Hemeroteca - 13/11/2018

Quienquiera que alcance ese grado de gracia que ahora supone una concejalía, una diputación, un escaño, una presidencia de autonomía u otro puesto de servicio al prójimo -a los que se ofrecen con un romanticismo enternecedor tantos y tantas- que no lleve aparejados los votos de castidad, pobreza y obediencia sin ceguedad, debe tener a la vista y...

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