Michael O´Brien publica la esperada continuación del best seller apocalíptico «El Padre Elías»

(Entrevista publicada en National Catholic Register, traducida del inglés por Helena Faccia Serrano, diócesis de Alcalá de Henares)

Michael O Brien

Michael O Brien

Michael O’Brien, novelista y artista católico, acaba de publicar su último trabajo, El Padre Elías en Jerusalén (LibrosLibres), la continuación de El Padre Elías – un apocalipsis, novela que fue éxito de ventas y que relata la historia de un monje católico que intenta llevar la invitación de Dios a la conversión de un poderoso líder político que puede ser el Anticristo.

Esta nueva obra sigue explorando la batalla entre el bien y el mal en la historia y en el alma de hombres y mujeres.

Es una celebración del deseo de Dios de que el hombre elija amarle por libre voluntad y es también una advertencia para quienes están tentados por las visiones mesiánicas que difunden las ideologías políticas de cada época.

2015-12-02 portada el padre eliasLos otros trabajos de ficción de O’Brien que han sido publicados por Ignatius Press incluyen Sophia House y The Father’s Tale: A Novel and Theophilos. También ha publicado una crítica de las historias infantiles contemporáneas que incorporan símbolos y temas paganos, A Landscape With Dragons.

Padre de seis hijos, O’Brien vive con su esposa, Sheila, en Combermere, Canadá. El 15 de octubre pasado, en un conversación con el editor senior del Catholic Register, Joan Frawley Desmond, el autor discutió las razones por las que ha escrito Elías en Jerusalén y los conocimientos espirituales y literarios que ha adquirido en las dos décadas que separan ambos libros.

-Su libro, El Padre Elías – un apocalipsis, publicado hace veinte años, es un libro apasionantes sobre la aparición del Anticristo y los esfuerzos del padre Elías, un monje católico, para que cambie su mente y corazón. ¿Tenía usted desde el principio la intención de escribir una secuela?

-No. Y a pesar de que durante muchos años los lectores me sugirieron la idea de una secuela, yo la rechacé. Sin embargo, en los últimos años, imágenes y escenas de la continuación de la historia seguían apareciendo en mi mente, pidiendo que las pusiera por escrito, por lo que recé y esperé. Entonces llegó el momento en que estaba claro que debía escribir el libro. Ese momento era ahora.

-En la secuela, sigue la misión del padre Elías para atraer al Anticristo. ¿Que ha aprendido usted, en estas dos últimas décadas, sobre los aspectos complejos y misteriosos de la guerra espiritual?

-La respuesta ocuparía un libro entero. Brevemente, puedo decir que Satanás, al haber observado la naturaleza humana durante cientos de años, es bastante más inteligente de lo que somos nosotros. Pero no es creativo y usa una tácticas armadas muy limitadas contra nosotros, a veces sutiles, casi siempre disfrazándose cuando nos empuja al pecado, al error y a los pensamientos y emociones desordenadas. Es crucial para comprender el combate espiritual que seamos conscientes de que no podemos luchar contra él de manera eficaz sólo con nuestras fuerzas.

-Distintos exorcistas informan que los que están sometidos al poder de Satanás pierden su libertad. En comparación, los esfuerzos del padre Elías para que el Anticristo cambie su camino afirma un fundamento de la verdad cristiana: que Dios desea que cada persona elija libremente amarLe y seguir Su voluntad. ¿Es éste el mensaje central a sus lectores?

-Sí, este es el mensaje central de mis libros. En su Santa voluntad es dónde encontramos la libertad auténtica y duradera. Mucho depende de nuestro “Sí” a su Gracia. Dios nunca deja de lado nuestra naturaleza. Porque Él es Amor, nunca fuerza nuestra voluntad; nos invita a caminar con Él en la senda que lleva a la libertad eterna.

-En la secuela, usted parece menos interesado en la batalla final entre el bien y el mal y más en la verdadera respuesta de esperanza cristiana antes los acontecimientos que tienen que suceder. ¿Está usted de acuerdo?

-Sí, lo estoy. Es cierto que la narración dramática está situada en el contexto de la batalla final, pero soy consciente de que el Apocalipsis anunciado por los profetas del Antiguo y del Nuevo Testamento y por Cristo no debe ser visto como puramente un mega drama simbólico que representa algo que tal vez sucederá en un futuro aún lejano. Cuando los acontecimientos predichos ocurren, son vividos personalmente por todo tipo de gente, en un diversidad de maneras subjetivas. Si nuestro tiempo demuestra ser el profetizado, también nosotros los viviremos de un modo particular, personal. El libro pregunta, “¿Estoy despierto? ¿Estoy espiritualmente preparado?”.

 

-Aquí, en los EEUU, ha habido dos intentos de realizar misas negras en público. Fuera de nuestro país, los vídeos de reclutamiento del ISIS muestran la decapitación de cristianos. Es tentador especular sobre el final de los tiempos, pero ¿cómo podemos responder de manera justa a estos acontecimientos?

-Satanás intenta cautivar, como la serpiente, paralizando a su víctima con el miedo antes de devorarla. La gran cantidad de frentes del mal forman parte de la amplia y compleja guerra entre el bien y el mal, una guerra que durará hasta el final de los tiempos. Cuando las fuerzas del mal, visibles e invisibles, aparecen para difundirse y ser más fuertes, nosotros los seguidores de Jesús debemos mantener dentro de nosotros la verdad última de su venida victoriosa. Se necesita un sensato equilibrio para reflexionar sobre las cuestiones del “final de los tiempos”. Debemos permanecer alerta mientras rezamos, y nunca debemos centrarnos de manera obsesiva en la oscuridad, pues los ojos de la serpiente pueden llevarnos al desánimo e incluso a la desesperación.

-¿Cómo ha desarrollado su don como novelista desde el libro anterior sobre el padre Elías y qué ha significado para este nuevo libro?

-Es difícil para mí saberlo, pues soy un novelista intuitivo, creativo, no uno novelista de ficción formado académicamente. Pero creo que he llegado a apreciar el concepto literario de que “menos es más”. Una novela corta, por ejemplo, puede tener un impacto más profundo que una obra de mil páginas. Digo “puede” porque no necesariamente es verdad que una lectura rápida sea una lectura mejor. No dejaré de escribir libros largos, pero ahora soy consciente de que cantidad no significa necesariamente calidad.

-El padre Elías, un judío converso que sobrevivió al Holocausto, es un estudio de la perseverancia y la fuerza fiel a través de la debilidad y la rendición… las paradojas de la vida cristiana pueden escandalizar a los no creyentes. ¿Se basó usted en alguien real para el personaje?

-No intencionadamente. Pero creo que él representa en su carácter y en su vida espiritual el viaje de todos los creyentes, el camino desde la esclavitud de Egipto a la libertad de la Tierra Prometida. Hay que cruzar un desierto; el hambre será eliminado con el maná; habrá consolación y a veces pruebas durísimas. El sufrimiento forjará nuestro carácter y lo profundizará, si nosotros aceptamos seguir este viaje y no volver a la esclavitud.

-Tentado por la desesperación, el padre Elías debe encontrar la esperanza en Cristo, no en sus poderes. ¿Es su lucha una lección para nuestros tiempos, en los que la secularización en Occidente lleva a algunos líderes de la Iglesia a cuestionar si los católicos pueden vivir el Evangelio?

-Deseo que la historia dramatice la verdad de que debemos siempre desear perderlo todo por el bien del Evangelio. Debemos estar preparados para ser “signo de contradicción” y hacerlo en el espíritu de la caritas y veritas, con amor y verdad. Si no deseamos ser esto para la gente de nuestro tiempo, inevitablemente nos deslizaremos hacia las distintas formas de compromiso que, al final, no ayudan a nadie. El amor exige valor, el valor no sólo de decir la verdad, sino de vivirla completamente. Cualquier debilitamiento de la verdad, aunque sea por las llamadas “razones pastorales”, es una traición al amor.

-Como Frodo en “El Señor de los Anillos”, el padre Elías carga con la misión de alterar el camino del Anticristo. Pero es ayudado por sus amigos. ¿Ha sido J.R.R. Tolkien una fuente de inspiración para usted?

-Sí, desde luego. La Tierra Media imaginada por Tolkien introduce al lector en una atmósfera de la Realidad última, de los contornos verdaderos de la gran guerra en la que estamos inmersos. Y él lo hace con extraordinario poder y belleza.

-Tolkien explora también el misterio de Dios utilizando el mal para conseguir el bien. ¿Qué nos diría usted sobre este tema?

-Cuando era joven, durante muchos años fui agnóstico y a veces ateo. Sé lo que es mirar la existencia a través de esa forma de ceguera. Siento un inmenso amor por las personas atrapadas en pecados y errores graves y, como escribo en mis novelas, deseo contarles su propia historia -la verdadera historia- de su dignidad y valor eterno, del amor de Dios hacia ellos. He experimentado en mi propia vida, y en la vida de otros, que Dios actúa siempre, incluso cuando no podemos ver su mano. Él siempre busca sacar la esperanza y lo mejor incluso de las vidas más dañadas. No debemos desesperarnos nunca, ni por los otros ni por nosotros mismos. Pero debemos rezar incesantemente, como Jesús nos exhorta a hacer.

-El Padre Elías terminaba con su protagonista camino de Jerusalén y esta secuela empieza en la Ciudad Santa. La historia del clásico de Robert Hugh Benson, Señor del Mundo, se desarrolla en Tierra Santa. ¿Qué hace que este lugar sean tan fascinante para que se represente en él la batalla entre el bien y el mal?

-Tierra Santa es, evidentemente, el lugar de los acontecimientos apocalípticos predichos por la Sagrada Escritura y esto no puede evitarse. Además, como uno de mis personajes observa, el nacimiento y la supervivencia del Israel moderno es un drama que capta la imaginación del mundo, porque es la tierra de donde proceden las piedras fundacionales de la civilización Occidental. San Pablo profetiza que llegará un tiempo en el que toda la estirpe de Israel se convertirá a Cristo, el verdadero Mesías. Algunos Padres de la Iglesia de la primera época enseñaban que hacia el final de los tiempos, los judíos estarían durante un tiempo engañados por el Anticristo, el falso mesías, pero que luego serían sacudidos y despertados para resistirse a él.

-Judaísmo, Cristianismo e Islam veneran a Jerusalén como la ciudad santa y estos tres credos anticipan la venida del Mesías. Pero las ideologías seculares se ha apropiado de esta visión mesiánica para mantener su poder aquí, en la tierra. ¿Es este parte del mensaje del libro?

-Sí, en una parte importante. El Catecismo de la Iglesia Católica, en las Secciones 675-677, enseña que el mesianismo secular es “intrinsecamente perverso” y es un factor negativo primordial en la persecución de la Iglesia. Esto, combinado con el “pseudo-mesianismo” del Anticristo, trae la suprema decepción que ofrece sólo aparentes soluciones a los problemas de la humanidad, al precio de apostatar la verdad. La mayor parte de la cultura contemporánea está dominada por este espíritu, diseñado para deleitar, intoxicar y hacernos adictos a la apostasia. Por esta razón, la creación de una auténtica cultura cristiana es ahora más urgente que nunca. Estamos llamados por Dios a ser signo de contradicción contra el “humanismo” anti-humano del falso mesías, y a ser signos de la verdadera esperanza para el hombre.

FICHA TÉCNICA
Título: El Padre Elías en Jerusalén
Autor: Michael D. O´Brien
Editorial: LibrosLibres
Año: 2015
Páginas: 254
Precio: 20,00 €

Le recomendamos






Comenta

Comenta nuestras noticias con tu cuenta facebook.

entrevistas tv
logo opinion portada