Obituario de Doña María Eugenia Otero Candeira

Por José Fermín Garralda - Pte. de la CTC de Navarra

El pasado 8 de julio, entre San Fermín y San Benito, falleció en Pamplona, a los 77 años, doña María Eugenia Otero Candeira, madre de Javier Garisoain Otero (Secretario General de la CTC)


María Eugenia Otero Candeira en la fiesta de la Juventud Carlista de Pamplona, Hotel tres Reyes, diciembre de 2008

Doña María Eugenia Otero Candeiraesposa de don Miguel Ángel Garisoain Fernández, madre de familia numerosa y también margarita. Nació en Cambados (Pontevedra) y, tras una fructífera vida, ha fallecido en Pamplona rodeada del amor de todos los suyos y la profunda admiración de muchos.

Con su esposo Miguel fundó una hermosa familia numerosa que, con la ayuda de Dios, ha conducido con su trabajo diario y constante hasta la meta final. Ha tenido la inmensa bendición de ser madre de dos hijos sacerdotes y dos hijas religiosas, y de tener numerosos nietos. Ahora habrá recibido el abrazo misericordioso del Altísimo, confiados que la habrá acogido gozoso en Su Reino.

Te rogamos, Señor, que por Tu infinita piedad tengas misericordia del alma de Tu hija María Eugenia y la traslades a la mansión de los bienaventurados.

Doña María Eugenia ha asistido frecuentemente a los actos de la Comunión Tradicionalista Carlista, confiando siempre de jóvenes o bien de mayores en su presencia constante y particularmente atenta: fiesta de los Mártires de la Tradición, peregrinación a San Miguel de Aralar, fiesta de la Dinastía legítima, fiesta de la juventud carlista… También ha asistido con frecuencia a los actos nacionales. Además no iba sola, sino con su esposo, sus hijos y, una vez que varios de estos formaron familia, con sus nietos. 

Mujer responsable y activa ante los grandes problemas sociales y políticos, en la manifestación “por la Vida, aborto NO” del 7 de marzo de 2014, junto a su esposo Miguel Ángel. La Comunión Tradicionalista de Navarra pide tus oraciones por el eterno descanso de Doña María Eugenia en el seno del Padre, y también por su esposo Miguel Ángel, y por su dilatada familia, verdadero don de Dios. Sin duda  ella ha desarrollado requetebien el plan que Dios le había trazado.

Somos testigos que Doña María Eugenia -afiliada a la CTC desde el inicio- no separó lo familiar y lo público, lo social y lo político, la contemplación y la acción. También lo somos de su unidad de vida en la que plasmó los ideales de la civilización cristiana y española tan necesaria en nuestros días. Agradecemos sus largas obras, su testimonio diario, su perseverancia y esperanza, su abrirse y sumar proyectos, y su confianza militante en nuestra Comunión.

Requiescant in pace

Le recomendamos






Comenta

Comenta nuestras noticias con tu cuenta facebook.

entrevistas tv
logo opinion portada