Historia

 16 días de noviembre  en Madrid 1936 (Continuación de la Exposición del  NO PASARÁN)

Recordábamos en el artículo anterior, como a comienzos de noviembre la línea del frente se encontraba a las puertas de Madrid que quedaba rodeado por las tropas nacionales, excepto por la carretera de Valencia. El presidente Azaña abandonó la capital el 19 de octubre. La caída de la línea defensiva Alcorcón-Getafe-Leganés-Villaverde, el 4 de noviembre, dejó la importante base aérea de Getafe en manos sublevadas y llevó la guerra a las puertas de la capital. El Gobierno abandona Madrid y huye a Valencia llevando consigo el producto de los expolios cometidos.

Y en esta situación ¿qué era del pueblo?

Durante todo este tiempo, Madrid vivió una anárquica situación en la que cada organización política ponía en práctica su propio sistema policial, su propia persecución de aquellos que consideraba sospechosos, sus propios métodos de interrogatorio y de eliminación de los que consideraba fascistas. Era una situación caótica, descontrolada y perfectamente considerable como criminal puesto que era contra vecinos indefensos, no estamos hablando de acciones de guerra.

Los medios que utilizaban para llevar a cabo esa acción criminal, no sólo en Madrid, sino en toda la España republicana, eran los paseos y las sacas.

Paseo es el eufemismo con el que se conoció a una serie de episodios de violencia y represión política acaecidos durante este periodo. Se iba a buscar a las víctimas con la excusa de llevarles a declarar, o a dar un paseo, lo que acababa con el fusilamiento en los descampados. A veces participaban en ellos delincuentes comunes. La mayoría de los detenidos​ no llegaron siquiera a entrar en presidio y mucho menos juzgados, ya que fueron asesinados clandestinamente, tras ser trasladados a las afueras de las poblaciones donde habían sido arrestados o en sus proximidades. Los hechos se iniciaban con la detención al anochecer y, la mayoría de las veces, terminaban con la ejecución de la víctima en la madrugada, casi en ocho de cada diez casos. Sus víctimas fueron sobre todo religiosos, seguidos de empleados y militares, pero también encontramos cadáveres de sencillas amas de casa tirados en la carretera de Andalucía, por ejemplo.

Hay cinco zonas en Madrid donde el hallazgo de cadáveres fue más habitual: el cementerio de la Almudena (entonces por su radical laicismo, llamado del Este) donde aparecieron el 18% de los cadáveres, la zona del Oeste que engloba la Ciudad Universitaria, la Dehesa de la Villa, Puerta de Hierro y Palacio de la Moncloa con un 21%, carretera de Andalucía (11%), La Pradera de San Isidro (8%), en el resto de Madrid (42%). Solo en el “cementerio de los mártires de Aravaca” yacen 800 personas, no muertas en combate, sino civiles, vilmente asesinados.

En función del acercamiento de los nacionales a la capital, se produce el desplazamiento de los lugares elegidos para estas ejecuciones, aumentando en la que se conocía como zona del Hipódromo (calles de Carbonero y Sol, Joaquín Costa y Maudes). Otro capítulo terrible de la violencia de los primeros meses de la guerra en Madrid lo constituyó la situación en las cárceles y las conocidas sacas de presos.

Las sacas de presos (mencionadas abreviadamente en el argot de la época como sacas), era el procedimiento que consistía en la extracción masiva y sistemática de presos de las cárceles con el objeto de ser asesinados o trasladados. Las víctimas eran sacadas con criterios globales: militares, religiosos, estatus social, etc. Estos sucesos fueron de los más controvertidos y polémicos de la Guerra Civil Española.

Existía una cárcel principal a la que llamaban Modelo, la más conocida por los excesos que en ella se cometieron. Fue la gran cárcel de Madrid. Un edificio de algo más de 1.000 celdas que en aquellos momentos albergaba según el diario “Política” del 8 de agosto de 1936 a 400 jefes, 700 oficiales y  otros 700 civiles a los que la publicación denomina “señoritos fascistas” en peligro continuo por el  

desenfrenado deseo de las izquierdas de eliminar a todo aquel contrario a sus ideas. Por ello habilitaron otros grandes edificios, principalmente religiosos, con lo cual su negocio era redondo: encarcelaban a los disidentes y expoliaban a miembros de la Iglesia. De modo que las cárceles de hombres en Madrid aumentaron. Sin ánimo de ser exhaustivos, las relacionamos junto a algunos de los asesinos que allí desarrollaron su labor y que, suponemos que, como premio, quiere homenajear la alcaldesa Carmena:

*Cárcel Modelo o Prisión Celular: Las izquierdas aseguran que el asalto de la cárcel el 23 de agosto de 1936 fue por la provocación que suponían los cánticos y bromas de las derechas al celebrar  el avance de las tropas nacionales. El temible Felipe Sandoval conocido como “Doctor Muñiz” organizó el asalto de la cárcel que terminó en matanza de políticos de la derecha. En ella colaboraron otros milicianos que luego pasaron a desempeñar su “trabajo” en la de Porlier y también Juan Flores García del Batallón Martínez Barrios,  “el Escanilla” que arengaba a disparar contra los presos y daba la voz de fuego,  Paco “el Cojo” que se vanagloriaba de haber dado muerte al director de la Prisión de Alcalá de Henares, D. Rosendo Salmerón Céspedes, y Manuel Moreno Villegas,  de la CNT, quien intervino también en los fusilamientos del tren de Jaén,  pertenecía a la checa del ateneo libertario del Puente de Vallecas y es otro de los individuos que quiere homenajear Carmena.

El resultado del asalto fue una treintena de presos muertos, los demás fueron trasladados a otras cárceles, desde las que sufrieron las consabidas sacas. Entre los asesinados figuran Don Melquiades Álvarez González Posada, Presidente del Congreso de los Diputados en el año 1933 y jefe del partido republicano liberal demócrata, Don Julio Ruiz de Alda y Miqueleiz  militar y aviador español, considerado un pionero de la aviación, que alcanzó gran popularidad —junto al comandante Ramón Franco— con el vuelo del Plus Ultra en 1926. Fue cofundador de Falange Española. Don Fernando Primo de Rivera y Sáenz de Heredia, militar de Caballería, aviador y médico de profesión y colaborador de su hermano en la estructura de Falange Española. Se hizo cargo de la organización de la Falange madrileña de cara a la sublevación militar, Don Manuel Rico Avelló, Ministro de la Gobernación el año 1933, con el Gobierno republicano de Martínez Barrios, Francisco Javier Jiménez de la Puente, Conde de Santa Engracia, diputado por Madrid y por el distrito turolense de  Mora de Rubielos.​ Ocupó de forma interina la cartera de Gracia y Justicia en dos ocasiones, Don Ramón Álvarez Valdés Castañón. Ministro de Justicia en 1933 con el Gobierno Lerroux y diputado a Cortes en 1936. Don José María Albiñana, Doctor en Medicina, especialista en enfermedades nerviosas y mentales, Doctor también en Derecho y Filosofía, escritor, político monárquico que fundó con Delgado Barreto el Partido Nacionalista Español. Su lema “Dios Patria y Rey” enlaza, por lo demás, con el ideario tradicionalista. Diputado a Cortes el año 1936. Don Fernando Oswaldo Capaz Montes, general que  trató de no tomar partido, evitando así una toma de postura explícita. Sin embargo fue encarcelado y muerto en el asalto a la prisión. Don José Martínez de Velasco, abogado de profesión, durante el reinado de Alfonso XII fue miembro del Partido Liberal, luego diputado por el Partido Agrario, senador y subsecretario del Ministerio de Gracia y Justicia.  Don Manuel Chacel y del Moral, don Alfonso Espinosa Ferrándiz (21 años), y, don Ignacio Jiménez Martínez de Velasco, (26 años), ambos tenientes de complemento de artillería en Vicálvaro) don Rafael Esparza García, don Tomás de Salort y Olives, don Cristóbal Jiménez Jiménez, don Fernando Fernández Herrerín,  y los falangistas  Pedro Durruti Domingo, hermano de Buenaventura, Orellana, Matorras y Moldes.

En declaración de José Pérez Padín en la pieza Checas figura que los miembros del Ateneo de Retiro participaron junto a otros centros anarquistas en el asalto a la Modelo.

*Cárcel de Porlier o Prisión Provincial nº1: Situado en el que era y sigue siendo Colegio Calasancio. A ella trasladaron muchos de los supervivientes de la Modelo. Su primer director fue Simón García del Val, aunque ante su debilidad, los verdaderos dueños de la situación en la cárcel fueron:

            –Manuel Lázaro Ramos, de Madrid de 29 años, miembro del PC. Intervino en la incautación del colegio Calasancio que transformó en la prisión de Porlier. Fue miembro del comité de la cárcel y participó personalmente en los asesinatos de los diputados Abad Conde, Rey Mora y el del religioso P. Arce Urrutia cometidos en el interior de la misma prisión. Fue fusilado el 30 de septiembre de 1942.  

            –Mariano Gutiérrez Albaladejo (alias el Balas) de Madrid, 27 años. Responsable de la prisión. Ingresó en el 5º Regimiento quizá para eludir responsabilidades, pero con la llegada de Melchor Rodríguez fue encarcelado en diciembre de 1936 por su actuación en la cárcel y condenado a diez años de prisión que cumplió en un batallón disciplinario, Se le consideró participante en los asesinatos de los diputados Abad Conde y Rey Mora y de tantos más, por lo que fue condenado a muerte por garrote vil, lo que se cumplió el 18 de junio de 1939.

            –Nicolás Aragonés Díaz: de Camporreal, 31 años. Miembro del Radio Este del Partido Comunista, miliciano del 5º Regimiento y sargento de la Guardia de Asalto. Participó en asesinatos de la cárcel Modelo y de Porlier. Fue fusilado el 17 de febrero de 1943.

            –Francisco Hernández Torres de Madrid, 35 años. Incurso en numerosos sumarios por asesinato. Fusilado el 17 de febrero de 1943.

            –Eloy Anguiano Trespaderne Fue sargento en el batallón de Trabajadores en el Nuevo Baztán, condenado por estar incurso en varios sumarios. Participó en los asesinatos de la cárcel Modelo y en la de Porlier y fue miembro de la checa que con el nombre “Radio Comunista” funcionaba en O’Donnell nº 37. Fusilado el mismo día que los anteriores.

            –José Moliner Menéndez de Madrid, 25 años. Perteneció a una brigadilla de la terrible checa de Fomento. Pertenecía al Partido Comunista y participó en sacas y fusilamientos de Porlier. Fusilado el 9 de agosto de 1940.

            –Francisco Barroso Moral de Madrid, pertenecía a las JSU y fue miliciano de vigilancia de retaguardia y actuó en el tribunal popular formado en la cárcel.

            –Antonio García Pérez guardián de la cárcel de Porlier. Fusilado el 31 de julio de 1939.

            –Antonio Menéndez Arregui de Madrid, pertenecía al sindicato “El Baluarte” de la UGT. Actuó en asesinatos de la Modelo y Porlier. Fusilado el 18 de octubre de 1939.

            –Antonio Garay Lucas de Almendralejo. Director de la cárcel de Ventas y de Porlier. Entregó detenidos de las mismas para que los asesinaran, facilitó la actuación de los miembros de las checas en las prisiones que dirigía, permitiendo que incluso persiguieran incluso a los oficiales de prisiones, algunos de los cuales fueron detenidos y asesinados. Fusilado el 2 de diciembre de 1939.

Todos estos fusilados están  incluidos en la famosa lista de Carmena.

Mencionaremos unos cuantos nombres relacionados con denuncias que derivaron en asesinatos. De esta cárcel fue sacado D. Víctor Blanco Moral. Primero fue llevado a la terrible checa de Fomento y después a la Dirección General de Seguridad, consecuencia de la denuncia de Concepción Sánchez de Manuel, portera que denunció a varios vecinos de la casa nº 37 de la calle Luchana. Responsable del asesinato del sargento retirado don José Sainz Villenas fue Manuel Ruiz Pérez y Antonio Vinuesa García lo fue del asesinato de don Manuel Tomás. Vicente Amat y Pascual,  además de los malos tratos a los presos, fue responsable, por su denuncia, del asesinato del diputado de la CEDA Sr. Pérez Laborda que figuraba prisionero con un nombre falso. Denunció incluso a oficiales de prisiones que luego fueron asesinados y Francisco Juan López Martínez de UGT., miembro de las temibles Milicias de Vigilancia de Retaguardia, participó en la selección de prisioneros para las sacas y Santos de la Fuente Prieto por cuya actuación en la cárcel de Porlier fue detenido por sus propios tribunales.

*Cárcel de San Antón o Prisión Provincial de Hombres nº 2 en el colegio y convento de los padres Escolapios, Su director fue Leonardo Feito hasta el cierre de la Modelo, que fue sustituido por Ramos Herrera. La mayoría de los milicianos pertenecían a la CNT, la FAI y el Partido Sindicalista, destacando por su terrible comportamiento con los presos:[1]

            – Jacinto Ramos Herrera, de Izquierda Republicana. En la lista de héroes a homenajear por Carmena. Todos los oficiales de prisiones y ex presos supervivientes coincidieron en calificar su conducta de criminal.

            Victoriano de la Paz González, de Madrid, 33 años y sargento de milicias. Fusilado el 14 de junio de 1939 .

            Santiago del Amo, alias Petroff y El Bigotes de Fuentelaencina (Guadalajara) de la CNT. Carcelero de San Antón, pertenecía también a la checa Chalet Rojo, en la calle del Reloj. Por la gravedad de sus crímenes, no fue fusilado, sino ajusticiado a garrote vil. También figura en la lista de Carmena.

            –“El Tragacuras” Limpiabotas de la estación del Norte. Destrozó todas las imágenes y cuadros del convento (C.G. Cárcel de San Antón 4)

            –Gonzalo García Beltrán , alias El Tartaja o El Ronquillo. Sin más datos.

            –Pedro Luis Gálvez López, de Málaga, 58 años. Anarquista. Tuvo una actuación destacada en esta cárcel e intervino en las sacas de presos. Quizá uno de los más famosos fue don Pedro Muñoz Seca, cuyo delito fue haberse significado como monárquico. Dramaturgo de éxito, creador del género conocido como “astracanada” fue uno de los autores más populares de su tiempo. Tanto que se cuenta que, Gálvez dijo a los guardianes: “Cuidádmelo, cuidádmelo, que a este no lo mata nadie más que yo…..¿verdad don Pedro? A lo que Muñoz Seca contestaba:”Honradísimo Gálvez, honradísimo” [2]Fue sacado el 28 de noviembre de 1936 recibiendo entre otros malos tratos fuertes tirones del bigote por el miliciano Gonzalo Montes Esteban-Sierra  “Dinamita”, hasta arrancárselos en parte[3].

En la misma expedición del Sr. Muñoz-Seca son asesinados los hermanos Mac Crohon, Tomás Lacerda, Álvaro Sainz de Baranda, “Walker” el fotógrafo, el Marqués de la Cortina, D. Álvaro AlcaláGaliano, José María y Pedro Antonio de Alarcón, etc. En la del día 30 la mayoría de los Padres agustinos, Mariano Carranceja y el abogado José María Sol Jaquetot y sus dos hijos.

 Entre los militares fusilados el día 5 de noviembre, se encuentran Gregorio de la Holla, Comandante de Estado Mayor, Los capitanes: Luis Ruano, Antonio Ricart (caballeria) Sergio del Fresno (Artilleria), Cirujeda Infantería), y Federico Mendicuti (Ingenieros) y los tenientes Enrique Llorens (Caballeria) Rafael García Benítez (Artillería), Ruiz Mas  y Carlos Mendicuti ambos de Infantería.       

La saca del 5 estaba compuesta por 40 presos en dos grupos de 20 que fueron asesinados en el lugar denominado “La caja del muerto” en el término de Fuencarral. Lo hicieron en tres fosas abiertas debajo de un terraplén de la vía del tranvía (C.G. Cárcel de San Antón F 6). El día 7 salieron 175 en tres tandas, oficialmente hacia Alcalá de Henares, pero la segunda no llegó. Víctimas de la misma fueron Emilio Araujo Vergara y Pío López Pozas. El 22 fueron sacados unos 60 detenidos con pretexto de ser trasladados al reformatorio de Ocaña; en ella iba Antonio González Lucas, y todos fueron asesinados en Paracuellos.

Terminó noviembre, pero no los asesinatos. A últimos de enero de 1937 o primeros de febrero, de entre los presos que habían sido llevados a la cárcel después del asalto a la Embajada de Finlandia, se produjo la saca y asesinato de varios de ellos, como Miguel Francia, Fernando Jimeno y los señores Molina y Galante (C.G. Cárcel de San Antón F 5,6 y 11)

 *Cárcel de Ventas o Prisión Provincial de Hombres nº 3: Hasta el 24 de julio fue cárcel de mujeres y a partir del 26 de marzo de 1937 volvió a ser cárcel femenina.

            –Antonio Garay Lucas de Almendralejo (Badajoz) de 56 años fue su director y también Director del Cuerpo de Prisiones. Por su actuación fue fusilado el 2 de diciembre de 1939 y también está incluido en la lista a homenajear por Carmena.

            –Alberto Pajuelo Caravaca , del que Javier Cervera asegura había sido un camisa vieja de Falange y al que llama “siniestro personaje”,[4] se hizo con el mando de la cárcel, al que ayudaba Hipólito Ruiz,  alias Polo.

 *Cárcel de Duque de Sesto o Prisión Provincial de Hombres nº4. Tuvo menos importancia que las anteriores, pero sirvió para desahogar sus iras anticlericales destrozando el edificio y su contenido.

Además de las mencionadas prisiones hubo otros dos centros en Madrid. La Prisión de San Lorenzo, dependiente del DEDIDE en un primer momento; luego pasó al SIM que también disponía de la tercera planta del Ministerio de Marina y dos prisiones específicamente dedicadas a la mujer: la de Toreno y la de San Rafael.

¿Qué consecuencias tuvieron estos bárbaros asesinatos? El asalto y matanza de la primera de las cárceles, la Modelo, tuvo dos efectos: En primer lugar, los milicianos pasaron, a partir de ese día a controlar las prisiones de Madrid, con lo que el trato a los presos empeoró y en segundo lugar empezaron a producirse las sacas de los internos que eran conducidos a las afueras de la ciudad y asesinados. Lo hicieron en tan gran número que intervino el Cuerpo Diplomático en defensa de los presos. Tuvo gran importancia en ello la labor investigadora y de denuncia del cónsul de Noruega Félix  Schlayer.

¿Qué causas los produjeron? Abarrotadas las cárceles y con las tropas nacionales a doscientos metros de la cárcel Modelo, se plantea qué hacer con tanto preso “disidente”. Según Javier Cervera existe una hipótesis que señala a Koltsov como la persona de la que partió la idea de ejecutar masivamente a los presos evacuándolos como si fuesen trasladados a otro lugar para evitar el peligro de que se unieran al ejército que llegaba. Estas matanzas masivas de las que la alcaldesa se ha olvidado, tuvieron lugar entre el 7 de noviembre y el 4 de diciembre de 1936, si bien, anteriormente se habían producido algunas en número menos elevado, estas tan masivas, las realizaron en las afueras de Paracuellos de Jarama y de Torrejón de Ardoz y siempre llevaban unas listas perfectamente sistematizadas: a los primeros que querían eliminar, los militares y quintacolumnistas, luego personas de relieve social  y, por supuesto, religiosos o vinculados con la Iglesia.

Fue, de hecho, en Ventas donde se produjeron las primeras “sacas” colectivas de presos que fueron asesinados de manera deliberada en Aravaca. Ese fue el caso de los veinticinco vecinos de Colmenar Viejo, presos en Ventas, Entre el 3 de octubre y el 1 de noviembre, otros 47 presos de Ventas fueron “sacados” y asesinados por el mismo método -32 con falsas órdenes de traslado al penal de Chinchilla- entre ellos el intelectual conservador Ramiro de Maeztu Whitney , Ramiro Ledesma Ramos, el fundador del  movimiento nacionalsindicalista y Pablo Montesinos y Espartero, duque de la Victoria, sobrino nieto del general Espartero . Allí martirizaron también al religioso amigoniano, que el 11 de marzo de 2001 se convirtió en el primer beatificado del cementerio de Aravaca. Otros mártires lo han sido posteriormente o están en proceso.                                                                                                                                                                                               Sin embargo, la matanza de Paracuellos fue quizás el operativo más sistemático de ejecución en masa durante la Guerra Civil. Al pie del cerro de San Miguel 8 fosas comunes acogen los restos de unas 2.500 víctimas. Casi todas las sacas de Porlier terminaron de forma trágica; fueron los días 7, 8, 9, 18, 24, 25 y 26 de noviembre y 1 y 3 de diciembre. De San Antón las de los días 7, 22, 28 (dos) y 29 y 30 de noviembre todas acabaron en Paracuellos.

Los asesinados la mañana del 7 de noviembre de 1936 se encuentran en la Fosa 1. Allí fueron fusilados los primeros evacuados de las cárceles de San Antón y Porlier, unos 89 presos, la mayoría militares. Originalmente, debían haber sido los presos de la cárcel Modelo, la más numerosa y la que estaba más cerca del avance de las tropas nacionales, pero tardaron en seleccionarlos por las deficientes listas de la cárcel. La siguiente saca sería esa misma tarde, esta vez sí, de la cárcel Modelo.

El camposanto de Paracuellos en la actualidad

En esta labor de expediciones de prisioneros a Paracuellos de Jarama destaca Manuel Rascón Ramírez, miembro de la CNT y de las Milicias de Vigilancia de Retaguardia y Consejero de la Dirección General de Seguridad. Fue fusilado el 8 de septiembre de 1941 y también figura en la lista de asesinos a homenajear por Carmena. El historiador Julius Ruiz señala en su obra El Terror Rojo cómo la maquinaria de ejecución, aunque planificada, carecía de una logística precisa. Cuando llegaron los presos de la mucho más numerosa cárcel Modelo aún no había dado tiempo a enterrar a los anteriormente fusilados: una aterradora escena que vivieron los nuevos “evacuados” antes de ser ejecutados. Los vecinos de Paracuellos se habían marchado sin que hubieran podido terminar de enterrar a los de la mañana. Una vez fusilados los de esta nueva tanda, se abrió una segunda zanja unos metros más adelante, más cerca del grupo de pinos de la carretera, en el lado izquierdo, para evitar que al llegar los siguientes contemplaran el macabro espectáculo de los asesinados la mañana anterior. Es la fosa número 2.

La siguiente saca, la del día 8 de las cárceles Modelo y Porlier. Como el macabro escenario de arroyo de San José seguía sin resolverse pese a que todo el pueblo estaba cavando zanjas y enterrando los cuerpos del día 7, las autoridades de la DGS decidieron desviar a los “evacuados” a otro lugar, dada la imposibilidad en ese momento de tapar los restos. Se escogió el Soto de la Aldovea en Torrejón de Ardoz, próximo al anterior emplazamiento, de fácil acceso desde Madrid, donde se conocía una acequia en desuso de más de 150 metros de longitud que pareció adecuada para solucionar el problema. Unos 400 presos fueron fusilados allí ese día. Sus restos fueron exhumados en diciembre de 1939, de los que sólo se pudo identificar a unos pocos, y trasladados al lugar donde yacían el resto de las víctimas de la operación de Paracuellos.

Se han mencionado en este trabajo. personajes, todos espeluznantes, pero quizás de segunda categoría. ¿Quiénes dirigían la labor represora, sugerida o más bien ordenada por Moscú? Una vez formada la Junta de Defensa, los agentes rusos miembros de la NKVD, Gorev, Vidali @ Carlos Contreras y José Grigulevich @ José Escoy quien se definía como la “mano derecha de Carrillo” (aunque seguramente sería al revés) en la Consejería de Orden Público, inductores ambos de la “necesidad de limpieza de prisioneros”. Pedro Checa y Antonio Mije, también importantes miembros del Partido Comunista y de la Junta, estuvieron de acuerdo en esa necesidad; pero de los ejecutores de la misma, el mayor responsable por la categoría de su puesto, fue el Consejero de Orden Público de la Junta de Defensa de Madrid durante el periodo álgido de las peores matanzas de Paracuellos, “el facilitador” como le llama Paul Preston, es decir, Santiago Carrillo.

José Cazorla, de las JSU, partidario de la bolchevización, miembro del comité de enlace de unificación con las juventudes comunistas, fue su segundo y sucesor. Gobernador civil de Albacete y Guadalajara y creador del batallón de castigo ”Auxiliar de Fortificaciones”. Fusilado por sus crímenes el 8 de abril de 1940, se encuentra también incluido en la lista de posibles homenajeados por Carmena. Segundo Serrano Poncela, de la ejecutiva de las JSU y Delegado de Orden Público, similar a Director General de Seguridad, a las órdenes de Santiago Carrillo. Su firma avalaba las extracciones de presos que tuvieron lugar en las cárceles madrileñas durante el mes de noviembre de 1936, la mayor parte de las cuales terminaron en el asesinato de sus integrantes.

Enrique Castro Delgado, el famoso dirigente comunista del Quinto Regimiento describía cómo la noche del 6 de noviembre él y Vidali dictaban órdenes al joven de una unidad especial:”Comienza la masacre”. Sin piedad.[5] Vidarte considera “lógico que en el nuestro (su zona) se fusilara a aquellos que habían votado por Falange Española o por la monarquía”.[6] Los hombres y mujeres asesinados por “Odium Fidei” a éste, según su secta, tan fraternal, tan defensor de los derechos humanos, no le merecen ni una mención. No existieron para él.

El 10 de noviembre, Melchor Rodríguez, de la CNT, fue nombrado delegado especial de prisiones de Madrid. Desde este puesto intentó detener las sacas de presos de las cárceles pero  ante distintas presiones e interferencias para que éstas prosiguiesen, dimitió el día 14. El cuerpo diplomático (el embajador de Chile, el de Argentina, Reino Unido y sobre todo el ingeniero alemán, cónsul de Noruega en España, Félix Schlayer), y el presidente del Tribunal Supremo, Mariano Gómez González protestaron reclamando un trato humano para los presos. El 4 de diciembre el entonces Ministro de Justicia del Gobierno republicano, el también anarquista, Juan García Oliver, le otorga  plenos poderes como Delegado General de Prisiones. Solo entonces consiguió Melchor Rodríguez (el Ángel Rojo, le llamaron las derechas), detener las matanzas y la situación de terror de las cárceles, al precio de enfrentarse con algunos dirigentes comunistas que pretendían seguir con ello, como la Junta de Defensa de Madrid, controlada por los comunistas a las órdenes de Moscú, José Cazorla y Santiago Carrillo, y con gran riesgo de su vida en varias ocasiones según testimonios de numerosos testigos presenciales.

Si las detiene, obviamente, es porque sabe que se están produciendo. ¿Se calla? ¿No se lo cuenta a sus superiores? Difícil de creer. El mismo día 10, José María Irujo demuestra con sus cablegramas a Miaja que incluso en Valencia algo se barruntaba al respecto. Galarza confirma los hechos el 11. Pero entre el 11 de noviembre y el final de las sacas aún se realizan éstas los días 18, 24, 25, 26, 27, 28, 29 y 30 de noviembre, amén del 1 y 3 de diciembre. Eso son diez oportunidades de parar la movida que nadie quiso aprovechar: ni la Junta de Defensa, ni el Gobierno de Valencia, ni nadie. El éxito de Melchor Rodríguez a la hora de poner freno a las sacas siembra dudas sobre la incapacidad de todos ellos y, especialmente de Santiago Carrillo, para obrar de igual modo.

Y todo esto y lo anterior, lo olvida Manuela Carmena como si careciera de importancia, ella, la que se postula para de nuevo seguir cobrando su sueldo de todos los madrileños, al tiempo que veja y anula la memoria de tantos que sufrieron martirio por defender ideas contrarias a las suyas. Estamos como hace ochenta y dos años pero con una sociedad más aborregada y carente de valores.


[1] Excepto Ramos, los demás milicianos relacionados figuran en la lista de héroes a homenajear por Carmena

[2] Causa General; Cárcel de San Antón p 323

[3] Ibidem p. 11

[4] Javier Cervera:”Madrid en Guerra. La ciudad clandestina, 1936-1939” p.84

[5] Paul Preston; El zorro rojo, la vida de Santiago Carrillo

[6] Vidarte: “Todos fuimos culpables” T II p.534

 

La  exposición del “no pasarán”

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