Francisco nos ha pedido no caer «en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Lo creado nos precede y debe ser recibido como don. Al mismo tiempo, somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada» (Exhortación Apostólica Postsinodal Amoris laetitia, 56).

En la exhortación apostólica Amoris Laetitia, el Papa señala que la ideología de género niega la diferencia y la reciprocidad natural de hombre y de mujer y presenta una sociedad sin diferencias de sexo y vacía el fundamento antropológico de la familia. “Esta ideología lleva a proyectos educativos y directrices legislativas que promueven una identidad personal y una intimidad afectiva radicalmente desvinculadas de la diversidad biológica entre hombre y mujer”, se advierte en el documento. “No caigamos en el pecado de pretender sustituir al Creador. Somos creaturas, no somos omnipotentes. Somos llamados a custodiar nuestra humanidad, y eso significa ante todo aceptarla y respetarla como ha sido creada”, pide Francisco, al tiempo que sostiene que “hay que ayudar a aceptar el propio cuerpo tal como ha sido creado”.

En Filipinas, Francisco ya advirtió que existen colonizaciones ideológicas protagonizadas por quienes se aprovechan de las necesidades de un pueblo o de sus niños para entrar y hacerse fuertes. En la rueda de prensa en el avión que le trasladaba de Manila a Roma en 2015, el pontífice denunció la imposición de la ideología de género en las aulas poniendo como ejemplo una experiencia personal:

“Hace veinte años, en 1995, una señora ministra de Educación había pedido un importante préstamo para poder construir escuelas para pobres. Le concedieron el préstamo con la condición de que en las escuelas los niños, a partir de un cierto grado, tuvieran un determinado libro. Era un libro escolar, un libro bien preparado didácticamente, en el que se enseñaba la ideología de género”.

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha defendido que la nota sobre la Ley contra la LGTB fobia firmada por los obispos de Getafe y Alcalá de Henares está en la línea de las palabras pronunciadas por el Papa Francisco en su encuentro con los obispos polacos, en el que denunció la introducción de la ideología de género en las aulas. Ha sostenido que todos los obispos comparten el contenido de esta carta que denuncia el peligro de la ideología de género al igual que ha hecho Francisco. “¡Cómo no lo vamos a compartir! Lo que el Papa dice, lo compartimos todos los obispos”, ha señalado, subrayando que el punto de referencia para los obispos es el Papa y ha recordado que “teniendo delante lo que dice el Papa,-este Papa, los anteriores y los que vengan- tenemos lo que piensa la Iglesia”. Ha denunciado, además, que la ideología de género “es una bomba atómica que quiere destruir la doctrina católica y la imagen de Dios en el hombre y la imagen de Dios Creador”.

No podemos extrañarnos de los ataques del lobby a los obispos, puesto  que hasta la denuncia del Papa Francisco del peligro de la introducción de la ideología de género en las aulas ha levantado ampollas entre los miembros de las asociaciones LGTB estadounidenses, indignados por la defensa de la doctrina católica llevada a cabo por el pontífice. El Papa Francisco no ha temido enfrentarse a la persecución del cada vez más poderoso lobby gay y ha denunciado como un hecho “terrible” que a los niños en las escuelas se les enseñe que pueden elegir su sexo. En un encuentro con los obispos polacos, el pontífice desenmascaró una peligrosa colonización ideológica que afecta especialmente a los niños: “Hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas – lo digo claramente con nombre y apellido – es el ‘gender’”.

Según informa el poderoso The New York Times,  las palabras de Francisco han decepcionado a las asociaciones LGTB que creían que este pontífice cambiaría la posición de la Iglesia respecto a la homosexualidad. El Papa Francisco, sin embargo, no sólo no ha modificado la doctrina católica -que llama a acoger y no discriminar en ningún caso a las personas homosexuales-, sino que ha denunciado con firmeza la imposición de la ideología de género. Interrogado a este respecto por The New York Times, Austen Ivereigh, autor de la biografía de Francisco “El gran reformador” ha subrayado que el pontífice defiende que el sexo masculino o femenino es un regalo de Dios y que la ideología de género es una teoría que sostiene que el género es algo que se puede elegir, algo que no corresponde con la realidad humana. Sin embargo, los defensores de la ideología de género se esfuerzan por intentar demostrar que el género no se elige, se descubre.

¿Quién está detrás de esta brutal transformación de la sociedad a nivel mundial? La masonería, naturalmente, en cualquiera de sus múltiples ramas, todas dependientes del mismo tronco que es el que marca sus objetivos para que ellas lo extiendan. Sobre este tema escribí los artículos “El orgullo de ser heterosexual” y “¿Cuántos sexos conoce usted?” tratando de advertir sobre la peligrosidad de estos lobbys.

Terminamos con las palabras que el papa Francisco dirigió a los obispos polacos en el último JMJ:

“En Europa, América, América Latina, África, en algunos países de Asia, hay verdaderas colonizaciones ideológicas. Y una de estas – lo digo claramente con nombre y apellido – es el ‘gender’. Hoy a los niños – a los niños – en la escuela se enseña esto: que cada uno puede elegir el sexo. ¿Por qué enseñan esto? Porque los libros son los de las personas y de las instituciones que dan el dinero. Son las colonizaciones ideológicas, sostenidas también por países muy influyentes. Y esto es terrible. Hablando con Papa Benedicto, que está bien y tiene un pensamiento claro, me decía: ‘Santidad, esta es la época del pecado contra Dios creador’. Es inteligente. Dios ha creado al hombre y a la mujer; Dios ha creado al mundo así, así, y nosotros estamos haciendo lo contrario. Dios nos dio un estado ‘inculto’ para que nosotros lo transformáramos en cultura; y después, con esta cultura, hacemos cosas que nos devuelven al estado ‘inculto’. Lo que ha dicho el Papa Benedicto tenemos que pensarlo”:

“Es la época del pecado contra Dios creador”.

Ante ello podemos refugiarnos en la oración de Santa Teresa de Jesús en el Año Jubilar:

2016-09-16-santa-teresa


 

[1] ¡Bravo para los Obispos con lucidez y coraje por los Derechos de Dios!. Ya estamos viviendo a nivel planetario, la más horrenda dictadura de la historia a nivel mundial: la Dictadura de M.A.M.M.O.N.A., a quien este pobre sacerdote de ascendencia hebrea, así denomina al Movimiento Anticristiano Masónico Mundial Onusiano New Age.No es de extrañar que la ideología del género sea un mero capítulo más,de esta horrenda esclavización de las mentes de los niños y adolescentes, a la lujuria sodomítica más asquerosa y abyecta.¡Obispos de España!¡Imitad a los Obispos de Getafe.y Alcalá de Henares. Comentario expresado en InfoVaticana

 

[2] Al parecer, ha sido llamado a Roma para advertirle de la necesidad de callarse y no defender a los NO LGTB. Sorprendentemente allí deben desconocer la valiente labor del obispo Von Galen en tiempos de Hitler que fue reconocida por los Papas Pío XI y Pío XII y por el pueblo alemán. Los españoles “no contaminados” también se lo agradecemos a estos obispos españoles.

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