Opinion

Y las nueces cayeron …

María Chivite
El pacto de los socialistas navarros con los proetarras supone la realización del sueño nacionalista vasco.

El 5 de mayo de 1808 en Bayona, Francia, se produjo la entrega de España a Napoleón Bonaparte. Fernando VII renunció a sus derechos a la corona de España en favor del francés a cambio de una porción de Portugal y unos cuantos miles de reales. Así fue como Fernando, llevado por el pueblo en volandas hasta el trono para expulsar a los galos, se dejó comprar por ellos. Posteriormente el rey, al que primero se llamó el “deseado” y después, por su trayectoria, el felón, se retiró a Francia el 10 de mayo para vivir como un rey a costa del francés, quien le tenía como prisionero. Allí se dedicó a montar a caballo, bordar, recibir lecciones danza, tocar el pianoforte, leer, jugar al billar y a las cartas, y asistir a funciones de teatro. Al final, estaba tan cómodo como prisionero de Bonaparte que llegó a gritar en la boda del francés «¡Viva el Emperador, nuestro Augusto soberano, viva la Emperatriz!», felicitó al galo por subir al trono de España a José Bonaparte y pidió al «Pequeño corso» ser su hijo adoptivo. Esta acción de entrega y sumisión se conoce como la Abdicación de Bayona.

¿Cómo se conocerá en el futuro el 2 de agosto de 2019? Día histórico en que otro “Fernando VII” ha renunciado a defender Navarra. Por el contrario la ha entregado a los sucesores de Herri Batasuna olvidándose de las 829 víctimas asesinadas por la banda en un pacto que Libertad Digital define como “Pacto de la Vergüenza”. No podría calificar mejor la abdicación definitiva del PSOE al consenso no ya constitucional sino al consenso moral español. Cayetana Álvarez de Toledo declaró que Navarra no es una excepción, todo el proyecto político de Sánchez se basa en la abstención de Bildu-Batasuna, un partido cuyo dirigente político máximo decía hace pocos días en la televisión pública que existe un derecho a causar dolor«. La presidenta del PPN, Ana Beltrán, ha censurado la «traición del PSOE tanto a Navarra como a España y ha asegurado que «los nacionalistas estaban noqueados» tras ver la manipulación de las elecciones forales del 26 de mayo en las que «los navarros dijeron con claridad que querían echar del Gobierno de Navarra al nacionalismo vasco». En este sentido, ha acusado a Chivite y a Pedro Sánchez de «dar oxigeno» al nacionalismo vasco «para que vuelvan a seguir gobernando».


Javier Esparza, líder de Navarra Suma y presidente de UPN, se ha referido en una entrevista en “Es la Tarde” de Dieter Brandau a la investidura de María Chivite gracias a un pacto con los nacionalistas que incluye la abstención de EH Bildu. Para Esparza, es el reflejo «de la falta de palabra», la incoherencia y «la contradicción permanente de Sánchez», que mientras pide la abstención para no depender del nacionalismo, pacta con el entorno de ETA en Navarra. «Se ha cruzado una raya que nunca antes había cruzado un presidente del Gobierno. Es un antes y un después, es la persona que ha dinamitado todos los puentes», ha lamentado Esparza, que ha recordado a lo largo de la entrevista que el PSN hizo oposición con la derecha a Uxue Barkos y ahora elige pactar con ellos.

Ha recordado también cómo en Bildu vienen avisando de que la abstención no va a salir gratis y se ha preguntado «qué ha pagado» el PSOE. «Entiendo que se avergüencen pero me molesta que no se diga la verdad», ha insistido Esparza, que ha señalado cómo una abstención para permitir una investidura se entiende en cualquier otro parlamento de España como fruto de una negociación y un pacto. ¿Qué han pagado? Bildu ya ha dicho que tienen las llaves para gobernar en Navarra. De momento, se sienten tan fuertes que Otegi se permite decir que cuando salgan de prisión los 250 presos que quedan en las cárceles, tendrán 250 homenajes. Quieren convencernos de que son héroes y no vulgares asesinos los que causaron la muerte de 829 personas. Al fin y al cabo, como tantas veces repitió Arzalluz, “no son delincuentes, no matan para enriquecerse”.

Hay que subrayar que Sánchez, por una parte, insiste, defiende hasta el aburrimiento y manda a sus palmeros a repetir que es el partido más votado en las elecciones generales, por lo cual, los constitucionalistas que se le oponen, deben, al menos abstenerse en la votación para su elección el próximo septiembre, (aunque supongo que lo que le pide su ego es que le voten como amado líder). En contradicción con esto que viene exigiendo desde las últimas elecciones, en Navarra no aplica la misma regla. Aquí, Navarra Suma (suma de los constitucionalistas), casi ha doblado a los socialistas, sin embargo, para confirmar que hablar de los principios de Sánchez es una quimera, se ha negado a utilizar la misma norma que exige a los demás que empleen con él. Algunos piensan que la incongruencia es debida a esa diversidad de personalidades que a veces manifiesta, aunque creo más fácil pensar que es porque necesita los votos independentistas para seguir disfrutando de las prebendas del cargo, de modo que para conseguirlo no le importa, cual reyezuelo felón o dictadorzuelo bananero, vender por trocitos a España.

Arnaldo Otegi «un héroe» según Pablo Iglesias.

Es para llorar de desesperación que al estado más antiguo de Europa lo quiera ningunear de esta manera. Si no queremos tener en cuenta que Hispania —toda la Península Ibérica— era una provincia que formaba parte del imperio romano, admítase que al menos con los visigodos ya vivió como una entidad diferenciada. Y, refiriéndonos a Navarra, pensemos que fue reino del 824 a 1517 en que con Fernando el Católico al unirse a Isabel, se incorporará al que heredará su nieto Carlos I ya como reino de España. Y recordemos a Sancho III el Mayor, quien ante tantas vilezas seguro que querría volver para poner orden en sus antiguos predios. Rey de Navarra (Pamplona se llamaba entonces) entre 1004 y 1035, había alcanzado también la supremacía entre todos los señores peninsulares; en este caso, tanto cristianos como moros. Gobernaba, directa o indirectamente, no sólo el reino de Pamplona, sino el de León, más los condados de Castilla (ya muy poderoso), de Álava, de Aragón, Sobrarbe y Ribagorza; y se habían declarado vasallos suyos el conde de Barcelona, el de Pallars, el duque de Gascogne… , por lo que con no poca razón se escribió que reinaba desde Zamora hasta Barcelona. La “Muy noble, muy leal y muy heroica ciudad de Pamplona» se ha visto prostituida con esta traición

¿Y cómo hemos llegado a esta situación? Por varios factores. Desde luego por la menor capacidad de los dirigentes españoles en los cuarenta años de democracia que, preocupados por “lo suyo” no han sabido ver lo que se preparaba contra España, aunque es necesario recordar que ya Unamuno definía al bizkaitarrismo como un movimiento de desafección a España, esencialmente separatista, aunque no admitían públicamente este presupuesto debido al miedo que, por entonces, tenían a las autoridades. Supo ver en el llamado giro españolista de Arana y sus seguidores lo que verdaderamente era: una estrategia para poder continuar efectuando labores políticas. Después, de la guerra de 1936, aún quedaron más explícitos los intereses de los separatistas cuando organizaciones políticas y sindicales en el exilio, terminaron firmando (31 de marzo de 1945) lo que se conoce como Pacto de Bayona. Su finalidad era ratificar la unión de estas fuerzas en torno al Gobierno de Euzkadi constituido el 7 de octubre de 1936, «sin renuncia ni hipoteca para el futuro de sus participaciones ideológicas». Se afirmaba en dicho pacto la confianza de estas organizaciones en el mencionado Gobierno al que se ofrecía «la colaboración necesaria… siempre que recoja sus aspiraciones (las del pueblo, decían) políticas y sociales». Estas fuerzas se comprometían a «continuar al lado de los Pueblos, partidos políticos y organizaciones sindicales de la Península» en su lucha contra el gobierno establecido en 1939 y contra todo intento de restauración monárquica que pudiera surgir al calor de la coyuntura histórica europea. Los firmantes fueron: Partido Comunista de España, PNV, UGT, Izquierda Republicana, Acción Nacionalista Vasca, Euzkadi Mendigoxale Batza, Comité Central Socialista de España, ELA-STV, Partido Republicano Federal y CNT.

Después, personaje esencial e importantísimo en el camino recorrido hasta hoy, fue Xabier Arzalluz, quien fuera Presidente del PNV desde 1980 a 2004, fallecido el 28 de febrero del presente año. Nacido en el seno de una familia carlista (su padre fue requeté y miembro de la guardia de honor de Franco), muy influenciado por el espíritu religioso de su madre, se ordenó sacerdote en la Compañía de Jesús en 1967 que le mandó a Francfort para encargarse de la atención espiritual de los inmigrantes españoles. Abandonó el sacerdocio y se metió en política como un nacionalista-separatista furibundo. Fue un batallador insomne, un militante constante en sus ideas —pocas, fijas, obsesivas— y un personaje sin matices: o conmigo o contra mí, escribe José Antonio Zarzalejos, abogado y periodista (dirigió ‘El Correo de Bilbao’, el Grupo Correo y ‘ABC’). Su gran batalla consistió en ganarle la partida a Carlos Garaikoetxea y mantener la fortaleza y legitimidad de las siglas de la organización que fundara en 1895 su gran referente, Sabino Arana.

Primero como diputado en la Primera Legislatura, y después como presidente del PNV, fue una figura capital para que el nacionalismo vasco haya mantenido el poder en las Vascongadas, pese a los intentos de desbancarlos por otros sectores, incluido el brazo político de ETA. La aprobación del vigente Estatuto de Guernica en 1979, fue el primer hito importante. Logró, asimismo la relación tributaria entre los gobiernos central y vasco, algo de lo que no disfrutaban otras Comunidades Autónomas.

Estuvo con sus acólitos detrás de la maniobra que organizó el nacionalismo para salvar el trasero al brazo político de ETA, tras el secuestro y asesinato del concejal del PP Miguel Ángel Blanco Garrido. La población estaba indignada con razón. Hubo asaltos a sedes de Herri Batasuna y, si se les hubiera dejado solos, el futuro, tal vez, habría transcurrido de otra manera. Pero llegaron los Acuerdos de Estella (Lizarra, 12-9-1999), que se vendieron como un intento de pacificación cuando no eran otra cosa, que un plan de secesión perfectamente definido que los negligentes, inútiles o simplemente traidores dirigentes españoles, no se preocuparon de contrarrestar. PNV, EA y ETA habían llegado a ciertos acuerdos, se habían intercambiado documentos (en los que se excluía a los llamados partidos españolistas de cualquier contacto) y trataban de establecer una estrategia para, con el apoyo de los otros firmantes, que hacían de voluntariosos teloneros, imponer la independencia del País Vasco, con la anexión de Navarra, a las autoridades de Madrid.

Es lógico suponer lo mucho que Arzalluz hubiera disfrutado el Día de la Ignominia viendo como Bildu recordaba a la candidata a la Presidencia de Navarra que “será hoy investida gracias a sus cinco abstenciones”, y que a partir de ahora serán ellos quienes tengan las llaves «para abrir y cerrar las puertas» de una legislatura en la que Navarra se convierte en un laboratorio político que ensaya la ruptura de las sinergias constitucionalistas entre los partidos que, unidos, formaron España Suma, porque es la guinda que corona el proceso seguido por él, pasito a pasito. Sus afirmaciones más difíciles de aceptar –en su mayoría en relación con la violencia de ETA o con España- en algunos de los momentos más convulsos de la historia reciente de nuestro país, provocaba la ira de muchos, pero era el diáfano camino que enseñaba a los suyos. He aquí unos ejemplos:

ETA. “Unos sacuden el árbol para que caigan las nueces y otros las recogemos”. Es sin duda la frase más recordada de Arzalluz. La pronunció durante una reunión con representantes de Herri Batasuna (HB) en abril de 1990. Las actas del encuentro que poco después salieron a la luz desvelaron cuál era el pensamiento que el entonces presidente del PNV tenía del papel que debía jugar su partido ante la violencia terrorista. La cita completa comienza asegurando que “no conozco ningún pueblo que haya alcanzado su liberación sin que unos arreen y otros discutan” y añadía: “Unos sacuden el árbol, pero sin romperlo, para que caigan las nueces, y otros las recogen para repartirlas”. Casi 30 años después, lo ha conseguido.

Amnistía y reconciliación. “Un olvido de todos para todos”. En una de sus intervenciones en el Congreso de los diputados en 1977, cuando se discutía la Ley de Amnistía para los presos del franquismo, Arzalluz afirmó que la amnistía que se debía aprobar debía ser “de todos y para todos, un olvido de todos y para todos porque la amnistía no “atañe a la Justicia o la equidad sino a la política” que es la que, de alguna manera, “debe cortar el nudo gordiano”. Es el mensaje que ahora están aplicando a sus presos estableciendo una igualdad entre las víctimas y sus asesinos. La distancia y frialdad hacia las víctimas de ETA fue otro de los reproches que estas siempre le hicieron, así como la ‘ambigüedad moral’ con la que le acusaron al abordar la violencia en el País Vasco.

Iglesia. “Un tal Blázquez”. El PNV que él lideró siempre trabajó con fluidez y simpatía la relación con la Iglesia vasca, no así con la española, lo que da idea del personaje, un jesuita secularizado que, llevado por la influencia de la Compañía −tan estrechamente relacionada con el nacionalismo− y por sus sabinianas ideas, olvida las verdaderas enseñanzas de la única Iglesia, la instituida por el Señor mismo sobre la tierra. En 1995, cuando se confirmaron los rumores de la llegada de un prelado abulense de 53 años, Ricardo Blázquez como nuevo obispo de Bilbao, la decisión fue acogida con gran desagrado por el PNV que ve en Blázquez, un obispo «de la órbita conservadora, no vasco y desconocedor de la realidad cultural de la comunidad autónoma». «No será bien venido«, advirtió Joseba Egibar, portavoz del PNV. Arzalluz que siempre había defendido que el nuevo obispo  debía ser vasco, como los anteriores, se refirió a él con desprecio: “hablan de un tal Blázquez” como nuevo prelado para la diócesis vasca y  el entonces diputado del PNV, Iñaki Anasagasti, llegó a afirmar que “loro viejo no aprende a hablar”, en referencia a su desconocimiento del euskera. Las presiones del partido que encabeza Xabier Arzalluz no alteraron la decisión del papa Juan Pablo II y Blázquez logró durante sus años como obispo en Bilbao celebrar misas en euskera.

Las actas de una reunión con representantes de Herri Batasuna revelaron cómo Arzalluz reconocía −con cierta prepotencia− a los miembros de la izquierda abertzale que la Policía autónoma vasca no detenía a más comandos, él decía que por “prudencia”, en un claro eufemismo. Les trasladó además que si la información entre la Ertzaintza y la Policía no fluía “es porque no queremos”. Ambas afirmaciones leídas entre líneas puede producir espanto y es un factor más que explica esta deriva.

No es de extrañar su postura viendo lo que manifestaba en 1994 sobre el racismo. “Yo no soy racista”, dijo al ser preguntado por la necesidad de hablar euskera para sentirse vasco y afirmó que pese a no ser racista, él prefería “un negro, negro que hable euskera que a un blanco que lo ignore”. Para terminar de arreglarlo afirmó “El pueblo (el suyo, naturalmente) tiene raíces propias identificables desde la prehistoria” defendiendo que el origen del pueblo vasco no era una invención de los soberanistas sino que tenía una raíz incluso genética e histórica acreditada y que la mayor presencia del tipo RH negativo en el País Vasco era un dato constatable. “Eso confirma que este pueblo tiene raíces propias, identificables desde la prehistoria como sostienen investigaciones de célebres genetistas”. Por eso, como los demás españoles somos seres inferiores que ni sabemos euskera ni tenemos el RH negativo, declaró al semanario “Der Spiegel” en noviembre de 2000 cuando el plan Ibarretxe comenzaba a tomar forma y existía la posibilidad de una Euskadi constituida como ‘Estado libre asociado’ de España, que en esa nueva Euskadi los españoles serían acogidos “como los alemanes en Mallorca”. 

En cuanto a los anteriores pactos con los gobiernos de España, recordó que los contactos que en abril de 1996 lideró con el PP de José María Aznar para propiciar su investidura y desplazar a González del poder, permitieron un acercamiento entre el PNV y la formación de la derecha española desconocida hasta entonces, del cual llego a decir “Hizo Aznar más con nosotros en 14 minutos que González en 14 años”. Como sucedió con el PSOE de González, al cabo de los años la ‘amistad’ Aznar-Arzalluz saltó por los aires. El dirigente del PNV llegó a calificar al entonces ministro del Interior del Gobierno de España, Jaime Mayor Oreja, de ser “el ministro de la guerra”: “Lo único que le preocupa es exterminar el nacionalismo”, porque él sí que se daba cuenta de la deriva que llevaba el nacionalismo más radical, ese con el que ahora el PSOE ha pactado. Jaime Mayor, en 2017 declaraba: «Los nacionalismos son vanguardias en forma de compartimentos, que siempre están en movimiento para conseguir sus fines. Ante ello España debe fortalecer el concepto de nación, necesito un proyecto político para eso». “Hace falta un proyecto político que fortalezca esa idea” porque hay una «crisis de nación» y un escenario que produce «pánico». He aquí un político con ideas claras y positivas para proteger a España al que tienen apartado, ¿Habrá algún interés interno o externo en que el único caballero que tiene la Nación sea postergado?

La cuestión es que de traición en traición y de afrenta en afrenta se llega al 2011, año en el que el Tribunal Constitucional en una sentencia histórica, revoca por seis votos a cinco la anulación de las 254 listas de Bildu por la Sala Especial del Supremo y autoriza la concurrencia de la coalición a las elecciones municipales y forales vascas. Se desconoce si el voto del desempate lo fue por convicción o inducido por la conveniencia de alguna presión política o quizá de una amenaza explícita. Parece que lo de Bildu no fue suficiente y al año siguiente, a pesar de que su registro fue prohibido por ser sucesor de la ilegalizada Batasuna, el TC ve ‘suficiente’ el rechazo de la violencia y, otra vez con el mismo resultado que con Bildu, por seis votos contra cinco se legaliza a Sortu. En el comentario de El Mundo se dice “Segundo varapalo al Tribunal Supremo tras la autorización de Bildu”. Es cierto, puesto que el Supremo lo había rechazado y la sentencia del TC viene a enmendarle la plana, pero el varapalo mayor es para España como nación y para los españoles que la aman.

El independentismo como hemos visto, viene desde tiempo atrás ganando terreno en sus aspiraciones, continuando las directrices marcadas por Arzalluz en lo que podríamos definir como su legado: «Pese a que eslabones fundamentales se queden en el camino, la cadena debe continuar creciendo y construyendo el futuro de nuestra nación. Ese es seguir levantando Euskadi. Día a día. Paso a paso. Voluntad a voluntad, hasta alcanzar el objetivo de una Euskadi libre y plena». Y ha conseguido que “las nueces caigan”. Mientras esto sucede, los gobernantes españoles vuelven de nuevo a mirar exclusivamente por su interés personal, incumpliendo así el mandato por el que cobran, de defender a España. Con ello han propiciado que se haya producido un nuevo día histórico para España al permitir, por interés personal del nuevo felón, el anschluss entre las Vascongadas y Navarra

2 de agosto de 2019 : DÍA DE LA IGNOMINIA

Reciba gratuitamente nuestras noticias en su correo electrónico

RecibA en Su e-mail todas las novedades
Ha podido leer este artículo gracias al esfuerzo de quiénes hacen posible TradicionViva, un espacio de análisis y debate lejos de los dogmas de la corrección política, que se sostiene gracias a la generosidad de sus lectores. Si quiere ayudarnos puede hacer un donativo en la Cuenta 0073/0100/52/0498126649 – IBAN ES5100730100520498126649 o realizando una donación pulsando aquí. También puede colaborar remitiéndonos sus colaboraciones, reportajes, artículos de opinión, ilustraciones, reseñas de libros, noticias de tu asociación … a nuestra dirección redaccion@tradicionviva.es.

 

Valentina Orte

Licenciada en Geografía e Historia, fue profesora hasta su jubilación.

Añadir comentarios

Pulse aquí para comentar

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Descarga gratuita

Boletín mensual

Recibe gratis La Tradición de la Hispanidad

Mantenemos tu datos en privado.

Síguenos

¡SÍGUENOS EN NUESTRAS REDES SOCIALES Y ENTÉRATE DE TODO LO QUE SUCEDE EN LA HISPANIDAD TRADICIONALISTA!

Facebook

Publicidad