Actualidad

Las «manadas» de migrantes no motivan a las feministas

La cuestión es que "La Manada de Alá" ataca de nuevo. Y "la prensa del sistema" lo silencia, no dice ni una palabra. Ni las femi-estalinistas se tiran como histéricas a las calles a pedir que cuelguen a todos los varones españoles blancos.

Ante las atrocidades tenemos que tomar partido. El silencio estimula al verdugo(Elie Wiesel)

“No actuar no es una opción ante la violencia de género, ya que favorece que el perpetrador/a de la agresión continúe infringiendo el maltrato”

 (Adriana Chavez, psicóloga)


Parece que las manadas están de moda y que se han convertido en una manera de “celebrar” con agresiones las fiestas, no solo en España.  En Alemania, por ejemplo, la crisis de las violaciones cometidas por los migrantes sigue sin cesar. Las estadísticas preliminares muestran que los migrantes cometieron más de una docena de violaciones al día en 2017, el cuádruple desde 2014, el año antes de que la canciller Ángela Merkel permitiera la entrada en Alemania a más de un millón de migrantes, en su mayoría hombres musulmanes, de África, Asia y Oriente Medio. Es decir, ha aumentado progresivamente desde 2014 la cifra real de delitos sexuales relacionados con migrantes en Alemania y que ésta es mucho más alta que la cifra oficial.

La policía alemana suele, no solo reducir la cifra de estos delitos, sino que omiten cualquier referencia a los migrantes en sus informes sobre delincuencia. Cuando lo hacen, suelen referirse a los delincuentes migrantes con eufemismos políticamente correctos como «del sur«, hombres con «piel oscura» o una combinación de ambos: «del sur con piel oscura”. Esta costumbre, aparentemente dirigida a desvincular a los atacantes del islam, hace prácticamente imposible que los ciudadanos alemanes ayuden a la policía a identificar a los sospechosos.

La misma actitud se adopta en España: eufemismos, desvinculación de los atacantes con el islam y omisión y ocultamiento para la población en general de estos hechos. (¿Será consecuencia del Plan Kalergi y de las órdenes del NOM?). Algunos se conocen a pesar del interés porque no se relacionen con menores musulmanes, los conocidos técnicamente como MENA (Menores Extranjeros No Acompañados), que son aquellos niños y adolescentes, menores de 18 años, de origen extranjero, que se encuentran separados de sus padres y que tampoco están bajo el cuidado de ningún otro adulto. En los últimos tres años, la presencia de menores migrantes sin la compañía de un adulto en España se ha triplicado pasando de casi 4.000 a 13.405, lo que ha provocado sobresaturación y hacinamiento en los centros hecho que redunda en la desprotección de estos menores que terminan siendo cada vez más vulnerables al tiempo que menos vigilados por quienes deberían cuidarles. Se escapan a la menor oportunidad y resuelven sus problemas vivenciales como pueden. A veces peligrosamente.

Mohamed Alami, activista y presidente de la Asociación Amigos del Pueblo Marroquí Itran lleva desde comienzos del 2000 predicando en el desierto y alertando de la llegada a España de imames de corriente salafista. “Son un verdadero peligro. La consecuencia es que ya está sembrada la semilla del odio. Determinados chavales están siendo educados en el rechazo. Se pasan todo el día oyendo hablar de los infieles. No se sienten ni de aquí ni de allí por lo que tenemos un gran problema. ¡Por favor, hagan algo porque esto es un cáncer!». Un cáncer que a los menores infecta más fácilmente.

Ni caso de la advertencia, pero los hechos se suceden con frecuencia cada vez mayor. Suelen no airear los casos. Se conoce todo lo más el hecho, pero se ocultan en lo posible, los rasgos de los delincuentes. En Madrid, el «Refugees Welcome» desborda a Carmena. Los albergues no dan abasto para atender a los «sinhogar» y a los refugiados llegados en las últimas semanas, que han pedido alojamiento al Ayuntamiento. Los vecinos están preocupados por los problemas que crean, aunque Carmena, diligentemente ha encontrado solución. Siguiendo la directriz de Stalin quiere mandarlos a repoblar los pueblos de lo que algunos llaman la Siberia española: pueblos de Soria, Teruel…. (parece que, como en otros problemas, no había calculado las consecuencias).

Exponemos a modo de ejemplo unos casos muy significativos al respecto, pero que en absoluto son los únicos:

Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría Provincial de Cádiz han detenido a seis menores marroquíes acusados de cometer abusos sexuales a dos niñas de 12 años las cuales precisaron puntos de sutura en el ano.

Los hechos ocurrieron el 7 de septiembre del pasado cuando un grupo de moros habían realizado tocamientos a dos adolescentes, de 12 años de edad, en la calle Medina Sidonia de la capital gaditana y posteriormente las violaron analmente. Agentes policiales acudieron de inmediato al lugar y allí se encontraron con un familiar de las menores que pudo identificar a los supuestos autores de la violación en grupo. Seis chicos, todos ellos de nacionalidad marroquí que, según las denunciantes, habrían actuado en grupo.

Mientras tanto siguen llegando a España miles de jóvenes magrebíes (6.000 el último año), sin papeles y descontrolados.

En octubre de 2018, un menor extranjero no acompañado era detenido en Abanilla como presunto autor de un delito de abusos sexuales del que habría sido víctima una de sus educadoras. A los dos días del arresto, el Juzgado de Menores Número 2 de Murcia acordaba el internamiento cautelar en régimen semiabierto de este chico.

Del Plan Kalergi al nuevo orden mundial

Al mes siguiente, noviembre, en Santa Coloma de Gramanet (Barcelona), al menos una treintena de jóvenes marroquíes y argelinos que ocupaban una casa abandonada en el barrio de Can Peixauet abordaron a una joven que esperaba a su novio en la cercana estación e intentaron violarla. Llegó el novio en su ayuda pero recibió una puñalada. Cuando los Mossos detuvieron a los presuntos culpables, los tuvieron que trasladar primero al hospital porque todos ellos tenían sarna a causa de las condiciones insalubres en las que vivían.

Su modus vivendi consiste en atracar y agredir a personas vulnerables. Cuando van unos cuantos se fijan en personas mayores que salen de una entidad bancaria que hay justo enfrente de la casa okupada. Si los ven muy solos, les pegan, les pinchan y les roban. Pero cuando van muchos no respetan a nadie. Atacan en manada y apuñalan «a hacer daño” sin que medie previamente ninguna provocación.

En Caravaca (Murcia) ¡hasta ocho menores musulmanes han agredido sexualmente a una adolescente! cuando caminaba a las 10 de la noche el 14 del diciembre pasado, por un céntrico paseo de la localidad. Los agresores huyeron del lugar cuando se percataron que una vecina pasaba por la zona. Los familiares de la víctima han denunciado los hechos.

Los vecinos del pueblo ya estaban hartos del Centro de Acogida de Menores, todos ellos musulmanes, que les han instalado por la fuerza en el hotel El Llano de la localidad, ya habían denunciado que desde la llegada de los acogidos, en su mayoría menores, se han producido y multiplicado los actos de vandalismo en la zona. Y ahora ha pasado lo que temían. Hasta que las hijas de los jueces y de los delegados del Gobierno no sufran las agresiones sexuales, dicen los vecinos, en España estamos condenados a seguir soportando estas violaciones facilitadas por el incumplimiento íntegro de las penas y por la llegada masiva de inmigrantes musulmanes.

Prácticamente ningún medio de comunicación se ha hecho eco de esta terrible noticia de abuso sexual.

Días después, en Nochevieja, violaron a una menor en la localidad castellonense de Burriana. La joven volvía a casa tras la fiesta de Fin de Año cuando sus agresores la metieron en un coche, le taparon la cabeza y la llevaron a una vivienda donde la tuvieron retenida durante horas tras agredirla sexualmente.

Tres menores detenidos en Valencia por matar a un joven en Lyon, grabaron y difundieron en redes sociales cómo acuchillaban y torturaban a dos jóvenes españoles y lo difundieron a través de redes sociales. Estos graves hechos, que finalmente se saldaron con la muerte de una de las víctimas, de 28 años, se produjeron el pasado 5 de marzo en un piso de la ciudad francesa de Lyon. Al parecer, los sospechosos huyeron del país galo hasta España, donde fueron arrestados por la Policía Nacional tras protagonizar un incidente en el metro de la capital del Turia. Un delito vulgar como intentar colarse en el metro sin pagar el billete fue lo que propició su arresto el pasado 7 de marzo, y a la postre destapar el brutal crimen por el que los tres menores -perfectamente identificados en el vídeo- estaban siendo buscados por las autoridades francesas. Los vigilantes alertaron a la policía y cuando los agentes comprobaron que se trataba de tres ‘menas’ (menores extranjeros no acompañados) dieron parte de lo ocurrido a la Fiscalía de Menores de Valencia. Además, los policías se percataron de que éstos tenían las botas ensangrentadas, así como cortes recientes en las manos, de ahí que se activaran todas las alertas para determinar cuál era el origen de dichas lesiones.

Los menores, de 15, 16 y 17 años, según la edad ósea que establecieron los médicos forenses tras su llegada a la península hace apenas unos meses, se negaron a que la policía les tomara muestras de ADN, otro indicador más de que trataban de ocultar algún delito mucho más grave. A raíz de la gravedad de las imágenes del vídeo, el grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Valencia se hizo cargo del caso para tratar de corroborar que los menores detenidos son los agresores que aparecen en el mismo.

El último caso conocido sucedió hace un año. Se le denomina ya de ‘La Manada de Azuqueca’ y ha estado oculta a la opinión pública hasta ahora. En los hechos ocurridos en Azuqueca de Henares confluyen un cóctel de elementos cada vez más comunes y preocupantes: la joven violada era menor, 12 años, los violadores eran al menos seis jóvenes entre 15 y 20 años. Un patrón que, sorprendentemente, crece.

Lo ha desvelado el diario El Mundo y el hecho vuelve a fijar un patrón que debería ser una señal de alarma para la sociedad española. El hecho de que grupos de jóvenes, ya denominados entre la opinión pública, manadas, entre los que se encuentran menores, que acosan y violan a un chica. Todos contra ella. En Azuqueca hay varios agravantes: los 12 años de la niña y que “no era mora” (Luego se quejan de que el pueblo es islamófobo).

Fue el 15 de marzo de 2018 cuando la joven se encontraba con un grupo de amigos en el parque de Lavadero de Azuqueca, cuando un grupo de jóvenes marroquíes se llevaron prácticamente en volandas a la chica y a una amiga, a una nave industrial. A la amiga la liberaron por ser árabe, pero no a la joven a la que violaron primero analmente, luego prosiguieron con las violaciones vaginales. Atroz. Los amigos de la joven intentaron ayudarla pero los acosadores les amenazaron de muerte.

Esa misma tarde la Guardia Civil comenzó las detenciones. Cuatro menores marroquíes, y dos mayores de edad, marroquí y nigeriano, fueron identificados. Tres de los menores, según ha desvelado El Mundo, pactaron con la fiscalía de menores tres años de internamiento y cinco de alejamiento, mientras que uno de los mayores de edad está en prisión preventiva. Este es el castigo que reciben por haber atropellado a una niña de 12 años uno tras otro, seis animales.

El suceso, que desvela este miércoles El Mundo, ha sido silenciado durante, ya, más de un año. Fue muy comentado en el municipio, pero no se informó de forma oficial nunca. Sin embargo, esto no es excusa para que las Femen que presumen de tener sus propios observatorios por lo de la violencia de género, no hayan dicho nada en defensa de las niñas agredidas, ni siquiera en este caso.

Parece que no sienten el mismo interés porque la llamada “manada de Azuqueca” pague realmente sus culpas, al contrario de su comportamiento con la “manada de Pamplona”, quizá porque en realidad en sus acciones contra ésta influía que uno de los miembros es soldado de profesión e integrante de la Unidad Militar de Emergencias (UME) y otro, miembro de la guardia civil. Dos puestos a combatir según su visión estrambótica. Por si fuera poco, a ello se une la necesidad de ser políticamente correctas por si otro comportamiento hiciera peligrar sus subvenciones.

La cuestión es que «La Manada de Alá» ataca de nuevo. Y «la prensa del sistema» lo silencia, no dice ni una palabra. Ni las femi-estalinistas se tiran como histéricas a las calles a pedir que cuelguen a todos los varones españoles blancos.

En la Facultad de Educación del Campus Universitario de Soria han lanzado una frase que expresa la necesidad de hacer oír su voz contra la violencia de género, de expresar el sufrimiento y dolor de quienes lo padecen y de manifestar su repulsa a este tipo de agresiones: ¿Por qué callar si nací gritando?

“Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra” dice Simone de Beauvoir y aclara que por muy raro y llamativo que sea un fenómeno, si se repite a lo largo del tiempo la gente tiende a acostumbrarse a él. ¿Veraz? Pero triste y decepcionante.

Reciba gratuitamente nuestras noticias en su correo electrónico

RecibA en Su e-mail todas las novedades
Ha podido leer este artículo gracias al esfuerzo de quiénes hacen posible TradicionViva, un espacio de análisis y debate lejos de los dogmas de la corrección política, que se sostiene gracias a la generosidad de sus lectores. Si quiere ayudarnos puede hacer un donativo en la Cuenta 0073/0100/52/0498126649 – IBAN ES5100730100520498126649 o realizando una donación pulsando aquí. También puede colaborar remitiéndonos sus colaboraciones, reportajes, artículos de opinión, ilustraciones, reseñas de libros, noticias de tu asociación … a nuestra dirección redaccion@tradicionviva.es.

 

Descarga gratuita

Boletín mensual

Recibe gratis La Tradición de la Hispanidad

Mantenemos tu datos en privado.

Síguenos

¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES Y ENTÉRATE DE TODO LO QUE SUCEDE EN LA HISPANIDAD TRADICIONALISTA!

Facebook

Publicidad