Opinion

«Romance de valentía» de Pedro Sánchez y otros

Y a la profanación de la tumba se añade la indignidad de querer enterrarle a hurtadillas, de tapadillo, negándole los honores militares que le corresponden.

Los teóricos del toreo dicen que en el hacer del torero en el ruedo, podría decirse que hay dos tipos de valentía:

  • Una que proviene de la ignorancia o del desprecio del riesgo, y
  • Otra que nace del convencimiento de que ese riesgo se puede dominar y vencer con los recursos de la técnica.

Sánchez, según dicha teoría, demuestra ser un torero completo al exhumar los restos de Francisco Franco. Ha utilizado los dos tipos de valentía creyendo que con este ¡Exprópiese! chavista conseguirá ganar las próximas elecciones. He aquí el primer tipo de valentía –ignorancia y desprecio del riesgo−. Ignorancia porque excepto a los 20 que estuvieron con pancartas ante el Tribunal Supremo, al pueblo en general le ha molestado mucho y no tengo muy claro que le vaya a suponer gran aumento de votos. De modo que la gente, por afecto y respeto, en algún caso, en otro, lo más por el abuso de poder de esta actuación, o bien porque ven como los nietos de aquellos que estuvieron involucrados en aquella terrible guerra vuelven a atizar las pasiones cuando aquellos que la protagonizaron ya habían firmado la paz, dejando en el olvido para la historia los sucesos de Usera, Paracuellos, Vicálvaro, Aravaca, Picadero de Paterna…o las temibles checas repartidas por toda la España republicana por ejemplo, las de Santa Úrsula, de Trinitarios o del Seminario, de Carniceros, de las Torres de Quart o de la calle Sorní, solo en Valencia; la de Agapito García Atadell en Madrid, los barcos prisión en todas las grandes ciudades de la costa como el Alfonso Sánchez en Santander, Cabo Quilates en Vizcaya y otros, o el tristemente famoso Uruguay en Barcelona. Por cierto, que cuando hablan de la represión de Franco, se olvidan de la justicia que pedían los familiares de los asesinados por el grave delito de ir a misa, ser de derechas o simplemente ir en listas considerados como “desafectos”.

Del otro tipo de valentía dicen los teóricos que

1º nace del convencimiento de que ese riesgo se puede dominar y para ello se lanzan a maltratar la verdad. La primera que ha salido a defender el derecho del Gobierno a profanar la tumba ha sido Lastra que con la mayor desenvoltura ha dicho, “más pronto que tarde, Franco saldrá de ese mausoleo que le erigió la dictadura”. Varias cuestiones:

a) La dictadura no le erigió el monumento a Franco. Cualquiera que haya leído un poco, sabe que la Basílica por Decreto Ley de 23 de agosto de 1957 estableció que el monumento, dentro de una política guiada por «el sentido de unidad y hermandad entre los españoles«, había de ser un monumento a «todos» los caídos. Por ello, en una circular enviada por el Ministro de la Gobernación en 1958 para empezar a organizar los traslados de los cuerpos al monumento, se hablaba de los caídos “sin distinción del campo en que combatieran, de modo que 33.872 combatientes de ambos bandos en la guerra civil descansan allí. Se recogieron cuerpos de fosas comunes de Brunete, Grado, Gandesa, Tarragona, Badajoz o Teruel entre otras. Calificada como la «mayor fosa común de España», de acuerdo con una fuente del Valle incluida en un artículo publicado en El País en 2008, la exhumación de cadáveres sería imposible, dado que estos habrían acabado formando parte de la propia estructura del edificio por efecto de la humedad, conformando un «cadáver colectivo indisoluble». Pruebas de CSIC en 2018 así lo confirman.

b) Franco jamás dijo, ni consta en su magnífico testamento que deseaba ser inhumado allí, así que es otra invención tratando de dar legitimidad a este atropello. Ni Franco dio la orden de ser enterrado en el Valle de los Caídos ni su mujer lo quiso. Fue orden del recién estrenado jefe de Estado Juan Carlos I y el Gobierno de Carlos Arias Navarro quien lo consideró como el idóneo lugar para dar sepultura al único general que en el mundo venció al comunismo, tras lo cual gobernó el país creando una clase media, inexistente hasta entonces que se sustentó precisamente en las consecuencias emanadas de la promulgación de el Fuero del Trabajo, documento realmente avanzado a su tiempo en el plano social. En el mismo se defendía a todos los entes participantes en materia laboral, pero de un modo vehemente al trabajador siguiendo las directrices de León XIII emanadas en la Rerum Novarum. A su muerte y tras el velatorio público en el Palacio de Oriente, tal y como organizó el Gobierno dos días después el cortejo fúnebre llegó a la una de la tarde del 23 de noviembre a la basílica del Valle de los Caídos, donde fue enterrado, según las órdenes del Rey.

2º La valentía se vence con los recursos de la técnica, dicen los teóricos. En este caso, la técnica es la judicatura. Jaime Alonso García, abogado y vicepresidente de la Fundación Francisco Franco, quien avala aquella versión del entierro designado por el Consejo de Ministros y el rey Juan Carlos, considera que ya fue un disparate jurídico la petición ante los tribunales de exhumar los restos, una cuestión que no contempla el derecho. No obstante, el gobierno español empecinado en no permitirle a Franco su descanso eterno, se ha acogido a la protección de los togados del Supremo: 3 del PSOE, 1 del PP y 2 pertenecientes al cuarto turno (ese en el que dan plaza SIN OPOSICIÓN a jueces de “reconocido prestigio”); es decir, 5 dependientes, al menos “por vinculación afectiva” con quien ordena la causa y el del PP que, siguiendo a su partido se puso de perfil y cedió, quizá porque es muy duro llevar la contraria al poder y pasar a ser “un desafecto”. De modo que por ellos, que en principio tenían sus desacuerdos, de repente, en coincidencia con intereses políticos han decidido que no hay problema para sacar a Franco de su tumba.

Esto será así si solventan otro aspecto técnico como es la autorización del Abad de la Basílica que como parece lógico es partidario de que los muertos descansen en paz y se niega a aceptar el jolgorio socialista de desenterrar muertos como si volviésemos al 36 republicano. A pesar de las declaraciones hace un tiempo de Carmen Calvo asegurando que el Vaticano estaba de acuerdo, parece, quizá por el lenguaje diplomático, que no estaba del todo claro. En su declaración celebrando la resolución del Supremo, recurría al nuevo Nuncio, que está por llegar, es posible que en la confianza de tener con él más capacidad de convicción.

Llama la atención las declaraciones de la Conferencia Episcopal Española al respecto:” La Iglesia no se opone a la exhumación de los restos de Franco y espera que el prior obedezca al Supremo”. A continuación niega presiones del Gobierno para acatar el traslado. Pide que no se use la Ley de Memoria Histórica como «bandera política» durante la campaña electoral ni para «reabrir heridas». Un poco tarde monseñores, las heridas las reabrieron con la malhadada Ley de Memoria Histórica que pretende ocultar los asesinatos que causaron. Entre ellos 13 obispos, 4.184 sacerdotes seculares, 2.365 frailes y 283 monjas que asesinaron sin contar los laicos “misaires” que llamaban los catalanes a aquellos fieles que iban a misa, es decir, eran practicantes o pertenecían a una asociación confesional católica y ahora, la jerarquía, olvidándose de aquel horror, de aquel exterminio de la iglesia en España, se plantean “discutir el papel que jugó la iglesia jerárquica en la guerra civil y en la dictadura de Franco y si debería pedir perdón, sobre el concepto de martirio de la jerarquía eclesiástica, etc”.[1]

Esa actitud de la Conferencia Episcopal llama la atención. No respetan ni al Papa Pío XII que, conociendo de primera mano lo ocurrido en España, concedió al general Franco collar de la Orden Suprema de Cristo, una distinción que premiaba los “singularísimos servicios” prestados a la Iglesia, efectivamente, como fue evitar su extinción. Llevaba razón aquel Papa; gracias a Franco y a su ejército, se venció al comunismo y el anticlericalismo y solo por ello deberían haber mostrado una actitud más firme en su defensa y mucho menos tibia, a no ser que se les haya olvidado aquello que dice la Biblia: “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca[2].

Y a la profanación de la tumba se añade la indignidad de querer enterrarle a hurtadillas, de tapadillo, negándole los honores militares que le corresponden según un decreto aprobado por el gobierno de Zapatero y que en 2010 Carmen Chacón actualizó el reglamento que regula los honores militares y la graduación de éstos que corresponden a personalidades y autoridades. Ese Real Decreto establece quiénes tienen derecho a recibir por parte de la Fuerzas Armadas “honores fúnebres militares en señal de respeto y homenaje a los restos mortales“. Las personalidades a las que se debe dar esos honores fúnebres son: el Rey, los Infantes de España, el presidente y los expresidentes del Gobierno, las Fuerzas Armadas tendrán obligación de rendir honores a los jefes del Ejército, desde el Jefe Mayor del Estado de la Defensa hasta el rango de generales de brigada y contralmirantes.[3]

Francisco Franco fue Jefe del Estado, Presidente del Gobierno, General desde los 33 años y Generalísimo de las Fuerzas Armadas desde el año 1936 hasta el día de su muerte. Por tanto, al General Francisco Franco le corresponden esos honores que estableció el propio gobierno de Zapatero. ¿Lo cumplirán? Más bien  parece que no están por la labor. Alguien les debió hablar de funeral y ya han dicho, en plena consonancia con sus ideales laicistas, que de funeral, nada; con nocturnidad y alevosía, todo lo más una misa y cortita, como aquella locutora dijo a un poeta respecto a un soneto: que sea cortito, por favor.

¿Creen que con este atropello se acabará el “problema del Valle de los Caídos”? Para nada. Seguirán adelante hasta echar a los benedictinos, destruir el monumento y especialmente la Cruz que les hace tanto daño. Siempre recuerdan que mide 150 metros de altura con brazos de 24 metros, la más grande del mundo, que supone, según ellos, una exaltación del “nacionalcatolicismo” y no de Cristo. Pura palabrería. Pero quién está detrás de semejante atropello? En el año 2014 la ONU (y es de todos conocido la vinculación que tiene con la gran secta) presentó una larga lista de recomendaciones al Gobierno español de Rajoy, con la petición de que en un plazo de 90 días presentara un cronograma en el que debían indicar las medidas que se iban a llevar a cabo para implementar las recomendaciones y asistir a las víctimas del franquismo. Lamentó también con respecto al Valle de los Caídos, que no se hubiesen implementado las recomendaciones del aludido Informe de 2011 en relación con la retirada de los restos de Francisco Franco.

Ya entonces escribimos cómo, quien y por qué estaba la masonería detrás del asunto. No lo pudieron hacer como era su intención para celebrar el tercer aniversario de su fundación, pero siguen en ello sin dar un paso atrás. Sánchez, feliz, contribuye con entusiasmo a los intereses de la secta, quizá por ello, en su última visita a EE.UU. ha celebrado su tradicional encuentro con el especulador de las finanzas George Soros, con quien mantiene una estrecha relación desde hace años. Una fuente del círculo próximo al presidente llega aún más lejos y asegura que les une una amistad, labrada en los años en los que Sánchez trabajaba de «observador internacional» en procesos electorales.

Ya en septiembre de 2018, cuando tan sólo llevaba tres meses en La Moncloa, Sánchez fue promocionado en la ciudad de los rascacielos por un grupo de empresarios entre los que se encontraba la jefa de inversiones del filántropo millonario, Dawn Fitzpatrick, en el Soros Fund Management. No parecía algo excepcional porque el multimillonario especulador ya se había convertido en uno de los primeros en visitar en agosto de 2018 al nuevo inquilino de La Moncloa, un encuentro concertado fuera de la agenda oficial del presidente, como desveló OK Diario. Una reunión como la que se va a producir esta semana en Nueva York: fuera del programa oficial para ocultar lo tratado.

Aquel encuentro era una manera de agradecerle a Soros el favor por su ayuda en la moción de censura contra Rajoy. El juez De Prada, el ponente de la sentencia de la Gürtel que fue esgrimida por Sánchez como excusa para defenestrar al líder del PP, colaboraba con varias ONG’s subvencionadas por Open Society Foundation, la organización filántropa del especulador de las finanzas. Otro hilo de la enmarañada madeja.

En la fotografía oficial de aquella visita a la Cámara de Comercio de EEUU y España (AmChamSpain) en la ciudad de los rascacielos, aparece Sánchez entre lobbistas, empresarios y representantes de poderosas multinacionales y entre ellos destaca Fitzpatrick, de 49 años, la agresiva ejecutiva que, en 2017, gestionaba 25.000 millones de dólares. Así mismo, es la responsable de los fondos de la organización filantrópica Open Society Foundation, a la que Soros ha destinado en los últimos años 18.000 millones de dólares.

El diario The Wall Street Journal, la biblia de la prensa económica norteamericana, afirmaba sobre Fitzpatrick, en su edición del pasado 24 de abril, que la estrategia de “la tiburón” de Soros pasaba por «contratar a grandes talentos y comprar agresivamente en momentos de recesión económica». Según la ejecutiva Open Society, que se dedica a financiar barcos de ONG’s en el Mediterráneo y asociaciones catalanas pro independentistas, el éxito de las inversiones de Soros se basa en «comprar en momentos de pánico para tener ventaja».[4] (¿Será por esto por lo que quiere desestabilizar a España?

Observen las infiltraciones de la secta que se dice filantrópica y fraterna y aparece comandada por un especulador capitalista capaz de quebrar empresas con lo que sus trabajadores se verán privados de empleo y sacar el provecho; que dice defender la igualdad y no permite que los muertos descansen en paz (Perdón, perdón que con Lenin y otros similares, no se meten). También dicen defender la libertad pero no permiten que la familia vuelva a inhumar los restos donde ya tienen tumbas, ni que ésta se haga con el debido respeto a  la figura de Franco.

Sánchez y esta su sombra protectora, empeñados en destruir España y sus símbolos.


[1] Web.psoe.es>download

[2] Apocalipsis, 3.15,16

[3] El Diestro: https://www.eldiestro.es/2019/09/pedro-sanchez-esta-obligado-a-rendir-honores-militares-en-la-exhumacion-de-franco-por-un-decreto-aprobado-por-zapatero/

[4] Manuel Cerdán: https://www.eldiestro.es/2019/09/pedro-sanchez-esta-obligado-a-rendir-honores-militares-en-la-exhumacion-de-franco-por-un-decreto-aprobado-por-zapatero/

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Valentina Orte

Licenciada en Geografía e Historia, fue profesora hasta su jubilación.

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