Contacte con nosotros

¿Qué quieres buscar?

Tradición Viva

Análisis

Por qué la virtud de la caridad es necesaria para restaurar el orden social

La caridad es la que acude por múltiples vías al remedio de inmensas zonas de desgracia, a las que no llega ni puede llegar la acción del Estado ni de las instituciones públicas establecidas.

Imagen Pixabay

La restauración del orden social pasa fundamentalmente por dos cosas, la reforma de las instituciones y la enmienda de las costumbres; ya que el orden social tiene que ver con las instituciones, las normas y los valores que imperan en una sociedad. 

El primer motivo por el cual la virtud de la Caridad hace falta para restaurar el orden social, es porque para que se realice la enmienda de las costumbres hace falta una masa crítica de personas que en la sociedad vivan las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad, la reina de las virtudes. Esto es así ya que solo son perfectos moralmente quienes viven esas virtudes y, siendo santos, contagian de santidad a toda la sociedad. Es decir, los santos, que viven la virtud de la caridad, son como la levadura de la masa, la sal de la tierra y la luz del mundo. De manera que para que el pueblo, la ciudadanía, sea moralmente honrada, obviamente con excepciones, se requiere de personas que dentro de la sociedad sean verdaderos cristianos. Es como decía San Francisco de Asís, “santifícate a ti mismo y santificarás a la sociedad». El Estado también puede hacer mucho por la reforma cristiana de las costumbres, por ejemplo, legislar con un criterio cristiano y establecer la educación religiosa. Pero sin el influjo de los cristianos, el pueblo va a tender a corromperse.

El segundo motivo por el cual la caridad es necesaria para restaurar el orden social, es que los ricos principalmente, pero todos en general, deben hacer un uso honesto de las riquezas, y para ello deben ejercer virtudes morales. Este uso honesto de las riquezas implica comunicar los bienes superfluos a los pobres, es decir, comunicarle a los pobres todo lo que les sobra. Esta comunicación de bienes y riquezas, se puede hacer, además de con limosnas, de tres maneras: mediante donativos (a obras católicas de beneficencia  y movimientos cristianos de ayuda a los pobres), colocación de dinero (préstamos no usurarios), e inversiones útiles que generen empleo. Esto último dijo el papa Pío XI en su encíclica social Quadragesimo anno (1931) que era una forma maravillosa de ejercer la virtud de la munificencia o liberalidad. De manera que la caridad, como reina de las virtudes, es necesaria para que los ricos vivan una vida virtuosa y hagan un uso honesto de las riquezas comunicando todo lo que les sobra a los pobres, de las tres maneras descritas. Esta comunicación de bienes ayuda a lograr la propiedad privada de todos, o sea, el acceso de todos a un patrimonio propio, que según el papa Pío XII, es la piedra angular del orden social. Los ricos deben, o vivir ellos la virtud de la caridad, o estar influenciados espiritualmente por personas que la vivan.

🔔Evite la censura de Internet suscribiéndose a nuestro Telegram (pulse aquí)🔔

Otro motivo, ligado con el anterior, es la beneficencia cristiana, motorizada por la caridad:

«La caridad es la que acude por múltiples vías al remedio de inmensas zonas de desgracia, a las que no llega ni puede llegar la acción del Estado ni de las instituciones públicas establecidas. (…) La beneficencia cristiana de ayer, hoy y mañana es el fruto inmediato y consolador de la caridad. La beneficencia civil -meritoria y recomendable- nunca podrá sustituir a la beneficencia cristiana, de la que es alma y motor la caridad sobrenatural. La caridad y su derivación necesaria, la beneficencia cristiana, siguen siendo medio decisivo para restaurar sólidamente a la sociedad.» (José Luis Gutiérrez García, La concepción cristiana del orden social, 1972, pp. 36-37)

Publicidad.

Otro motivo por el cual la caridad es necesaria para restaurar el orden social es para conciliar en paz y armonía las distintas clases sociales y terminar con la lucha de clases que lleva a la sociedad a la ruina, y que, concretamente, puede conducir al comunismo, que, por abolir la propiedad privada, destruye el orden social, ya que el derecho de propiedad es un elemento del orden social.

Otra razón es que, como enseña el Papa León XIII, las virtudes cristianas, dondequiera que se observen íntegramente «aportan una parte de la prosperidad a las cosas externas, en cuanto que aproximan a Dios, principio y fuente de todos los bienes» (Rerum novarum, 15 de mayo 1891, # 22). Y la virtud de la caridad, como reina y señora de todas las virtudes, las anima a todas ellas, de manera que posibilita que sean observadas íntegramente, obteniendo de esa manera la prosperidad que viene de Dios, y la prosperidad se relaciona con el logro de la propiedad privada de todos, que como ya se dijo, es la base o fundamento principal del orden social.

Otro motivo es que los impuestos, si no son confiscatorios y el Estado es eficiente y no hay una clase política cleptocrática, deberían ser abonados por todos, pero especialmente por los ricos, de buena gana, ya que son para proveer al bien común y a la justicia social. En cambio, la evasión impositiva podría ser una forma de avaricia y egoísmo contraria a la virtud de la caridad. Claro que si el dinero recaudado por impuestos es destinado a cosas contrarias al bien común, como la educación laica, el aborto, etc., no se cobran legítimamente.

Otro motivo acerca de por qué la virtud de la caridad es necesaria para restaurar el orden social es que, para que tanto patronos como obreros o trabajadores, cumplan con sus respectivos deberes de justicia, es útil también el influjo de la caridad. De todas maneras, el cumplimiento de esos deberes se puede exigir por ley, mediante el derecho laboral, pero la honradez moral de los patronos y obreros ayuda. Estos deberes implican la exigencia de pagarles un salario justo y en blanco a los trabajadores. Todos sabemos que muchos empleadores ponen en negro a sus empleados, aún pudiendo no hacerlo, es decir, aún cuando sus ganancias les permitirían no hacerlo.

Otra función de la caridad en la restauración del orden social o en el actual desarrollo económico-social es la de combatir la corrupción, es decir, el peculado. Por ejemplo, se destinan fondos para hacer viviendas sociales, y en el medio hay funcionarios corruptos que por vicios contrarios a la caridad como la ambición, la avaricia y el egoísmo, se lo roban todo o una parte utilizando el mecanismo de los sobreprecios o de obras pagadas y no ejecutadas. Ese era dinero destinado a justicia social que se perdió porque fue robado, si la caridad hubiera animado la conducta de los funcionarios, no habrían robado y se hubiera hecho mucha más justicia social. Y esto se relaciona con la enseñanza de que la propiedad privada de todos es la piedra angular del orden social, ya que si el dinero destinado a justicia social llega a sus destinatarios, estos se verán beneficiados en su patrimonio. Por lo cual la corrupción es contraria a la restauración del orden social y este es otro ejemplo de cómo la caridad contribuye a su restauración.

Puede leer:  El abandono de Dios y sus consecuencias

Otro beneficio de la caridad para el orden social es que para que los empresarios, profesionales, hombres de oficio y comerciantes respeten el justo precio en sus bienes y servicios ofrecidos, es bueno que su conducta esté animada por la virtud de la caridad. Una economía plenamente moralizada, cristianizada y restaurada implica el respeto del justo precio.

Otro motivo fundamental por el cual la caridad es necesaria para reparar y renovar el orden social es porque la justicia y la caridad deben ser los principios rectores de la economía que regulen severa e íntegramente a la dictadura económica que está dada por la concentración de la riqueza y la formación de monopolios.

Otra razón es que la caridad actúa como remedio contra la ambición y el amor al dinero, que son la raíz de todos los males (1 Timoteo 6, 10), incluidos los males sociales y económicos como la concentración de la riqueza, la pobreza, la explotación laboral, etc., es decir, la injusticia social (cf. S. S. Pío XI, Quadragesimo anno, 15 de mayo de 1931, # 129 y 136).

Otro motivo es que para lograr crear un orden económico sano y recto hace falta una reforma de las instituciones (Estado, sindicatos, etc.) según los principios de la filosofía social cristiana, y que todas las actividades humanas se dirijan a Dios como fin supremo, utilizando las cosas creadas como medio para ello. Es decir, se debe evitar el laicismo en todos los ámbitos de la vida económica, lo cual, para lograrlo hace falta que todos estén animados por la virtud de la caridad (cf. Quadragesimo anno, # 136).

Publicidad.

Las instituciones destinadas a mejorar las relaciones entre las distintas clases y a ayudar a satisfacer las distintas necesidades de los individuos y de las familias, tales como las sociedades de socorros mutuos, los patronatos de niños, niñas, jóvenes o ancianos, y, sobre todo, los sindicatos, tienen como base más importante, la unión de los corazones y de las almas de sus socios, lo cual se da mediante la caridad. Sin este fundamento dichas instituciones, por más perfecto que sea su ordenamiento, terminan siendo vanas (cf. Quadragesimo anno, # 137).

“… la verdadera unión de todo en orden al bien común único podrá lograrse sólo cuando las partes de la sociedad se sientan miembros de una misma familia e hijos todos de un mismo Padre celestial, y todavía más, un mismo cuerpo en Cristo, siendo todos miembros los unos de los otros (Romanos  12,5), de modo que, si un miembro padece, todos padecen con él (1 Corintios 12, 26).” (Quadragesimo anno, # 137) Esto solo lo puede lograr la caridad, que es vínculo de perfección (Colosenses 3, 14). “Entonces los ricos y los demás próceres cambiarán su anterior indiferencia para con sus hermanos pobres en un solícito y eficiente amor, escucharán con el corazón abierto sus justas reclamaciones y perdonarán espontáneamente sus posibles culpas y errores. Y los obreros, depuesto sinceramente todo sentido de odio y de animosidad, de que tan astutamente abusan los agitadores de la lucha social, no sólo no aceptarán con fastidio el puesto que la divina Providencia les ha asignado en la convivencia social, sino que harán lo posible, en cuanto bien conscientes de sí mismos, por colaborar de una manera verdaderamente útil y honrosa, cada cual en su profesión y deber, al bien común, siguiendo muy de cerca las huellas de Aquel que, siendo Dios, quiso ser carpintero entre los hombres y ser tenido por hijo de un carpintero.” (Quadragesimo anno, # 137)

Otra razón por la cual la caridad repara el orden social es que solo las personas animadas por la caridad son verdaderamente libres como para manifestar públicamente opiniones religiosas, políticas y económicas y comprometerse realmente con el bien común. En este sentido hay que considerar que solo la caridad hace verdaderamente libres a las personas, mientras que alguien podría obtener su sustento en el sector privado de la economía pero aún así tener sus opiniones comprometidas con políticos o con la opinión de las mayorías. Vivir del sector privado o del sector público de la economía no garantiza opinión independiente.

También la caridad es necesaria para regenerar el orden social porque es necesaria para que se afronten con prudencia los problemas sociales, resolviéndolos de manera que no haya perturbaciones ni surjan otros problemas mayores, sino que se subsanen realmente y todo se oriente a la salvación de las almas. Un ejemplo de esto es cómo la Iglesia ha combatido el drama de la esclavitud, herencia del paganismo.

Otro motivo por el cual la caridad es necesaria para restablecer y mejorar el orden social es que la misma lleva a la obediencia de las leyes justas y a la desobediencia de las injustas, a la vez que conserva la reverencia a los gobernantes. Obediencia y reverencia dada por religión y diligentemente, y no por temor y de modo reacio (cf. S. S. León XIII, Diuturnum illud, 29 de junio de 1881, # 18). Esta es la actitud correcta que todo ciudadano restaurador del orden social debe tener hacia el gobierno y el Estado.

Publicidad.

Otro motivo es que la caridad es necesaria para que haya paz entre los individuos, los pueblos y las naciones (S. S. Pío XII, Optatissima pax, 18 de diciembre de 1947, # 6), siendo que la paz es la «tranquilidad del orden» (Cf. San Agustín, Ciudad de Dios I.19 c.13; Santo Tomás 2-2 q.29 a.i ad 1).

La caridad también es necesaria para lograr la recta y ordenada constitución de las familias, que según León XIII en la Rerum novarum (1891) es uno de los factores que hace a la prosperidad de las naciones. Esto es así ya que la caridad conyugal hace florecer lo que San Agustín llamaba jerarquía del amor “la cual abraza tanto la primacía del varón sobre la mujer y los hijos como la diligente sumisión de la mujer y su rendida obediencia, recomendada por el Apóstol con estas palabras: ‘Las casadas estén sujetas a sus maridos, como al Señor; porque el hombre es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia’ (Efesios 5, 22-23)» (S. S. Pío XI, Casti connubii, 31 de diciembre de 1930, # 10).

Otro motivo por el cual la virtud de la caridad es necesaria para renovar el orden social es que, para que quienes ocupan los tres poderes del Estado, ejecutivo, legislativo y judicial, lo hagan con integridad y honradez, para que los jueces fallen con justicia, y los legisladores saquen leyes verdaderamente beneficiosas al bien común, hace falta que estén animados por la virtud de la caridad.

Y, el último motivo que se dará es el siguiente. Es doctrina social de la Iglesia que sería bueno que los trabajadores se pudieran hacer de un modesto patrimonio. Ahora bien, para ello deben ahorrar, y para ello deben achicar sus gastos, y para ello deben llevar una vida austera. No pueden llevar una vida austera si se gastan su salario en lujos, cosas superfluas, drogas, alcohol, juego, prostitutas, en la noche, en una vida licenciosa y disoluta, etc. De manera que es importante que sean moralmente virtuosos, para no derrochar su dinero. Para ello lo mejor es que sean cristianos. Para esto es importante que los sindicatos sean católicos o que haya junto a ellos otras asociaciones cristianas de obreros que se encarguen de formar a los trabajadores en la fe y las costumbres. Pero nuevamente, el influjo de los cristianos también es importante. De manera que la vida virtuosa permite a los obreros ahorrar y hacerse de un modesto patrimonio. Y, como ya dije, la propiedad privada de todos es la piedra angular del orden social.

Puede leer:  ¿Orgullo Gay o Imposición homosexualista?

En todas estas cosas se puede ver la función social y económica de la Religión. Cómo conclusión de todo esto podemos decir que los santos son los principales restauradores del orden social.

Lo máximo que puede hacer la política para tutelar y defender la virtud de la caridad es instaurar un Estado católico (S. S. León XIII, Immortale Dei, 1 de noviembre de 1885, # 8). Un Estado católico es aquel fundado sobre la base del derecho constitucional católico (ver el artículo “Explicación y fundamentación de los principios del derecho constitucional católico” en https://www.tradicionviva.es/2021/07/05/explicacion-y-fundamentacion-de-los-principios-del-derecho-constitucional-catolico/).

Publicidad.

Recapitulando, los motivos por los cuales la caridad es necesaria para restaurar el orden social son los siguientes:

  • La caridad es necesaria para que se realice en la sociedad la reforma cristiana de las costumbres.
  • La caridad es necesaria para que los ricos hagan un uso honesto de las riquezas comunicando a los pobres todo lo que les sobra a través de limosnas, donativos, colocación de dinero e inversiones.
  • La caridad motoriza la beneficencia cristiana la cual llega a donde no pueden llegar ni el Estado ni la beneficencia civil.
  • La caridad es necesaria para conciliar en paz y armonía las distintas clases sociales.
  • La caridad es necesaria para que las virtudes cristianas sean observadas íntegramente y de esa manera, por acercarnos a Dios, se obtenga de Él una parte de la prosperidad de las cosas externas.
  • La caridad es necesaria para que los impuestos que se cobran legítimamente sean abonados de buena gana y no sean evadidos.
  • La caridad favorece que tanto patronos como obreros cumplan con sus deberes de justicia.
  • La caridad ayuda a que los políticos no se corrompan y roben dinero del erario público.
  • La caridad ayuda a que en la economía se respete el justo precio.
  • La caridad junto con la justicia deben ser los principios rectores de la economía en lugar de la dictadura económica que se da en el capitalismo liberal por la concentración de la riqueza y la formación de monopolios.
  • La caridad pone remedio al amor al dinero que es la raíz de todos los males incluidos los males sociales.
  • La caridad es necesaria para crear un orden económico recto y sano, el cual implica que todos en sus actividades tiendan a Dios como a fin supremo.
  • La caridad es necesaria para que en las instituciones sociales como los sindicatos se de la unión de los corazones y de las almas de sus socios, sin lo cual, dichas instituciones terminarían siendo vanas.
  • La caridad es necesaria para que todos los miembros de la sociedad se sientan un solo cuerpo en Cristo y de esa manera se logre la verdadera unión de todo en orden al bien común único.
  • La caridad es necesaria para que las personas sean verdaderamente libres a la hora de manifestar sus opiniones religiosas, políticas y económicas y se comprometan realmente con el bien común.
  • La caridad es necesaria para que se afronten con prudencia los problemas sociales.
  • La caridad es necesaria para que los ciudadanos obedezcan las leyes justas y desobedezcan las injustas, a la vez que reverencien a los gobernantes.
  • La caridad es necesaria para que haya paz entre los individuos, los pueblos y las naciones.
  • La caridad es necesaria para lograr la recta y ordenada constitución de las familias.
  • La caridad es necesaria para que quienes ocupan el poder ejecutivo, legislativo y judicial sean probos.
  • La caridad favorece que los trabajadores lleven una vida sobria que les permita ahorrar y hacerse de un modesto patrimonio.

Como conclusión podemos decir que sin Caridad es absolutamente imposible restaurar en Cristo el Orden Social, que es la única restauración digna de ser llamada tal. 

COMPARTE:


EMBÁRCATE EN LA LUCHA CONTRARREVOLUCIONARIA: Si quieres defender la cristiandad y la hispanidad, envíanos tus artículos comentando la actualidad de tu país hispano, o colaboraciones sobre la fe católica y la cultura, así como reseñas de libros, artículos de opinión… Ya superamos las 10.000.000 de páginas vistas en todo el mundo, únete a nuestro equipo de voluntarios y difunde la verdad compartiendo en redes sociales, o remitiendo tus colaboraciones a redaccion@tradicionviva.es . Puedes seguirnos en:

TE NECESITAMOS: Somos un espacio de análisis lejos de los dogmas de la corrección política; puedes colaborar haciendo una DONACIÓN (pulsando aquí)

Te puede interesar:

🔔Evite la censura de Internet suscribiéndose a nuestro Telegram (pulse aquí)🔔

El editor le recomienda

El cambio de nombre de las calles como ataque a la memoria cultural de una nación
América Latina, un Continente que oscila entre la esperanza y la desesperanza
Las pruebas COVID no funcionan
El Espíritu del Siglo
Cerrar colegios por la covid-19: una idea que no ha probado beneficios, pero sí daños
Médicos y científicos se pronuncian en contra de las vacunas antiCOVID
Escuela de Klaus Schwab para dictadores de covid, plan para un 'gran reinicio'
¡Ten cuidado! La próxima era de la inteligencia artificial es un salto hacia lo desconocido
¿La vacuna antiCOVID es 133 veces más mortal que cualquier otra?
“Malthus se equivoco”
Las feministas ecosexuales fornican con los árboles
La Chabad Lubavitch y la Liga de las 70 Naciones
En contra de la “Neuroeducación”
COVID. Análisis en tres fases. Por Luis Miguel Benito de Benito
Liane Bednarz y la miseria del conservadurismo posmoderno
2021: autodestrucción acelerada de todas las instituciones mientras una izquierda agotada se enfrent...
La guerra contra los sexos a la luz del tomismo
No se deje engañar, las vacunas de refuerzo no son la solución
Los migrantes, una nueva arma «híbrida» y «geopolítica» en la puerta de Europa
El arma secreta que algunos países tienen contra la COVID-19
Sobre la lucha de la ideología de género contra el orden natural
El Nuevo Orden Mundial globalista, la respuesta al mismo de los nacionalismos contrarrevolucionarios...
Los avances técnicos y tecnológicos del hombre moderno y su situación espiritual
Lo que somos
Escrito por

1 Comentario

También puedes comentar con facebook:

1 Comentario

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicidad

NUESTROS LIBROS

Revista gratuita

Boletín Gratuito

Reciba gratuitamente en tu correo la selección de artículos del editor.

Agenda

No hay próximos eventos actualmente.

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (NOM)

HISTORIA DEL CARLISMO

Videos

El racionalismo es el error que hace de la razón humana la regla absoluta, juez entre el bien y el mal, la verdad y...

Análisis

El historiador Hubertus Knabe fue director del Memorial Berlín-Hohenschönhausen hasta 2018. En la edición de hoy del diario «Die Welt», critica los esfuerzos por cambiar el...

Podcast

Es necesario unirnos para restablecer los límites naturales de un gobierno que, prácticamente a nivel mundial, está viendo en esta pandemia su vía más...

Análisis

Si tuviésemos que sintetizar este año en dos palabras, diríamos que fue un año de combate y de esperanzas.

Publicidad

Copyright © 2021. Creado por la Asociación Editorial Tradicionalista - redaccion@tradicionviva.es Revista de historia, actualidad y análisis tradicionalista. Editada en Madrid (Spain). Fundación: 2010. - ISSN 2253-8569 - Director: Carlos Pérez- Roldán Suanzes. Director honorario: Jose Antonio Pérez- Roldán y Rojas. TradicionViva.es un espacio de resistencia civil que pretende crear estados de opinión, análisis y debate en donde las imposiciones políticas no existen. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Por ello te pedimos que difundas nuestra publicación, y colabores remitiéndonos artículos y estudios que no tienen cabida en otros medios de comunicación.

Boletín gratuito

Reciba en su correo nuestro boletín digital

(tras cumplimentar el formulario le enviaremos un correo para que confirme la suscripción)

Holler Box