Contacte con nosotros

¿Qué quieres buscar?

Opinión

¿Enemigo invisible?

Estados Unidos y Gran Bretaña, principalmente, deberían ignorar el chantaje de la China comunista y la servil ONU con la OMS.

Viñeta de Santiago Orúe

Por Manuel Pastor Martínez

Siendo niño mi madre me enseñó el refrán “No hay peor ciego que el que no quiere ver”. Otro célebre que aprendí muy joven es “Coger el rábano por las hojas”. Desde el comienzo de la crisis de la peste “cochina” (“comunista-china”) el presidente Trump ha hecho reiteradas referencias al “enemigo invisible”. En la reunión del gabinete del presidente que fue televisada el pasado 19 de Mayo, algunos secretarios –Ben Carson en concreto– repitieron la expresión.

En mi opinión el enemigo (el “rábano”, es decir, la raíz) es perfectamente visible. El instrumento o arma (las “hojas”) es lo que parece invisible. En el discurso político y diplomático podemos permitirnos cualquier licencia retórica o metafórica, pero en el análisis estratégico tenemos que ser rigurosos y precisos.

Los dos criterios básicos de todo análisis estratégico son la definición del enemigo (racional o no racional) y la calidad de la inteligencia (correcta o incorrecta). Sun Tzu ya avisó en su famoso Arte de la Guerra (siglo V antes de Cristo): “Conoce al enemigo y conócete a ti mismo”, señalando muy sintéticamente la importancia de tener en cuenta las dimensiones objetiva y subjetiva del problema, alertando sobre el posible auto-engaño (lo que en el léxico I-C-I, de la inteligencia-contra-inteligencia, en lengua inglesa se llama “self-deception”). Aquí el auto-engaño – claramente en el Partido Demócrata, en los medios progresistas y asimismo en muchos gobiernos europeos- respecto a la presente crisis es creer que el “rábano” es el coronavirus, es decir, un “enemigo invisible”, cuando lo cierto es que el enemigo es perfectamente visible: el régimen comunista de China liderado por su presidente Xi Jinping, ese personaje siniestro de cara abotargada con un rictus que pretende ser una sonrisa.

El impacto informativo sobre la peste “cochina” ha sido muy oportuno y conveniente para difuminar el escándalo del golpe de Estado frustrado alentado por el Partido Demócrata que culminó con el impeachment de Trump. Pero los conspiradores del intento golpista han vuelto a la carga de nuevo, difuminando en este caso las revelaciones sobre el “Obamagate” (acción combinada del Partido Demócrata, Soros y el Deep State), alentando las revueltas violentas en protesta por el “Caso George Floyd”.

Publicidad.

De las tres grandes crisis contemporáneas experimentadas por EEUU –Pearl Harbor, Diciembre 1941 (enemigo racional y visible, inteligencia incorrecta), Cuba, Octubre 1962 (enemigo racional y visible, inteligencia correcta), NYC-WDC, 11-Septiembre-2001 (enemigo no racional e invisible, inteligencia incorrecta)- la última fue la que tuvo la peor combinación de factores. La presente crisis se parece a la de 1941, pero la gradual y lenta Pearl Harbor actual se ha cobrado ya un número incomparablemente superior de víctimas (más de 108.000 muertes según datos hasta la fecha). El enemigo es un actor “racional” y visible (un Estado y un gobierno reconocidos por el derecho internacional), pero la inteligencia e información sobre el mismo no ha sido correcta, colaborando muchos agentes estadounidenses internos y externos en su ocultación y en el auto-engaño de los países occidentales.

Una vez más en la historia contemporánea nos encontramos ante la “cuestión china”, como la llamaron Lenin, Trotsky y la Komintern. Se trata de una prolongada Guerra Civil y posterior Reconstrucción, como en EEUU tras la guerra civil americana. Pero en China ganaron los malos (Mao y los comunistas) y perdieron los buenos (Sun Yat-sen, que era el Lincoln chino, y el generalísimo Chiang Kai-shek el Grant chino). Grant fue el generalísimo y presidente que ganó y completó la guerra civil con la Reconstrucción (magnífica la biografía de Ron Chernow, cuya lectura he completado esta primavera durante el confinamiento en el norte de Minnesota; aceptable la serie televisiva del pasado Memorial Day en la cadena History). Pero Chiang perdió la guerra civil y tuvo que hacer su “Reconstrucción” en la isla de Taiwan –antigua Formosa- tras ser derrotado por Mao y expulsado del continente en 1949.

Desde entonces cobrará gran importancia estratégica el experimento de la República de China en Taiwan y del partido Kuomintang (en su evolución ideológica y política bajo la “tutela política” de Chiang, consolidándose como una democracia liberal, pluralista y multipartidista –la primera con éxito en toda la historia del Lejano Oriente. Durante la presente crisis pandémica, pese a la proximidad al continente controlado por el régimen comunista, Taiwan ha demostrado ser un modelo de resistencia, negándose a creer las mentiras del Partido Comunista de China (y con el resultado ejemplar solo 7 víctimas mortales en una población de casi 24 millones).

>

Estados Unidos y Gran Bretaña, principalmente, deberían ignorar el chantaje de la China comunista y la servil ONU con la OMS, dando ejemplo a las democracias constitucionales reconociendo diplomáticamente -aplicando la propia “Doctrina Estrada”- a Taiwan.Resumiendo: la democracia americana y todas las de Occidente tienen perfectamente visibles a su enemigo exterior (China) y a su enemigo interior (Antifa, BLM, movimiento War on Cops y otros grupos radicales o terroristas vinculados a Soros, El “Deep State” y al “Shadow Party” dentro del propio Partido Demócrata: v. el artículo premonitorio M. Pastor Martínez, “Antifa”, La Crítica, 3 de Octubre, 2017). El problema, como me enseñó mi madre, es que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Este artículo se publicó por primera vez en lacritica.eu.

Publicidad.

COMPARTE


EMBÁRCATE EN LA LUCHA CONTRARREVOLUCIONARIA:

Si quieres defender la cristiandad y la hispanidad, envíanos tus artículos comentando la actualidad de tu país hispano desde una perspectiva tradicionalista. También puedes enviarnos artículos sobre la fe católica y la cultura, entendiendo cultura como amor a la verdad y la belleza, reseñas de libros, artículos de opinión… Ya superamos los 10.000.000 de páginas vistas en todo el mundo, únete a nuestro equipo de voluntarios y difunde la verdad compartiendo en redes sociales, o remitiendo tus colaboraciones a redaccion@tradicionviva.es

Te necesitamos

Somos un espacio de análisis lejos de los dogmas de la corrección política; puedes colaborar haciendo una DONACIÓN (pulsando aquí)

Te puede interesar:

Click para comentar

También puedes comentar con facebook:

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Publicidad

Revista gratuita

Revista Soberanía Social

Reciba gratuitamente la revista "Soberanía Social", y la selección de artículos del editor.

Observatorio Familia y Vida

LIBRO

Carlismo para principiantes

Revista Tradición Viva

EL NUEVO ORDEN MUNDIAL (NOM)

HISTORIA DEL CARLISMO

Rafapal: El carlismo

BOLETÍN GRATUITO

Recibirá nuestros artículos en su correo.

Gracias por suscribirse.

Algo ha fallado.

Opinión

¿Quién está detrás de este virus verdaderamente? ¿Quiénes son los que deciden lo que sirve o no en este mundo?

Opinión

Forzados a pasar el Ritual de Iniciación hacia la Nueva Normalidad del Nuevo Orden Mundial.

Opinión

La Ecclesia Gnostica Catholica puede considerarse algo así como el anteproyecto que esbozaba las líneas fundamentales del objetivo siniestro de convertir a la Iglesia...

Publicidad

Copyright © 2020. Creado por la Asociación Editorial Tradicionalista - redaccion@tradicionviva.es Revista de historia, actualidad y análisis tradicionalista. Editada en Madrid (Spain). Fundación: 2010. - ISSN 2253-8569 - Director: Carlos Pérez- Roldán Suanzes. Director honorario: Jose Antonio Pérez- Roldán y Rojas. TradicionViva.es un espacio de resistencia civil que pretende crear estados de opinión, análisis y debate en donde las imposiciones políticas no existen. Garantizar esta libertad de pensamiento depende de ti, querido lector. Por ello te pedimos que difundas nuestra publicación, y colabores remitiéndonos artículos y estudios que no tienen cabida en otros medios de comunicación.