“Asalto a los cielos” o la restricción de la libertad.

“Asalto a los cielos” o la restricción de la libertad.

El cielo no se toma por consenso, sino por asalto, porque las llaves las tiene el diablo. Y aún así, ¡cuánto millones vamos a tener que gastar para que los ricos dejen de serlo! Siempre se les podrá pedir un crédito! Pablo Iglesias Turrión dixit.

Este líder podemita que, al igual que el original, el primer Pablo Iglesias, no hace honor a su apellido,  copió la frase anterior (que los radicales de izquierda tomaron como genialidad), de su mentor Karl Marx, quien dijo en su día algo así al doctor Ludwig Kugelmann para describir la fugaz insurrección de la Comuna de París en 1871. Esta expresión se convirtió en una referencia relativamente frecuente en la retórica comunista. Irene Falcón, secretaria de Dolores Ibarruri ‘la Pasionaria’, tituló precisamente “Asalto a los cielos” su libro de memorias, publicado en 1996.

El director del Instituto Cervantes en Lisboa, Javier Rioyo, que dirigió junto a José Luis López Linares el documental “Asaltar los cielos”, sobre la muerte de León Trotsky, considera que la expresión fue heredada por los comunistas del romanticismo alemán, que a su vez se inspiró en la mitología griega. El asalto a los cielos es mencionado en los poemas de Friedich Hölderlin; es decir, que el podemita, aunque quizás lo ignore, utiliza frases y conceptos del más grande representante del romanticismo alemán quien además en su obra Hyperion cuenta la historia de un luchador por la libertad griega. Lo del romanticismo no parece serle muy afín, lo de la libertad, tampoco, lo cual es propio de la vacuidad de la palabrería del personaje.

En esa toma de posiciones que están llevando a cabo los líderes de los partidos políticos, Podemos está aproximándose al PSOE de Pedro Sánchez y éste, parece haber asumido gustosamente lo del “asalto a los cielos” dejando claro lo que significa: la vuelta a la Constitución de la II República, con ligeras variantes pero con el mismo trasfondo y una evidente falta de libertad para la sociedad.

Desde la época zapateril se ha venido produciendo un sutil pero evidente recorte en las libertades. Se habló de controlar internet, al igual que en China o Corea; se logró prohibir las corridas de toros, pero incongruentemente permiten los corre bous. En Madrid, no digamos: pretenden ponernos a recoger las basuras y limpiar las calles, pero siguen cobrando las tasas de basura y nos prohíben circular por las calles, a no ser a pie, aunque no nos eximen del pago del impuesto de circulación. Pero lo peor se acaba de hacer público al presentar el PSOE su programa electoral para el 20 del próximo diciembre. Con él Sánchez trata de emular a Azaña: “España ha dejado de ser católica” , de modo que vuelve a la carga con los mismos tics: supresión de la enseñanza religiosa, aún en colegios privados; cementerios civiles, los funerales de Estado sin vinculación de la Iglesia, las juras o promesas de cargos de cualquier nivel de la Administración sin Biblia ni crucifijo, en definitiva, cualquier acto de Estado debe de estar fuera de la religión católica.

Como en el 36 las izquierdas tratan de enfrentar a la ciudadanía a través de la educación.

Como en el 36 las izquierdas tratan de enfrentar a la ciudadanía a través de la educación.

El líder socialista mencionó que en el apartado de laicidad el PSOE quiere solemnizar su determinación anticlerical con la propuesta de «eliminar la referencia a la Iglesia católica» en la Constitución. ¡Qué diferencia con el primer ministro húngaro, que no se recata en afirmar su defensa de los valores transmitidos a Europa por la Iglesia! De tal modo que los progres europeos están que no se lo creen y cargan con todo contra su nueva bestia negra: Viktor Orban el primer ministro húngaro. Es lógico que se pusieran como panteras  ̶ no están acostumbrados a gente que se les enfrente  y defiendan firmemente sus posturas. ̶  Aún hoy, cuatro años después, no se lo perdonan. Y se comprende leyendo el impresionante arranque cristiano de la nueva constitución húngara de 2011 que dice:
“Dios salve a Hungría”.

 Y continua:

“Nosotros, el pueblo de Hungría, conscientes de nuestra responsabilidad, decimos lo siguiente a todos los húngaros, en este principio de milenio:

* Estamos orgullosos de que nuestro rey Esteban, santo patrón de Hungría durante mil años, haya fundado sobre buenos cimientos nuestra patria, incorporándola a la Europa cristiana.

* Estamos orgullosos de nuestros antepasados, que perseveraron en ella y lucharon por la libertad y la independencia de nuestra patria.

* Estamos orgullosos de los grandes logros espirituales del pueblo húngaro.

* Estamos orgullosos de que nuestro pueblo haya defendido Europa durante mil años, y que sus valores comunes se hayan enriquecido con sus talentos y sus esfuerzos.

* Reconocemos el papel del cristianismo en la pervivencia de la nación”.

La nueva Constitución además es restrictiva respecto al aborto (“la vida del feto se protegerá desde la concepción hasta el nacimiento”), defiende el matrimonio natural, prohíbe los matrimonios homosexuales y rechaza, por el bien de los niños, la adopción por homosexuales. En definitiva, un texto que ha sacado de sus casillas no sólo a la izquierda magiar, sino a los progres de toda Europa.

¿Se imaginan en España una defensa de los valores tan explícita y valiente por parte de los dirigentes del país? No, aquí se actúa al contrario. España tiene pocas esperanzas de que se produzca un cambio a la húngara. De momento, el PSOE radicaliza su posición (quizás para unirse a Podemos y así arañar votos) y no tiene mejor idea que retomar la Constitución de 1931 con aspectos más extremados todavía. ¿Por qué lo hace? Trata, lógicamente, de obtener mayoría en las próximas elecciones, para lo cual:

* Han conseguido “amuermar” a la mayor parte de la sociedad inculcándoles la idea de que lo progresista y moderno consiste en renegar de una serie de valores éticos y morales tradicionales hasta el punto de que quienes los defienden han pasado a ser fachas, ultramontanos, seres que no saben ni entienden, porque lo bueno y positivo solo es lo que ellos defienden. Ese adoctrinamiento ha llegado al extremo de que algunos que no comparten esas ideas, no se atreven ni a opinar en contra. Algunos hasta se atreven a decir que hay que adecuarse a los tiempos. El relativismo que han introducido ha conseguido minar las estructuras.

* En esa regresión constitucional al pasado cuentan con el importante apoyo de la masonería que, por supuesto, no es incondicional. Ella pone sus normas que son las explicitadas con orgullo por Pedro Sánchez, (¿tendrá algo que ver su asistencia al Club Bilderberg 2015?).

Tengo para mí que la mención de la secta suscita comentarios diversos que van desde la sonrisita de suficiencia a la cerrazón mental de quien se niega a estudiar las acciones que a lo largo de la historia y en cualquier nación han ejercido. Conviene por ello recordar, que las desarrolladas en España, sólo a lo largo de los siglos XIX y XX , se caracterizan por su inducción y participación en huelgas, revueltas, asesinatos y magnicidios, porque aunque siempre afirman que no se meten en política, lo cierto es que nunca salen de ella, pero eso sí, siempre con la discreción de que alardean.

Naturalmente que todo depende de la benevolencia con que fueron tratados en según qué período. Durante el gobierno de Primo de Rivera se produjo un nuevo resurgir de la masonería en España. Aumentó considerablemente el número de logias, tanto en el Grande Oriente Español como en la Gran Logia Española. Tras las elecciones de 1931 y 1934, tuvieron su mejor momento en cuanto al número y aparente calidad de sus miembros. Con algo más de 5.000, 17 eran ministros, 5 subsecretarios, 15 directores generales, 183 diputados a Cortes (de un total de 470), 5 embajadores, 9 generales de división y 12 generales de brigada. «La República es nuestro patrimonio» titulaba con alborozo el Boletín Oficial del Supremo Consejo de la Masonería española, se comprende así la Constitución de 1931, la imposición del laicismo a través de su artículo 26 y el colofón de la frase de Azaña quien, entonces masón de los primeros grados, se mostraba feliz, no solo por abjurar él de la religión católica, sino por coartar la libertad de los españoles a practicarla. Claro que parece ser que al final de sus días se acogió, a pesar de sus actuaciones y proclamas, a la Misericordia Divina.

Un aspecto más a tener en cuenta para el devenir: Esta Constitución de 1931 plantea el tema de la enseñanza religiosa como un problema para la subsistencia de la República y ésta tenía el legítimo derecho a defenderse. Introducido en la mentalidad de la sociedad menos preparada indujo a que se les acusara a todos los sacerdotes y religiosos, incluidas las monjas,  de todos los males incluso de acumular armas y hasta de disparar en contra de la población. Soliviantaron a las masas y crearon un fermento en contra de los miembros de la Iglesia lo que motivó la protesta del Papa Pío XI por la injusta situación creada a la Iglesia Católica en España. Es sabido que no le hicieron mucho caso. Pero no fue el único en levantar la voz. Nada menos que Unamuno dijo:

“La presencia del Crucifijo en las escuelas no ofende a ningún sentimiento ni aún al de los nacionalistas y ateos; y el quitarlo ofende al  sentimiento popular hasta el de los que carecen de creencias  confesionales.  ¿Qué se va a poner donde  estaba  el tradicional Cristo  agonizante? …. ¿Una hoz y un martillo?  ¿Un compás y una escuadra? …¿O qué otro emblema  confesional?  Porque hay que decirlo claro  y  de ello tendremos que ocuparnos: La campaña es de origen confesional. Claro que de confesión anticatólica y anticristiana. Porque lo de la neutralidad es una engañifa.”

Los hermanos mayores de las cofradías sevillanas en vista del panorama, acordaron no salir aquel año en procesión a pesar de los ofrecimientos del gobernador civil. En cuanto los laicistas hicieron cuentas de los ingresos económicos que perdían con la falta de las tradicionales procesiones, se ofrecieron algunos ministros y hasta el Presidente de la República para presidirlas. Joaquín Arrarás en su “Historia de la Cruzada Española” explica la contradicción gubernamentall: …”el Gobierno sólo apreciaba en estas solemnidades la parte espectacular, el gran aliciente turístico . Por eso entendía que se podía compaginar la devastación religiosa con la permanencia de cofradías y de pasos para celebrar unas procesiones de fama universal, persuadido de que únicamente inspiraba estas fiestas un afán utilitario sin que participara el fervor y el sentimiento religioso.” Desconocían lo que es la fe y el respeto y cariño que sienten por sus manifestaciones religiosas. Tomen nota los actuales anticlericales.

Algunos, las izquierdas, por supuesto, afirman que la Constitución de 1931 fue muy positiva, pero se fue al traste por las derechas ultramontanas y reaccionarias. Considero, por ello interesante transcribir las reflexiones del Catedrático de Derecho Político Manuel Ramírez sobre lo que dicha Constitución significó: “la cuestión es, a mi entender, que sí contribuyó ferozmente a todo lo contrario: a la desintegración ciudadana. Nos referimos, claro está, al tratamiento del tema religioso en la Constitución de 1931, algo que caminó mucho más allá de la citada disgregación. Se trató de una auténtica redacción bélica que azotaría de Norte a Sur a todo el país y en la que, para ser medianamente objetivos, hay que pensar para poder entender no solamente lo que ocurrió durante la vida de la República, sino claro está, lo que vino después y después del después”.

Y añade:

“Los constituyentes republicanos partieron de dos premisas. En primer lugar, la relación o el apoyo que la Iglesia católica había prestado, en sus opiniones, tanto a la condenada Monarquía como a la Dictadura de Primo de Rivera. Grave “pecado” que tendría que purgar y con no pocas penitencias. Y en 2º término la creencia de que en el seno y en las enseñanzas de las órdenes religiosas se continuaba el aprecio por la Monarquía y la animadversión hacia la República. Naturalmente la derecha católica no podía aceptar aquélla como su Constitución. En su articulado se había dañado, con evidente crueldad, el sentir y la creencia de no pocos españoles”.

En su conclusión afirma:

La disgregación quedaba plasmada. Primero, con un Texto Constitucional así redactado, ¿iban a extrañar mucho los abusos, por supuestos condenables, contra curas y monjas tanto en la Revolución de Asturias, con miles de asesinatos, cuanto en los días que preceden al final de la República en lugares tales como Barcelona? Y segundo, sabido todo esto, ¿a qué viene, muchos años después el insoportable “careo de magnificación de aquella Constitución de 1931?”[1]

En estos momentos aún podríamos añadir un tercer aspecto: ¿se pretende con estas “ideicas regresivas” de PSOE-PODEMOS promover de nuevo un enfrentamiento en España? Deberían tener en cuenta lo escrito por Unamuno, desencantado de la República: “No hay modo de darse cuenta de lo que puede llegar a ser una Constitución urdida o trazada no por choque y entrecruce de doctrinas diversas, sino de intereses de partidos, o mejor, de clientelas políticas sometidas a disciplina que nada tiene de discipulado. Así se forja, claro que no más que en papel, un Código de compromiso, henchido no ya de contradicciones íntimas, que esto suele ser un resorte de progreso, Así se llega al camelo. Y esto es lo peor”.[2]

La Historia necesita perspectiva. Conocemos los diputados masones y altos cargos que fueron “padres” de aquella Constitución, y los partidos en que militaban, todos excepto uno, pertenecientes a partidos de izquierda. Hoy conocemos algunos masones, pero es difícil saber quién de ellos se dedica actualmente a la política. El P. Manuel Guerra, experto en sectas,  afirma que abundan en todos los partidos; al parecer, la masonería es como una marea que anega todo el espectro político; ante la dificultad de detectarlos, el padre Guerra propone acordarnos de la frase de Mateo en 7.16: “Por sus frutos los conoceréis”. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Es decir, Te conoceré en esencia por lo que haces y no sólo por lo que dices o puedas llegar a pensar o creer…Habla con tus actos y no sólo con tus palabras. Si lo completamos con el 7.15: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces”, tendremos más pistas para ir conociéndolos.

Así que ya tenemos, como en el siglo XIX, los “tontos “útiles” de los que se sirven para agitar el árbol, que ellos ya recogerán las nueces. De momento, además del concejal skin de la CUP con ODIO tatuado en la mano, Gargante i Closa que se hizo famoso durante la toma posesión de Ada Colau por sus tatuajes, su puño en alto y su apoyo por la libertad de Arnaldo Otegi, condenado por pertenecer a ETA, tenemos a Rita Maestre imputada por asaltar capillas al grito de “arderéis como en el 36”, lo que no deja de ser significativo. También los que proponen guillotinar ex alcaldes o los que manifiestan cierta añoranza de emulación a las actuaciones nazis, pero el que más se ha cubierto de gloria es Willy Toledo, al insultar y blasfemar a la Virgen del Pilar. Disculpen por copiarlo, pero es necesario conocer el percal del personaje:

«Me cago en la Fiesta Nacional (yo me quedo en la cama igual, pues la música militar nunca me supo levantar)», «me cago en la Monarquía y en sus monarcas», «me cago en el descubrimiento», «me defeco en los conquistadores codiciosos y asesinos», «me cago en la conquista genocida en América», «me cago en la Virgen del Pilar, y me cago en todo lo que se menea. No hay nada que celebrar y sí mucho que defecar. Boas noites».

Desconozco si la Fiscal General del Estado hará algo; Manos Limpias sí; argumentan  en su querella que  es evidente que el derecho a la libertad de expresión «tiene sus límites” y en este caso el denunciado ha sobrepasado ampliamente los límites a expresar ideas y sentimientos, incurriendo en injurias, calumnias, y vejando con ensañamiento sentimientos religiosos y a las Instituciones del Estado».

Por último, quieren quitar la enseñanza de la religión. Lo encuentro lógico por cuanto venimos diciendo, y porque con esta última propuesta demuestran su profundo analfabetismo. La clase de religión no es clase de catecismo y no se puede explicar la Historia de España sin tenerla presente. Desde Roma y los mártires que por defender la fe de Cristo murieron en Hispania hasta los miles de asesinados por odio a esa misma fe en la terrible guerra civil, pasando por la reconquista hasta unificar el territorio, el descubrimiento de América, la circunnavegación del globo terráqueo, las expediciones del leridano Salvador Fidalgo quien bautizó Puerto Valdez y Cordova (en homenaje a Luis de Córdova, capitán general de la Armada),  por encima del paralelo 60º Norte en Alaska, o las de Juan Pérez que descubrió el puerto de San Lorenzo y la isla de Vancouver. En todas esas acciones ha estado presente la religión ¿Cómo explican quién, cómo y por qué fueron fundados San Francisco, Los Ángeles, Santa Bárbara, etc. en un país tan alejado de nosotros en todos los aspectos? Es un problema por la falta de cultura que ocasionará a los niños. Si no se les enseña Mitología, ni Religión y muy poquita Historia, no entenderán ninguna manifestación artística. ¿También quieren anular la sensibilidad de las futuras generaciones?

Pero la mencionada secta de tipo gnóstico, que se disfraza de asociación fraternal y filantrópica que busca el bien de la humanidad y la tolerancia, continúa avanzando para cumplir con su fin primordial que es el establecimiento de la secularización, el sincretismo, el relativismo y el laicismo salvaje, para así terminar con su gran enemiga: la Iglesia Católica. El propio Jesús, según Jn 8,32, dijo que «la Verdad os hará libres» y no se lo perdonan. Saben que en ese proceso racional de


[1] MANUEL RAMÍREZ :”DICIEMBRE DE 1931: UNA CONSTITUCIÓN NO INTEGRADORA” p 100-101.    http://www.fundacionfaes.org/file

[2] UNAMUNO: “Cara y cruz de la Segunda República”, en Cuadernos de Pensamiento Político, nº 11, pp. 149-175

 

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