Contacte con nosotros

¿Qué quieres buscar?

Tradición Viva

Análisis

Juicio al kirchnerismo, movimiento político de Argentina apoyado por Francisco

El kichnerismo no representa un Estado católico sino un Estado laico y anticristiano.

Los expresidentes de la Argentina Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, y el actual presidente Alberto Fernández

El kirchnerismo es un movimiento político iniciado en la Argentina con la presidencia del Dr. Néstor Kirchner en el año 2003. El mismo ha recibido, mediante todo tipo de gestos y hechos concretos, la bendición del actual papa Francisco, lo cual sugiere que dicho movimiento político es cristiano, y puede dar a entender que son ellos quienes en Argentina mejor representan la doctrina social de la Iglesia (DSI). Cualquiera que conozca o sepa algo del derecho constitucional católico, se dará cuenta que el kirchnerismo no lo representa en absoluto, sino que representa el derecho constitucional moderno. (Ver el artículo “Explicación y fundamentación de los principios del derecho constitucional católico” en https://www.tradicionviva.es/2021/07/05/explicacion-y-fundamentacion-de-los-principios-del-derecho-constitucional-catolico/).

Para resumir esta cuestión diremos que los principios del derecho constitucional católico son: derivar el poder y la autoridad de Dios; ilicitud del derecho de rebelión; ilicitud tanto del Estado como de los individuos de descuidar sus deberes religiosos o medir con un mismo nivel todos los cultos contrarios, lo cual implica el deber del Estado de rendir culto público a Dios, conllevando esto favorecer, amparar y defender la Religión, no legislar nada contrario a su incolumidad, y favorecer la salvación de los hombres; no conceder las libertades de perdición (libertad de cultos, de expresión, de pensamiento y de enseñanza); y conceder plena libertad a la Iglesia en su esfera propia a la vez que unir Iglesia-Estado. En cambio el kirchnerismo representa los principios del derecho constitucional moderno que son: soberanía popular, derecho de rebelión ante gobiernos “tiránicos” (gobiernos que, como corresponde, no respeten los derechos humanos masónicos), libertades modernas y separación total y hostil entre la Iglesia y el Estado. Vale aclarar que el kirchnerismo puede que a veces restrinja la libertad de expresión, pero no con un criterio católico sino anticristiano, por ejemplo, basado en la Ideología de género. Por lo cual su postura es peor que la de conceder una libertad de expresión absoluta, porque censura la verdad. En cuanto al principio de la soberanía popular, hay que decir que el mismo es la base del populismo, y el kirchnerismo justamente es populista. Y a su vez dicho principio es la justificación del derecho de rebelión ante gobiernos “tiránicos”. En cuanto a la separación Iglesia-Estado, queda claro que el kirchnerismo la representa por las leyes anticristianas que ha sancionado. De manera que el kichnerismo no representa un Estado católico sino un Estado laico y anticristiano. Esto, en cuanto al derecho constitucional católico. Y en materia familiar, cultural y moral, también está claro que el kirchnerismo no gobierna ni legisla según la doctrina católica. Pero hay quienes astutamente afirman que en materia estrictamente social y económica, el kirchnerismo encarna la DSI. Como si la DSI fuera un compartimento estanco, desligado de la doctrina católica en materia de fe y costumbres y de la doctrina jurídica y política de la Iglesia. He recogido el guante y he tomado el desafío de analizar si el kirchnerismo puede adjudicarse ser un reflejo del magisterio estrictamente social de la Iglesia. De manera que, basándome solo en documentos papales de materia estrictamente social, voy a demostrar que la doctrina de la Iglesia en materia de fe, moral, cultura, familia, política y derecho, son inseparables de la doctrina social y económica, y que por ese motivo, y por razones estrictamente sociales y económicas, el kirchenrismo no encarna la DSI.

🔔Evite la censura de Internet suscribiéndose a nuestro Telegram (pulse aquí)🔔

Al refutar que el kirchenrismo encarne la DSI también estaré refutando en parte que Francisco sea ortodoxo en materia social o en sus apoyos políticos.

Para demostrar que la doctrina jurídica y social de la Iglesia son absolutamente inseparables, citaré una declaración del Papa León XIII:

Publicidad.

“Queda ahora por investigar qué parte de ayuda puede esperarse del Estado [para dar solución a la cuestión social]. Entendemos aquí por Estado no el que de hecho tiene tal o cual pueblo, sino el que pide la recta razón de conformidad con la naturaleza, por un lado, y aprueban, por otro, las enseñanzas de la sabiduría divina, que Nos mismo hemos expuesto concretamente en la encíclica sobre la constitución cristiana de las naciones.” (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 23)

Aquí el Papa León XIII, en su encíclica social Rerum novarum, dice que va a hablar de la ayuda que puede prestar el Estado para dar solución a la cuestión social, pero que no se refiere a cualquier clase de Estado, sino a aquel constituido según los principios del derecho constitucional católico, según él mismo lo expuso en su encíclica Immortale Dei (1885). Estos son los principios que enumeramos arriba. De manera que es una enseñanza del magisterio social, que para dar solución a la cuestión social hace falta un Estado católico, es decir, un Estado constituido según los principios del derecho constitucional católico. Es decir, la doctrina jurídica y la doctrina social de la Iglesia están inextricablemente unidas. El Estado católico es esencial a la doctrina social y económica de la Iglesia. En cuanto a la doctrina política, esta es inseparable de la jurídica, porque un principio del derecho constitucional católico es que no es lícito conceder a los ciudadanos las libertades de cultos, de expresión, de enseñanza y de pensamiento, y esto es precisamente el núcleo central de la doctrina política de la Iglesia.

Según la DSI, los primeros y principales factores que hacen a la prosperidad de las naciones son de índole moral y religiosa:

Papa León XIII, Rerum novarum (# 23), 15 de mayo de 1891: “Ahora bien, lo que más contribuye a la prosperidad de las naciones es la probidad de las costumbres, la recta y ordenada constitución de las familias, la observancia de la religión y de la justicia, las moderadas cargas públicas y su equitativa distribución, los progresos de la industria y del comercio, la floreciente agricultura y otros factores de esta índole, si quedan, los cuales, cuanto con mayor afán son impulsados, tanto mejor y más felizmente permitirán vivir a los ciudadanos.”

Publicidad.

De manera que los gobiernos deben impulsar y promover la honradez de las costumbres, el orden natural y querido por Dios en las familias y la práctica de la religión y de la justicia, y estos son los tres primeros factores que hacen a la prosperidad de una nación. Hay al menos una razón teológica, además de social y económica, por la cual, la integridad de las costumbres hace prósperos a los pueblos, y es que, dado que Dios es el principio y la fuente de todo bien, aproximarse a Él mediante la práctica de las virtudes cristianas, trae prosperidad:

Papa León XIII, Rerum novarum (# 21), 15 de mayo de 1891: «… dondequiera que se observen íntegramente, las virtudes cristianas aportan una parte de la prosperidad a las cosas externas, en cuanto que aproximan a Dios, principio y fuente de todos los bienes».

Además, para sanar a las sociedades, hay que hacerlas volver a la vida de fe y a la moral cristiana católica:

Papa León XIII, Rerum novarum (# 20), 15 de mayo de 1891: “… si hay que curar a la sociedad humana, sólo podrá curarla el retorno a la vida y a las costumbres cristianas, ya que, cuando se trata de restaurar las sociedades decadentes, hay que hacerlas volver a sus principios.

Publicidad.

En este mismo sentido, el papa Pío XI en su encíclica social Quadragesimo anno (1931) declaró que para dar solución a los problemas sociales y económicos había que procurar la reforma cristiana de las costumbres, es decir, una restauración moral de la sociedad, y declaró que este era el único camino para poner remedio a los problemas sociales y económicos, dedicándole al mismo toda una parte de su encíclica.

Como se puede ver, las cuestiones religiosas, familiares y morales forman parte de la doctrina social de la Iglesia, de hecho, la cuestión social, es ante todo una cuestión religiosa y moral:

Papa León XIII, Graves de communi re (# 10), 18 de enero de 1901: «En opinión de algunos la llamada cuestión social es solamente económica, siendo por el contrario certísimo, que es principalmente moral y religiosa y por esto ha de resolverse en conformidad con las leyes de la moral y de la religión.» 

Los gobiernos kirchneristas, se caracterizaron por ser anticristianos en materia familiar y moral. Dichos gobiernos fueron el de Néstor Kirchner (25 de mayo de 2003 – 10 de diciembre de 2007), los dos de la Dra. Cristina Fernández de Kirchner (CFK) (10 de diciembre de 2007 – 9 de diciembre de 2015) y el actual de Alberto Fernández (10 de diciembre de 2019 – actualidad). Durante el gobierno de Néstor Kirchner, en el año 2006, se aprobó la ley de educación sexual integral que consiste en adoctrinar a los niños en ideología de género. Durante el primer mandato de CFK, se aprobó el llamado “matrimonio entre personas del mismo sexo” siendo unos de los legisladores que votaron a favor el expresidente Néstor Kirchner. Durante el segundo mandato de CFK se aprobó la ley de identidad de género que “permite que las personas trans sean tratadas de acuerdo a su identidad autopercibida e inscritas en sus documentos personales con el nombre y el género vivenciado, además ordena que todos los tratamientos médicos de adecuación a la expresión de género sean incluidos en el Programa Médico Obligatorio, lo que garantiza una cobertura de las prácticas en todo el sistema de salud, tanto público como privado.” (Wikipedia, Ley de identidad de género (Argentina)) Por último, durante el gobierno de Alberto Fernández, cuya vicepresidente es CFK, avanzó el uso del lenguaje inclusivo en cuanto al género en la administración pública, se legalizó el aborto y se instauró un Ministerio de mujeres, género y diversidad que cuenta con el 15% del presupuesto para el presente año. De más está decir que todas estas cosas son contrarias a la doctrina católica. Ahora, alguien podría decir que en materia moral y cultural son anticristianos pero en materia social y sobre todo, económica, encarnan la DSI. Ante esto, además de lo ya demostrado de que la moral cristiana es esencial a la doctrina social católica y parte principalísima de la misma, está lo declarado por el papa Pío XII acerca de que la política cultural es inseparable de la política social:

Publicidad.

Papa Pío XII, discurso dirigido al 73 Congreso General de los católicos alemanes, reunido en Bochum (Alemania), el 4 de septiembre de 1949: “La  política cultural cristiana y la política social no  pueden estar separadas entre sí, porque el  mismo hombre cristiano es  el principio y  el fin de la una y de la otra. La política social cristiana se relaciona con la política cultural cristiana como un órgano cualquiera con el conjunto del organismo viviente. Separado de éste, perece aquél. Si,  pues, os  empeñáis en una  política cultural cristiana, y si, por citar un ejemplo, defendéis la  escuela católica —tened muy presente que  se trata de un bien insustituible— trabajáis con ello en los fundamentos de una política social cristiana.»

Puede leer:  ARGENTINA: Universidades Católicas emiten declaración “Por la cultura de la Vida”

No legislar cristianamente en materia familiar, moral y cultural, socava la economía, porque pretender moralizar la economía pero pervertir la cultura y el derecho es una contradicción y además, un error, porque la política cultural y la social son inseparables debido a que la renovación del espíritu cristiano y la efusión de caridad en la sociedad son necesarias para restaurar el orden social, es decir, son necesarias para que la economía funcione adecuadamente y de esa manera solucionar los problemas sociales. Además, la misma justicia social implica no solo hacer participar en la riqueza material del país a los desfavorecidos, sino hacerlos participar de la vida familiar, social, política, cultural y religiosa, de manera que no legislar en materia moral y cultural cristianamente también es contrario a la justicia social, como por ejemplo si se legaliza el “matrimonio gay” los ”contrayentes” y los posibles hijos adoptivos no participarán en la vida de una familia tradicional y cristiana, o si los sindicatos y la educación son laicos, los trabajadores y la juventud no participarán en la vida cultural y religiosa católica, de manera que no se los elevará moral, espiritual y religiosamente.

De manera que el principal motivo por el cual el kirchnerismo no encarna la DSI es su política en materia religiosa, familiar, moral y cultural. Este es el principal motivo, pero no el único, sino que hay otros. Por ejemplo, el kirchnerismo alienta la lucha de clases cual marxistas, los que viven en la miseria contra los que tienen algo. En cambio la doctrina social de la Iglesia es contraria a la lucha de clases. De hecho, la famosa “grieta” que divide a los argentinos entre kirchneristas y macristas, tiene un componente de lucha de clases. 

El Papa Pío XI dice en el N° 136 de su encíclica social Quadragesimo anno (1931) que si se enmiendan las costumbres, se logrará una justa distribución de la riqueza, en parte porque el hombre pasaría de un sórdido apego a lo propio a la templanza cristiana que manda buscar primero el reino de Dios y su justicia, recibiendo por añadidura los bienes temporales (Mateo 6, 33). O sea, según el Papa Pío XI, para lograr una más justa distribución de la riqueza, además de reformar el orden económico según las normas de la recta razón, las personas deben volver a la vida de fe y a la práctica de las virtudes cristianas. En este sentido, los gobiernos laicistas y anticristianos que hablan de lograr una más equitativa distribución de la riqueza, como el kirchnerismo, van por caminos errados y son contrarios a la DSI.

Publicidad.

Pero alguien podría decir que, dado que estamos en democracia, es preciso darle lugar a leyes anticristianas y a la ideología de género, porque hay una relación entre democracia y pluralismo. A propósito de esto, hay que decir que el papa Pío XII emitió, en la Vigilia de Navidad del año 1944, el radiomensaje Benignitas et humanitas, sobre la democracia, y en él, el sumo pontífice dice que una sana democracia se funda “sobre los principios inmutables de la ley natural y de la verdad revelada”.

El pluralismo tampoco puede ser un argumento para legislar en contra de la ley natural y la verdad revelada, ya que cuando eso se hace, como cuando se legisla en conformidad con la ideología de género, el anticristianismo tanto jurídico como cultural, se vuelve hegemónico, y esa hegemonía es contraria al pluralismo. De hecho, la ideología de género es estatista y tiende a la censura de los disidentes, y no solo eso, sino que pretende adoctrinar a los niños mediante la educación sexual integral (ESI), lo cual es contrario al pluralismo. Además, aparte de que la ideología de género no es pluralista, hay que decir que el pluralismo bien entendido consiste en que se debata sobre cuestiones opinables, pero nunca sobre las verdades objetivas.

La justicia social tampoco puede ser un argumento para legislar de modo anticristiano, como cuando se legisla en favor de la comunidad LGBT, ya que la justicia social debe mantenerse dentro del cauce de los derechos naturales, ya que de lo contrario se podría caer en excesos o deformaciones injustas como pretender una justicia social que incluya las orientaciones sexuales desviadas y la identidad de género. El derecho natural no ampara estas cosas.

 «Al cristianismo, como idea, sentimiento y también prontitud para la acción, se puede, con todo derecho, atribuir el mérito de ser causa determinante del progreso social, pero sobre todo el de haber contenido la sed de justicia social en el cauce de los derechos naturales, preservándola de los excesos y de las deformaciones igualmente injustas.» (S. S. Pío XII, discurso a la Obra Nacional de Asistencia a los Huérfanos de Trabajadores de Italia, de 29 de abril de 1948)

Publicidad.

El kirchnerismo es feminista, de hecho, como ya dijimos, el gobierno de Alberto Fernández creó el Ministerio de mujeres, género y diversidad y en 2021 destinará el 3,4% del PBI a programas con perspectiva de género, suma que cuadruplica el gasto en Defensa y Seguridad y es 10 veces superior al presupuesto del Poder Judicial. En cambio la doctrina social de la Iglesia es antifeminista, está a favor de la autoridad marital y de los roles tradicionales (cf. S. S. Pío XI, Casti connubii, 31 de diciembre de 1930, # 10):

«Las casadas estén sujetas a sus maridos, como al Señor; porque el hombre es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia» (Efesios 5, 22-23)

«El varón es el jefe de la familia y cabeza de la mujer, la cual, sin embargo, puesto que es carne de su carne y hueso de sus huesos, debe someterse y obedecer al marido, no a modo de esclava, sino de compañera, es decir, de tal modo que a su obediencia no le falte ni honestidad ni dignidad. En el que preside y en la que obedece, puesto que el uno representa a Cristo y la otra a la Iglesia, sea siempre la caridad divina la reguladora de sus deberes» (S. S. León XIII, Arcanum divinae sapientiae, 10 de febrero de 1880, # 8)

«… es necesario que ese derecho de dominio atribuido por la naturaleza a cada persona, según hemos demostrado, sea transferido al hombre en cuanto cabeza de la familia» (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 9)

Publicidad.

La autoridad marital es el poder atribuido por ley al marido sobre la persona y los bienes de la mujer que esta debe, por imposición, obedecer y respetar. Vemos claramente en las citas anteriores, que el magisterio social la sanciona, por ejemplo, vemos que León XIII la establece al decir que el derecho de propiedad de los bienes familiares debe recaer sobre el padre de familia.

«Es ley santísima de naturaleza que el padre de familia provea al sustento y a todas las atenciones de los que engendró» (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 9)

«… hay oficios menos aptos para la mujer, nacida para las labores domésticas; labores estas que no sólo protegen sobremanera el decoro femenino, sino que responden por naturaleza a la educación de los hijos y a la prosperidad de la familia.» (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 31)

“Las madres de familia trabajarán principalísimamente en casa o en sus inmediaciones, sin desatender los quehaceres domésticos. Constituye un horrendo abuso, y debe ser eliminado con todo empeño, que las madres de familia, a causa de la cortedad del sueldo del padre, se vean en la precisión de buscar un trabajo remunerado fuera del hogar, teniendo que abandonar sus peculiares deberes y, sobre todo, la educación de los hijos.” (S. S. Pío XI, Quadragesimo anno, 15 de mayo de 1931, # 71)

Publicidad.

Podemos ver en las tres declaraciones papales anteriores que el magisterio social afirma los roles tradicionales del hombre y la mujer en la familia y en la sociedad.

A fines de julio de 2020 hubo en la Provincia de Buenos Aires una toma masiva de terrenos privados organizada por dirigentes sociales kirchneristas. Los usurpadores tardaron meses en ser desalojados y el gobernador kirchnerista Axel Kicillof consideró seriamente pagarle a los usurpadores un subsidio de $ 50.000 durante seis meses, llegando a un total de $ 300.000, a fin de que no tomen terrenos. Todo esto es absolutamente contrario a la DSI:

Se “debe asegurar las posesiones privadas con el imperio y fuerza de las leyes. Y principalísimamente deberá mantenerse a la plebe dentro de los límites del deber, en medio de un ya tal desenfreno de ambiciones; porque, si bien se concede la aspiración a mejorar, sin que oponga reparos la justicia, sí veda ésta, y tampoco autoriza la propia razón del bien común, quitar a otro lo que es suyo o, bajo capa de una pretendida igualdad, caer sobre las fortunas ajenas. Ciertamente, la mayor parte de los obreros prefieren mejorar mediante el trabajo honrado sin perjuicio de nadie; se cuenta, sin embargo, no pocos, imbuidos de perversas doctrinas y deseosos de revolución, que pretenden por todos los medíos concitar a las turbas y lanzar a los demás a la violencia. Intervenga, por tanto, la autoridad del Estado y, frenando a los agitadores, aleje la corrupción de las costumbres de los obreros y el peligro de las rapiñas de los legítimos dueños. (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 28)

Como se puede ver, la DSI manda que se sancione a quienes hacen cosas como usurpar, y además manda que se aparte de la plebe a los que incitan a ello. En cambio en lo ocurrido en Argentina los incitadores eran dirigentes sociales kirchneristas, que no fueron apartados, y se tardó meses y requirió una gran lucha judicial y política para que el derecho de propiedad fuera respetado, y además se consideró la posibilidad de premiar a los usurpadores con un subsidio. Asimismo, la Ministra de Seguridad de la Nación dijo que no era un tema de seguridad, sino un problema social ligado al déficit habitacional, cuando León XIII lo llama rapiña (es decir, delito penal) y dice que se debe intervenir con el “imperio y fuerza de las leyes”.

Publicidad.

A la DSI no solo le interesa la prosperidad material de la nación, sino también, y ante todo, el bien de las almas; en cambio, al socialismo solo le interesa el bien terreno. En este sentido, el kirchnerismo es socialista, porque solo le importa el bienestar material de esta vida, lo cual queda demostrado en la legislación que promueven en materia familiar, moral y cultural.  Es decir, ampliar la política social o hacer justicia social, sin una política cultural cristiana, es socialismo, y este fue condenado hasta en sus formas más moderadas por el papa Pío XI en su encíclica social Quadragesimo anno (1931).

Puede leer:  La era de Satanás

El truco del kirchnerismo para gobernar es poner dinero en el bolsillo de la gente y reprimir la inflación. Esto último lo hacen mediante el congelamiento de tarifas de los servicios públicos, control de precios, cepo al dólar (control del mercado de divisas) y fijación del tipo de cambio. El problema es que para ponerle dinero en el bolsillo a la gente recurren a políticas fiscales deficitarias financiadas con emisión monetaria. Que esto es contrario a la recta razón y, por lo cual, a la DSI ya fue tratado en el artículo “¿Son válidas, según la doctrina social de la Iglesia, las políticas fiscales deficitarias?”, (en https://www.tradicionviva.es/2021/06/02/son-validas-segun-la-doctrina-social-de-la-iglesia-las-politicas-fiscales-deficitarias/). Además, con esta política generan alta inflación, aparte de inflación reprimida, y la DSI enseña que una moneda sana, estable y fuerte es una exigencia del bien común y es necesaria para la prosperidad de un país (cfr. Mgr. Emile Guerry, La doctrina social de la Iglesia, 1957, p. 186), y, la inflación alta implica un daño a la moneda. El kirchnerismo siempre que gobierna genera un aumento significativo de la inflación, precisamente por sus políticas fiscales altamente deficitarias financiadas con emisión monetaria.

Culpa del kirchnerismo, estamos metidos en un círculo vicioso: aumentamos la asistencia estatal generando más déficit fiscal e inflación, ello lleva a un aumento de la pobreza, lo cual lleva nuevamente a aumentar la asistencia estatal. Es un camino de decadencia al estatismo estilo Venezuela. Como la curación de la economía exige grandes sacrificios, los gobiernos populistas y demagógicos como los kirchneristas, proponen seguir por el camino de la decadencia, profundizándolo.

El kirchnerismo es keynesiano y por lo cual es contrario a la DSI en cuanto a su teoría sobre cómo dar solución al problema del desempleo. Esto fue tratado en el artículo “La solución de la doctrina social de la Iglesia al problema del desempleo no es la keynesiana” (en https://www.tradicionviva.es/2021/06/07/la-solucion-de-la-doctrina-social-de-la-iglesia-al-problema-del-desempleo-no-es-la-keynesiana/).

Publicidad.

El kirchnerismo es partidario de un Estado macro-redistribuidor de la riqueza, fundado en la justicia social. Pero cuando la DSI habla de justicia social no se refiere a eso, sino que siempre es en respeto al principio de subsidiariedad, es decir, es en respeto a la iniciativa privada en la economía, promoviéndola y considerándola como el principal sujeto activo de la economía, antes que la acción del Estado. En cambio el kirchnerismo le da preeminencia al Estado en la economía por sobre la iniciativa privada.

El kirchnerismo, al igual que el chavismo de Venezuela, entra dentro de lo que se llama “socialismo del siglo XXI”. Este tiene la característica de que le deja a los capitalistas los medios de producción, es decir, no los estatiza, pero se queda con su renta, lo cual es una forma de confiscar la propiedad, es comunismo. Es decir, el socialismo del siglo XXI abole el derecho de propiedad mediante impuestos confiscatorios, y lo llama “redistribución de la riqueza”.

Para demostrar que la DSI cuando habla de justicia social no se refiere a un Estado macro-redistribuidor y que dicha doctrina no avala los impuestos demasiado elevados que se apropien de la renta de los que producen, citaré una declaración papal:

“…que la propiedad privada no se vea absorbida por la dureza de los tributos e impuestos. El derecho de poseer bienes en privado no ha sido dado por la ley, sino por la naturaleza, y, por tanto, la autoridad pública no puede abolirlo, sino solamente moderar su uso y compaginarlo con el bien común. Procedería, por consiguiente, de una manera injusta e inhumana si exigiera de los bienes privados más de lo que es justo bajo razón de tributos.” (S. S. León XIII, Rerum novarum, 15 de mayo de 1891, # 33)

Publicidad.

Un Estado macro-redistribuidor requiere de impuestos muy elevados para sustentarse. Si la DSI se refiriera a eso cuando habla de justicia social, no diría que no es lícito cobrar impuestos muy altos.

Además, el kirchnerismo, con su política asistencialista y clientelista de poner dinero en el bolsillo de la gente, cae en el estatismo y fomenta la vagancia. En cambio la doctrina social de la Iglesia esta ligada al trabajo y la producción:

“… nadie puede ignorar que jamás pueblo alguno ha llegado desde la miseria y la indigencia a una mejor y más elevada fortuna, si no es con el enorme trabajo acumulado por los ciudadanos —tanto de los que dirigen cuanto de los que ejecutan—.” (S. S. Pío XI, Quadragesimo anno, 15 de mayo de 1931, # 53)

“Con el sudor de tu frente comerás el pan” (Génesis 3, 19).

Publicidad.

“Si uno no quiere trabajar, tampoco coma.” (2 Tesalonicenses 3, 10)

En el kirchnerismo, a diferencia del peronismo al cual dicen representar, el sujeto central de sus políticas no es el trabajador, es el beneficiario de planes sociales que vive del Estado sin trabajar.

El kirchnerismo durante años pagó deuda externa con reservas del Banco Central a costa del hambre de los argentinos. ¿Hay algo más complaciente con la élite financiera internacional buitre y usuraria que eso? ¿Qué compromiso tiene con la justicia el kirchnerismo que dice ser justicialista? ¿Por qué no hicieron una auditoría de la deuda externa para investigar su legitimidad, rechazando el pago de la deuda odiosa?

Los kirchneristas se dicen justicialistas y despotrican contra el Grupo Clarín (el grupo empresario de medios de comunicación más grande de la Argentina), pero Néstor Kirchner en el año 2007 aprobó la fusión Multicanal-Cablevisión (perteneciente al Grupo Clarín) permitiendo una concentración monopólica que es absolutamente contraria a la justicia social. De manera que no se pueden decir opuestos a los monopolios como Clarín, ni tampoco pueden jactarse de ser justicialistas.

Publicidad.

Asimismo, los kirchneristas dicen ser justicialistas pero nunca propusieron una justa reforma del sistema bancario y monetario. El papa Pío XI en su ya mencionada encíclica Quadragesimo anno, denunció a los dueños del dinero:

Papa Pío XI, Quadragesimo anno (# 106), 15 de mayo de 1931: “Su poderío [el de los banqueros] llega a hacerse despótico como ningún otro, cuando, dueños absolutos del dinero, gobiernan el crédito y lo distribuyen a su gusto; diríase que administran la sangre de la cual vive toda la economía, y que de tal modo tienen en su mano, por decirlo así, el alma de la vida económica, que nadie podría respirar contra su voluntad».

De manera que, según la doctrina social de la Iglesia, hay que devolverle al Estado el señoreaje del dinero. Actualmente el 95% de la oferta monetaria es dinero privado, ya que rige en todo el mundo y en la Argentina, la banca de reserva fraccionaria que le permite a los bancos comerciales crear de la nada dinero secundario y prestarlo con interés. Esto es un fraude usurario que todo “justicialista” debería denunciar. El kirchnerismo nunca ni siquiera propuso pasar a la banca de reserva 100% y penalizar la usura. Tampoco nunca propuso eliminar la usura del sistema monetario. En la Argentina y en el mundo en general tenemos un sistema monetario crediticio en el cual el banco central emite dinero a cambio de un activo, de manera que es un sistema monetario crediticio en el cual el banco central emite dinero a modo de préstamos usurarios al Estado. Una justa reforma del sistema monetario exige pasar a otro sistema “x”, como por ejemplo que el dinero lo emita directamente el tesoro, libre de deuda. De esta manera el Estado podría gobernar el crédito y no los dueños del dinero, como denunció Pío XI. De manera que tampoco en este punto los kichneristas encarnan la doctrina social de la Iglesia.

El kirchnerismo representa una postura socialdemócrata, con fuertes rasgos populistas y demagógicos, filomarxista, que reivindica a los guerrilleros subversivos de los ’70 y, por supuesto, es en la práctica una banda de ladrones que se lleva puesta la independencia de los poderes y todos los principios republicanos. El kirchnerismo no solo no respeta los principios y las instituciones de una democracia tradicional, sino que tampoco respeta los de una democracia moderna. El kirchnerismo representa la línea de Cámpora (presidente “peronista” de la Argentina durante 49 días entre el 25 de mayo de 1973 y el 13 de julio de 1973) y el ala montonera del peronismo. A Cámpora, Perón, no le agradeció los servicios prestados y le dijo que le había llenado el movimiento de homosexuales y marxistas. Y a los montoneros (guerrilleros marxistas) los echó de la plaza y después fundó la triple A para exterminarlos. Los kirchneristas por ser globalistas y socialdemócratas, son cipayos y vende patria.

Publicidad.

De manera que queda claro que el kirchnerismo, apoyado por el Vaticano, no representa la DSI.

COMPARTE:


EMBÁRCATE EN LA LUCHA CONTRARREVOLUCIONARIA: Si quieres defender la cristiandad y la hispanidad, envíanos tus artículos comentando la actualidad de tu país hispano, o colaboraciones sobre la fe católica y la cultura, así como reseñas de libros, artículos de opinión… Ya superamos las 10.000.000 de páginas vistas en todo el mundo, únete a nuestro equipo de voluntarios y difunde la verdad compartiendo en redes sociales, o remitiendo tus colaboraciones a redaccion@tradicionviva.es . Puedes seguirnos en:

TE NECESITAMOS: Somos un espacio de análisis lejos de los dogmas de la corrección política; puedes colaborar haciendo una DONACIÓN (pulsando aquí)

Te puede interesar:

🔔Evite la censura de Internet suscribiéndose a nuestro Telegram (pulse aquí)🔔

Publicidad.
Click para comentar

También puedes comentar con facebook:

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicidad

NUESTROS LIBROS

Revista gratuita

Boletín Gratuito

Reciba gratuitamente en tu correo la selección de artículos del editor.

Agenda

  1. Rosario Reparador por España

    octubre - 30 - 11:30 - 12:00

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (NOM)

HISTORIA DEL CARLISMO

Análisis

Por el Dr. Joseph Shaw (Traducciones Adelante La Fe) En 1570, el papa san Pío V promulgó una nueva edición del Missale Romanum, el Misal Romano,...

Videos

Analizar como una idea que hoy parece lejano ha tenido presencia en los movimientos políticos históricos de la argentina y por qué razones ha...

Análisis

No hay independencia política si no hay independencia económica, y no hay independencia económica si no hay bienestar en nuestros hogares.

Análisis

El éxito puramente material no es verdadero éxito porque el hombre es unión sustancial de cuerpo y espíritu.

Publicidad

Copyright © 2021. Creado por la Asociación Editorial Tradicionalista - redaccion@tradicionviva.es Revista de historia, actualidad y análisis tradicionalista. Editada en Madrid (Spain). Fundación: 2010. - ISSN 2253-8569 - Director: Carlos Pérez- Roldán Suanzes. Director honorario: Jose Antonio Pérez- Roldán y Rojas. TradicionViva.es un espacio de resistencia civil que pretende crear estados de opinión, análisis y debate en donde las imposiciones políticas no existen. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Por ello te pedimos que difundas nuestra publicación, y colabores remitiéndonos artículos y estudios que no tienen cabida en otros medios de comunicación.

Boletín gratuito

Reciba en su correo nuestro boletín digital

(tras cumplimentar el formulario le enviaremos un correo para que confirme la suscripción)

Holler Box