PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE

 (Lema que figura en un sello de la Junta de Infanzones de Obanos)

PRO LIBERTATE PATRIA GENS LIBERA STATE

Obanos, villa situada a 21 km. de Pamplona, es conocida por muy variados motivos. Uno de ellos es por la representación como auto sacramental de la leyenda conocida como el “Misterio de San Guillén y Santa Felicia”, sucedido en la localidad. En ella se cuenta el hecho de que al pasar por la villa Felicia de Aquitania de regreso de su peregrinación jacobea, decidió renunciar a su vida de nobleza y quedarse en Amocaín para dedicar su vida a los pobres. Su hermano, el duque Guillermo, al enterarse de tal decisión fue a buscarla. Furioso ante la negativa de su hermana de volver a su patria, le quitó la vida. Lleno de tristeza y remordimientos va a postrarse ante el Papa para confesar su pecado. La penitencia que le impone es peregrinar a Santiago. Y he aquí el misterio que entraña el Camino: cuando regresa de esta peregrinación, también él renuncia a la vida que tenía con anterioridad y prefiere quedarse en Obanos como penitente junto a la ermita de la Virgen, en el monte Arnótegui.

Otro motivo, por el que traemos hoy a colación la villa, es la reunión que en la antigüedad celebraban las Juntas de los infanzones[1] de Obanos, hermandad concejil o municipal creada en Navarra al estilo de las Hermandades vascongadas y castellanas, a finales del s. XII. Su objetivo fue salir al paso de las tropelías cometidas por la alta nobleza como las realizadas por el  rico-hombre Eneco Martínez de Subiza. Sus miembros se agrupaban en cinco comarcas, Miluce, Arteaga, Irache, la Ribera y Obanos, representada cada una por un sobrejuntero. La junta juraba protegerse mutuamente y procedía de forma expeditiva “salva la fe de la seynoría”, reemplazando a la Cort del Rey o al Alcalde Real.

La llegada al trono en 1234 de un rey no navarro (Casa de Champaña) introdujo un factor distorsionador en la dinámica de las Juntas. El cometido de ésta pasaba a ser, además, el de vigilar la conducta de Teobaldo I poniendo coto a las novedades regalistas. La Junta se congregaba en Obanos, porque el Rey, ni nadie en su lugar, “non ficiessen tuerto a los Infanzones en su infanzonía”. 

Los tres monarcas de la Casa de Champagne procuraron deshacer la Junta; no lo consiguieron pues se rehacía una y otra vez. La Junta era única para todo el Reino, y su organización, regional. Estas Juntas particulares tomaban el nombre de su comarca, pero la denominación más constante, la oficial y común, fue la de Junta de Obanos, “por razón que la tierra fues mellor deffendida et guardada de non fazer fuerzas” y “se juraron et firmaron la junta et encara juraron, salta la fe del sennorio, que se ayudassen en todas cosas a lur dreyto”. 

Durante la minoría de Teobaldo II (1253-1270) redoblaron las reuniones. Una liga agrupó a rico-hombres, infanzones, y buenas villas para exigir al Rey el juramento del Fuero. Posteriormente se separaron los primeros y los últimos pero se piensa que en estas ligas y congregaciones puede hallarse el germen de lo que más tarde serán las Cortes con representación de los tres brazos, eclesiástico, popular y noble. 

Al calor de la cuestión dinástica, suscitada por las tentativas de aplicar a Navarra la ley sálica francesa, la Junta de Obanos, que se había debilitado con el triunfo del poder real el año 1276, cobró nueva lozanía. El año 1297 la vemos federada a las buenas villas: a los Burgos, de San Cernin y de San Nicolás de Pamplona y a doce villas más. Los federados se proponían defender a Navarra de cualquier hombre poderoso que viniera sobre ella, y a mantener los fueros, costumbres y privilegios. 

 El año 1328 subsistía la Junta de Obanos. Ese mismo año se reúnen en Puente la Reina las Cortes. En ellas se destituyó al gobernador que había impuesto el rey de Francia. Carlos II “El Malo” descabezó brutalmente en 1351 las Juntas de Miluce no fueron ya de infanzones sino de labradores, pero las Cortes de Olite siguieron actuando y en 1450 crearon una hermandad para perseguir a los bandidos, presidida por el alcalde de Pamplona. A fines del siglo XV recibe el nombre de Santa Hermandad, se renovaba anualmente y podía movilizar una fuerza de 60 caballeros. 

Además hubo hermandades con pueblos del otro lado de las mugas con Vascongadas, Castilla y Aragón para perseguir a los bandidos que traspasaban los límites fronterizos de los reinos intentando escapar de la justicia.
Una de esas hermandades transfronterizas fue la que se fundó en 1469 por Sangüesa, Aibar, Uxue, Liédena y Yesa por parte de Navarra y por Sos, Uncastillo, y Aldeadarbe por parte de Aragón.

 En 1510 las Cortes la suprimieron por “ser sin ningún fruto ni provecho para el regno”, al existir ya unas Cortes que congregaban a los tres Estados. Parece ser la causa de que la Junta de Infanzones desapareciera, probablemente integrada en la nueva institución. 

Plaza de Obanos

 Sin embargo, el fermento que se ha mantenido en el fondo del pueblo navarro de defensa de sus valores y tradiciones, podría decirse que ha germinado de nuevo con la reacción de un grupo de navarros quienes, preocupados por la deriva totalitaria del nacionalismo, han convocado una manifestación en Pamplona, para el próximo 3 de junio. El objeto de la protesta es rechazar el cambio en la “ley de símbolos” que ha realizado el actual gobierno de Navarra y que abre la puerta a la colocación de la ikurriña nacionalista en los ayuntamientos.

 El llamamiento, aseguran, solo es para defender NAVARRA y sus símbolos, pero es un buen principio que, ojalá, haga reaccionar a otros españoles. El escritor F. Javier Garisoain Otero (Secretario General de la Comunión Tradicionalista Carlista), ha dejado claro los motivos de la cita:

“Con la convocatoria de esta manifestación nadie está discutiendo sobre problemas étnicos, lingüísticos o culturales. Nadie está negando que Navarra tenga un importante componente cultural vasco. No se trata por tanto de una manifestación contra “lo vasco” sino contra el nacionalismo. Lo que se pretende es frenar la estrategia política del nacionalismo vasco (mejor sería llamarlo anti-vasco) que propugna la integración de Navarra dentro del engendro euskadiano; que quiere hacer con el milenario reino de Navarra lo que ya han conseguido con las provincias de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya”.

El actual gobierno de Navarra -controlado por la minoría nacionalista gracias a Podemos/IU está dejando como fruto de su gestión un número creciente de “víctimas”. Y enumera las acciones que la agenda progre-nacionalista realiza continuamente:

“Los más graves casos de cristofobia imaginables, alentados, amparados o justificados desde la administración. Y un laicismo radical que no pierde ocasión para menospreciar a la Iglesia, la religiosidad popular o las tradiciones cristianas de Navarra” (y mentir, porque presume de mantener con una “renta garantizada” a las personas más necesitadas, cuando en la práctica quien mantiene a esos necesitados y paga esa renta a los pobres es Cáritas Pamplona-Tudela que, al parecer, lo hace endeudándose esperando que, algún día, el Gobierno navarro pague).

  • “el insulto permanente a la memoria de los navarros que, leales a su gobierno regional, se alzaron en 1936, libremente, contra el gobierno sectario de la segunda República.
  • persecución económica a las familias, especialmente a las numerosas, con una reforma fiscal asfixiante; o eliminando becas y conciertos económicos de manera sectaria.
  • caos en la administración con conflictos constantes con los funcionarios de sanidad, educación e interior.
  • obsesión por hacer del vasco una bandera política sobrevalorando el conocimiento de esta lengua en las oposiciones públicas, o marcando el territorio con cartelería y señalética bilingües innecesarias.
  • omnipresencia de las ideologías feminista, abortista, animalista y de género (apoyados en este punto por todos los partidos del arco parlamentario) imponiendo un modelo antropológico aberrante de forma totalitaria.
  • consolidación de un modelo de administración socialista, intervencionista en todos los campos de la vida social, que pretende controlar desde las estructuras políticas, mediante subvención, reglamentos, sanciones o inspección todas las manifestaciones que llevan a cabo los cuerpos sociales
  • desarrollo de una agenda nacionalista y antiespañola en el ámbito cultural, lingüístico, educativo, económico y simbólico. Agenda que incluye la colaboración con políticos pro-etarras y la normalización de su discurso así como el menosprecio a las víctimas del terrorismo nacionalista”.

    Javier Garisoain, Secretario General de la CTC

Todas estas políticas no hubieran sido posibles, o serían menos dañinas, si no hubieran allanado el camino los políticos socialdemócratas. Durante décadas, los gobiernos regionales del PSOE y de UPN/PP han ido dotando a la administración navarra de unos recursos ingentes que posibilitan que el acceso al poder de grupos altamente ideologizados o fanatizados como los del actual cuatripartito puedan hacer realidad su sueño de cambiar la realidad social desde el poder; de momento sustituir la bandera propia por la ikurriña. “Navarra es lo que es. Pero los partidos que acceden al gobierno, dotados de un inmenso arsenal legislativo y financiero, quieren que sea otra cosa y se creen ahora con capacidad suficiente como para convertir en realidad sus entelequias”, dice con razón Garisoain.

Lo cierto es que estos sucesores de aquellos bravos infanzones, dicen querer dar “un toque de atención” con la manifestación que convocan para defender la bandera propia que nació oficialmente en 1910 como símbolo de todos los navarros pero que tiene sus raíces en la historia medieval de Navarra. Ondeó por primera vez en el Palacio de Navarra el 16 de julio de 1910 justo en el aniversario de la batalla que dio lugar a la leyenda de Sancho el Fuerte y las cadenas que siempre se ha creído que representaba las que el rey navarro había roto en la batalla de 1212. 

Bravo por la prudencia de estos navarros que empiezan por dar un toque de atención a los miembros de la comunidad porque se están hartando de que poco a poco los poderes gubernamentales vayan cambiando las singularidades de Navarra. Por ejemplo,  el 8 de noviembre de 1937 y en plena Guerra Civil el general Francisco Franco en persona visita Navarra para otorgarle a la provincia la Cruz Laureada de la Real Orden de San Fernando “en recuerdo de las gestas heroicas de Navarra en el Movimiento Nacional y homenaje a quien tan reciamente atesora las virtudes de la raza” y añadiendo “que desde hoy deberá grabar en sus escudos”. Esta es la más alta condecoración militar española y se entiende esta concesión en virtud a los siguientes hechos:

  • En primer lugar, al comienzo de la Guerra Civil el bando nacional contaba con 35.000 voluntarios de los que 8.500, la cuarta parte, eran navarros. Durante el resto de la contienda, en la zona nacional el 15% de los combatientes son voluntarios, mientras que en Navarra la cifra asciende hasta el 45%, siendo la mayor parte de ellos requetés.
  • En segundo lugar, 4.552 navarros murieron en combate durante la Guerra Civil, lo que da una tasa de 13,2 navarros de cada mil, lo que duplicaba cuanto menos el promedio nacional de 5,9 caídos por cada mil habitantes.

Teniendo en cuenta esto, la concesión de la laureada no puede ser considerada un  trato de favor del gobierno del momento. Navarra cumplía realmente los requisitos necesarios para que le fuese otorgada la preciada distinción militar y este hecho fue recibido con entusiasmo por los rotativos navarros de la época. A partir de 1937 y durante más de 40 años el escudo de Navarra luciría este distintivo. Sin embargo, 15  días antes de los Sanfermines de 1980, el Parlamento de Navarra retira a traición (sin la mínima consulta a los navarros), la preciada laureada del escudo de Navarra bajo el pretexto de buscar la reconciliación, aunque durante 40 años nadie había manifestado opinión en contra. En 1981 se aprueba una nueva norma en la que se define el escudo oficial de Navarra omitiendo la Cruz Laureada, algo que fue reflejado definitivamente en la Ley Orgánica 13/1982 de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra (LORAFNA). En la práctica, una condecoración militar colectiva no es renunciable y menos con 40 años de retraso, pero sí es perfectamente posible no exhibir el símbolo en el escudo de Navarra y este es el subterfugio del que se han valido. Así el  Parlamento de Navarra renunciaba formalmente a la condecoración de la Cruz Laureada de San Fernando con los votos a favor de PSN, NaBai, Bildu, Izquierda-Ezquerra y Geroa-Bai; el PPN se conformó con votar en contra, y UPN se abstuvo como si con ellos no fuese el tema.  Con lo que se  confirma la máxima de Edmund Burke[2]para que triunfe el mal, basta con que los hombres de bien no hagan nada”.

 De modo que los hombres de bien han decidido retomar el espíritu de las Juntas de Obanos al ver como poco a poco y con distintos subterfugios han ido retirando los símbolos que les son propios imponiendo otros que son ajenos a su historia. Empezaron con la laureada del escudo, ahora fuerzan a aceptar la ikurriña Y, por si fuera poco, atropellan muchas de las cualidades que conforman al pueblo navarro y éste, empieza a cansarse. De momento una manifestación, pero todos sabemos que hay más. Los políticos del cuatripartito saben que existe, todavía, una Navarra real, de gente libre y de familias libres, a la que no podrán silenciar por mucho tiempo en caso de que salgan del letargo y despierten. Por eso se ha puesto tan nerviosa la amalgama que gobierna, porque se dan cuenta de que no engañan a los navarros que se sienten zarandeados y aturdidos, víctimas de actitudes incomprensibles e inadmisibles que para nada tienen en cuenta el bien común, que como ellos reivindican, es España.

Tiempos recios, nada fáciles, pero que no pueden hundirnos o hacer mella en nuestro ánimo. Los tiempos difíciles son los tiempos de la esperanza, que nos invitan a no bajar la guardia, a tener una mirada despejada dirigida hacia un nuevo horizonte. Con esta esperanza es preciso pensar en el proyecto y en la empresa común que nos une a las diferentes personas, regiones y pueblos que la integramos y que somos más que los que la quieren destruir.

Al igual que hace 81 años la regeneración de España comenzó por Navarra, en la actualidad, ese proyecto común no puede ser otro que Salvar a España y la democracia. Como los infanzones de Obanos digamos:

¡! LA GENTE LIBRE A FAVOR DE LA LIBERTAD DE LA PATRIA !!


 

[1] Noble hidalgo cuya potestad sobre sus posesiones era limitada: estaban exentos del pago de algunos impuestos aunque sometidos a una autoridad superior.

[2] Edmund Burke (n. Dublín 12 de enero de 1729 – m. Beaconsfield; 9 de julio de  1797) fue un escritor y pensador político irlandés conservador.

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